martes, 3 de abril de 2012

Propiedades del hinojo

El hinojo comparte con el resto de verduras y hortalizas su escaso aporte energético, si bien es una verduras rica en hidratos de carbono y fibra.
La variedad y cantidad vitamínica es discreta y sobresalen en su composición los folatos, la vitamina B3 y la provitamina A, aunque en menor cantidad que en la mayoría de las verduras. Además del potasio, el mineral más abundante con diferencia, el hinojo también contiene humildes cantidades de fósforo, calcio y magnesio.
En la composición del hinojo abunda un aceite etéreo, el anetol, que, aunque está repartido por toda la planta, se concentra en mayor medida en las semillas. A esta sustancia se le atribuye la acción digestiva y carminativa del hinojo.
Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Participa en el equilibrio acuoso dentro y fuera de la célula.
Su agradable sabor y su distinguido perfume convierten al hinojo en una hortaliza curiosa que puede resultar apetecible para incluirlo en la dieta habitual y en todas las edades.

Si se atiende a su escaso valor calórico, el hinojo es ideal para utilizarlo en los menús de quienes siguen dietas de adelgazamiento. Además, por su abundante contenido en fibra produce saciedad, de manera que se reduce el apetito, lo que resulta muy útil en estos casos.

El principal principio activo que le confiere las propiedades carminativas al hinojo es su aceite esencial rico en anetol. También contiene otros compuestos que inciden en su esencia como el estragol. El consumo de hinojo tonifica los procesos digestivos, favorece la digestión de los alimentos, contribuye a expulsar los gases, reduce la hinchazón y ayuda a aliviar los dolores gástricos que aparecen como consecuencia de la flatulencia.
Los bulbos se pueden consumir como cualquier otra verdura o se pueden añadir a distintos platos para que éstos resulten más digestivos. Por ello, el consumo de esta planta se recomienda en caso de dispepsia o malas digestiones, indigestión, pesadez de estómago u otros trastornos gástricos.
Por su elevado contenido de fibra favorece el tránsito intestinal, por lo que el consumo de hinojo previene o mejora el estreñimiento. Asimismo, a la fibra se le atribuyen otras propiedades. Ayuda a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en las personas que tienen diabetes.
Además, el hinojo tiene un suave efecto diurético, favorece la producción y eliminación de orina y de las sustancias que en ella van disueltas gracias a su elevado contenido en agua y en potasio. Su consumo puede ser útil para quienes padecen hipertensión, retención de líquidos, hiperuricemia, gota o artritis.

Fuente: EROSKI CONSUMER