martes, 24 de abril de 2012

El lado oscuro de la creatividad

Dr. Sergio Martínez
Los sujetos que gozan de una buena creatividad son más propensos a engañar y a actuar de forma deshonesta. El motivo posiblemente estriba en que el talento creativo aumenta la capacidad de racionalizar las acciones. Además, la habilidad de justificar los actos deshonestos muestra la relación entre creatividad y una creciente deshonestidad.
A esta conclusión han llegado investigadores de las universidades de Harvard y de Duke. En palabras de la investigadora principal de la investigación, Francesa Gino, de la Universidad de Harvard: "Una mayor creatividad ayuda a las personas a resolver tareas difíciles en muchos dominios, pero las chispas creativas también pueden llevar a los individuos a tomar caminos poco éticos en la búsqueda de soluciones a problemas y tareas."
Los investigadores llevaron a cabo una serie de cinco experimentos para probar su hipótesis; asimismo comprobaron la relación entre la inteligencia y el comportamiento deshonesto. En cada una de las pruebas, los voluntarios recibían una pequeña suma de dinero por el mero hecho de presentarse. A continuación se les indicaban las tareas que debían desarrollar, ideadas de manera que podían obtener más dinero si utilizaban el engaño.
Los resultados demostraron que los probandos más creativos tendían más al engaño que aquellos que no lo eran; también comprobaron que no existía ningún vínculo entre la inteligencia y la deshonestidad. Así, las personas más inteligentes pero menos creativas no resultaban más propensas a los actos deshonestos o a los engaños. En pocas palabras, según los resultados del estudio, la creatividad es mejor vaticinador del engaño que la inteligencia.
Con todo, los autores reconocen algunas limitaciones de su trabajo, sobre todo por usar dinero para tentar a los probandos a hacer trampas. Por ello sugieren que en investigaciones futuras se analice si la creatividad lleva a las personas a satisfacer su egoismo, sus objetivos a corto plazo o sus más altas aspiraciones cuando se enfrentan a un dilema de autocontrol.

Fuente: Revista Investigación y Ciencia.