viernes, 13 de abril de 2012

Casi la mitad de los casos de cáncer podrían prevenirse

Casi la mitad de los casos de cáncer que se detectan cada año pueden prevenirse, ya que están relacionados con hábitos poco saludables como el tabaco, el alcohol o la mala alimentación.
Muchas personas creen que el cáncer está en los genes y es cuestión de azar, sin embargo los expertos apuntan en la dirección de que el cáncer es una enfermedad, que tenemos el poder de cambia".
En concreto, cada año hay cerca de 134.000 nuevos casos en los que diferentes factores ambientales o hábitos de vida poco saludables se combinan de una forma u otra causando el desarrollo de esta dolencia.
En total se han identificado hasta 14 factores ambientales, entre los que el tabaco se sitúa como el primer factor previsible, al estar detrás del 23 de los tumores masculinos y del 15,6% de los femeninos.
Y en este tema hayt diferencias por sexos. Así, mientras en mujeres los factores de riesgo más frecuentes son el sobrepeso, el virus del papiloma humano o la exposición al sol o a las cabinas de rayos UVA, en los hombres resulta más dañino la falta de frutas y verduras en la dieta el alcohol o los factores de riesgo laboral, como estar expuestos a productos químicos.
No imaginábamos que comer frutas y vegetales resultase tan importante a la hora de proteger a los hombres contra el cáncer. O, entre las mujeres, que el sobrepeso representara un factor de mayor riesgo que el alcohol.
Algunos de los factores de riesgo están perfectamente descritos, como el vínculo del tabaco con el cáncer de pulmón, aunque hay otros que son menos conocido.
Por ejemplo, y en el caso de cáncer de mama, cerca de una décima parte del riesgo tiene su origen en el sobrepeso o la obesidad. Asimismo, en cuanto al cáncer de esófago o garganta, el 50% del riesgo proviene de comer muy pocas frutas y vegetales, mientras que sólo una quinta parte del riesgo se relaciona con el alcohol.
En el cáncer de estómago, un quinta parte del riesgo se debe al uso excesivo de sal en la dieta, y otros, como el de vesícula biliar, no tienen que ver con el estilo de vida.
Y aunque un estilo de vida saludable no garantiza que una persona no vaya a tener cáncer, sí podemos aumentar significativamente las probabilidades a nuestro favor. Por tanto, deberíamos tratar de hacer todo lo que esté a nuestro alcance.