miércoles, 24 de febrero de 2016

Consejos para cuidar nuestra piel en invierno

La Asociación Española de Dermatología y Venereología nos ayuda mediante unos consejos muy sencillos de llevar a cabo para cuidar nuestra piel con el frío y que le aconsejo que lean. Dice así:

El invierno afecta a todo nuestro organismo, y también a la piel. Esta se encuentra expuesta a las inclemencias climatológicas, siendo las zonas más sensibles a las bajas temperaturas las mejillas, los labios, el cuello, el escote y las manos. Por todo ello, es importante tener en cuenta una serie de consejos:
1. Hidratar a diario y varias veces al día la piel. Esto es especialmente importante en aquellas personas que padecen algún tipo de dermatosis (dermatitis atópica, psoriasis…). Un emoliente adecuado (a base de lanolina, urea, etc.) ayudará a mantener una piel sana durante el invierno.
2. Evitar lavar excesivamente las manos. Las dermatitis de desgaste que afectan al dorso de las manos son un motivo frecuente de consulta en esta época del año, especialmente en personas que por razones laborales se las lavan de forma repetida. Para evitarlo se debe promover el uso de guantes y las cremas con efecto barrera.
3. No utilizar productos agresivos para el lavado de cara y cuerpo. Escoger productos suaves y testados dermatológicamente.
4. Evitar ducharse con agua muy caliente o muy fría. Lo ideal es el agua tibia y no ducharse más de una vez al día, ya que esto aumentaría la deshidratación de la piel.
5. Hidratar los labios y protegerlos de la luz ultravioleta. Los labios sufren mucho en invierno, más aún si se tiene alguna alteración de base (queilitis atópica, actínica…).
6. No olvidar las gafas de sol y la protección solar diaria también en invierno, especialmente en zonas donde haya nieve, ya que ésta refleja el 80% de la radiación solar.
7. Usar guantes y prendas de abrigo. Sobre todo aquellos pacientes con sensibilidad al frío y que suelan padecer de perniosis (sabañones) o fenómenos de Raynaud (dedos de las manos fríos y que tornan en color blanco, azulado y rojo)
8. Huir de los cambios bruscos de temperatura, ya que esto aumenta la posibilidad de aparición de capilares dilatados (telangiectasias o arañas vasculares) en la cara (especialmente mejillas). Tres aspectos:
a. Los principios activos más recomendados para pieles no sensibles son: la vitamina C, el ácido retinoico, el ácido glicólico y los hidroxiácidos (con importante función antiedad). Sin embargo, hay pieles intolerantes que deben utilizar sustancias calmantes, vasoconstrictoras y descongestivas, como el dexpantenol, alfabisobolol, rusco, ácido glicirrético… Además, tienen que evitar productos que contengan alcohol, conservantes o perfumes. Por ello, es fundamental la valoración individual dermatológica de cada tipo de piel.
b. La textura de la crema ideal dependerá también del tipo de piel y de si se padece alguna afección de base: En general, el fluido será mejor para las pieles mixtas o grasas y la crema para las maduras y secas. Existen novedosas mascarillas y tratamientos de consulta, como la mesoterapia con ácido hialurónico, que ayudan a una hidratación en profundidad.
c. El invierno es la mejor época para realizar tratamientos despigmentantes faciales intensivos, tanto domiciliarios como en la consulta médica (peelings químicos o mascarillas).
9. Cuidar la alimentación. Aumentar el consumo de vitamina C y antioxidantes. No olvidar beber entre 1,5-2 litros de agua al día.
10. Evitar el tabaco y el alcohol, ya que repercutende forma negativa en la salud de nuestra piel, generando radicales libres. Además, el alcohol empeora la dilatación capilar facial.

*Por la Dra. Nayra Merino, del Hospital Quirón y Clínicas DermaMedicin en Tenerife, y miembro de la AEDV(Academia Española de Dermatología y Venereología).

*Más información en http://aedv.es/comunicacion/notas-de-prensa/la-piel-y-el-frio-diez-consejos/

viernes, 12 de febrero de 2016

Consejos para vivir más y mejor

Hoy les traigo unos consejos elaborados por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, para vivir más y mejor. Hay un un dicho que dice es más importante vivir la vida de forma saludable y feliz que no vivir más pero de forma no saludable e infeliz. Pueden acceder a este link a través de la SEMFYC

domingo, 7 de febrero de 2016

Hazte donante de Médula Ósea: salvarás muchas vidas

Han pasado varias décadas desde que en 1957 se realizara el primer trasplante de médula ósea ( es decir, de células madre sanguíneas). Desde entonces, este tipo de trasplantes han evolucionado de tal manera que en la actualidad se emplean para curar una variedad importante de enfermedades, sobre todo aquellas que afectan a la sangre (leucemias, linfomas, aplasia medular, mielomas, etc…)
En algunos pacientes que sufren esta clase de patologías, es posible alcanzar la curación con medicación específica más un “trasplante de células madre sanguíneas”, lo que se conoce en términos generales como trasplante de médula ósea. Si bien es cierto que determinadas enfermedades admiten el llamado “autotrasplante”, es decir, el paciente puede ser trasplantado con sus propias células madre tras un adecuado tratamiento, en muchos otros casos será necesario realizar un trasplante con médula sana procedente de un donante. Las posibilidades de encontrar el donante idóneo dentro de la familia son de un 30%, por eso, en la mayoría de las ocasiones (70% de los casos) es preciso recurrir a la búsqueda del donante adecuado fuera del ámbito familiar. Es lo que se conoce como donante no emparentado. Por otro lado, puesto que las células madre de la sangre también se encuentran en la sangre del cordón umbilical, el trasplante de sangre de cordón umbilical (SCU) es una opción terapéutica con una trascendencia cada vez mayor.
El altruismo y la generosidad humana son los valores en los que se basan tanto la donación de Médula Ósea como de Sangre de Cordón Umbilical. Gracias a ambas, es posible la curación de muchas personas afectadas de graves enfermedades.
En esta web usted encontrará información veraz y completa sobre la donación de médula ósea y sangre de cordón umbilical, en qué consisten, cómo hacerse donante de médula, etc…así como noticias y enlaces de interés específicos sobre ambos tipos de donación. 
Fuente: ONT

jueves, 4 de febrero de 2016

Preguntas y respuestas sobre la gripe A

La gripe por A (H1N1) es una infección respiratoria aguda y muy contagiosa de los cerdos, causada por alguno de los varios virus gripales de tipo A de esa especie. La morbilidad suele ser alta, y la mortalidad baja (1%-4%). El virus se transmite entre los cerdos a través de aerosoles, por contacto directo o indirecto, y a través de cerdos portadores asintomáticos. Durante todo el año se producen brotes en esos animales, pero la incidencia es mayor en otoño e invierno en las zonas templadas. Muchos países vacunan sistemáticamente a sus cabañas de cerdos contra la gripe por A (H1N1).
Los virus de la gripe por A (H1N1) son en su mayoría del subtipo H1N1, pero también circulan entre los cerdos otros subtipos, como H1N2, H3N1 y H3N2. Estos animales pueden verse infectados asimismo por virus de la gripe aviar y por los virus gripales estacionales que afectan al hombre. Se cree que el virus porcino H3N2 procede del ser humano. A veces los cerdos se ven infectados simultáneamente por más de un tipo de virus, lo que permite a éstos intercambiar genes. El resultado puede ser un virus gripal con genes de diversa procedencia, lo que se llama un virus "reagrupado". Aunque los virus de la gripe porcina son normalmente específicos de esa especie, en ocasiones saltan la barrera interespecies y provocan la enfermedad en el hombre.
Se han notificado ocasionalmente brotes y casos esporádicos de infección humana por el virus de la gripe por A (H1N1). En general los síntomas clínicos son similares a los de la gripe estacional, pero las manifestaciones clínicas son muy variables, desde una infección asintomática hasta una neumonía grave que mata al paciente.
Como las manifestaciones clínicas habituales de la gripe por A (H1N1)en el hombre se asemejan a las de la gripe estacional y de otras infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, la mayoría de los casos se han detectado casualmente mediante los sistemas de vigilancia de la gripe estacional. Muchos casos leves o asintomáticos pueden haber pasado desapercibidos; así pues, se desconoce hasta qué punto está extendida la enfermedad en el ser humano.
Desde que se empezó a aplicar el RSI(2005)1 en 2007, se han declarado a la OMS casos de gripe por A (H1N1) registrados en los Estados Unidos y en España.
Normalmente la gente se contagia a partir de cerdos infectados, pero algunos casos humanos carecen de antecedentes de contacto con esos animales o con entornos en que los haya habido. Ha habido casos de transmisión entre personas, pero limitados a contactos cercanos y a grupos cerrados de personas.
Sí. No hay datos que demuestren que la gripe por A (H1N1) pueda transmitirse al hombre a través de la carne de cerdo u otros productos derivados de éste que se hayan manejado y preparado adecuadamente. El virus de la gripe porcina se destruye a temperaturas de 70 ºC, lo que corresponde a las condiciones generalmente recomendadas para cocinar la carne de cerdo y otras carnes.
La gripe por A (H1N1) no es una enfermedad de declaración obligatoria a las autoridades internacionales de sanidad animal (OIE, www.oie.int), por lo que se desconoce su distribución internacional entre los animales. La enfermedad se considera endémica en los Estados Unidos. Se sabe también que se han registrado brotes en América del Norte, América del Sur, Europa (incluidos el Reino Unido, Suecia e Italia), África (Kenya) y zonas de Asia oriental, incluidos China y Japón.
Probablemente la mayoría de las personas, no habiendo estado en contacto regular con cerdos, carecen de la inmunidad necesaria para prevenir la infección. Si un virus porcino consigue transmitirse eficientemente de persona a persona, puede causar una pandemia de gripe. El impacto de una pandemia causada por un virus de esa naturaleza es difícil de predecir: dependerá de su virulencia, de la inmunidad ya existente en la población, de la protección cruzada conferida por los anticuerpos producidos en respuesta a gripes estacionales y de factores propios del huésped.
No hay ninguna vacuna para evitar que el actual virus de la gripe por A (H1N1) cause la enfermedad en el ser humano. No se sabe si las actuales vacunas estacionales confieren algún grado de protección. Los virus gripales cambian muy rápidamente. Es importante desarrollar una vacuna contra la cepa del virus actualmente circulante, para que confiera la máxima protección a las personas vacunadas. De ahí la necesidad de que la OMS pueda acceder al máximo número de virus posible, y seleccionar así los virus vacunales candidatos más apropiados.
En algunos países se dispone de antivíricos contra la gripe estacional, y esos medicamentos permiten prevenir y tratar eficazmente la enfermedad. Hay dos tipos de fármacos: los adamantanos (amantadina y rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir).
La mayoría de los casos de gripe porcina notificados anteriormente corresponden a pacientes que se recuperaron plenamente de la enfermedad sin necesidad de atención médica y sin recibir antivíricos.
Algunos virus gripales desarrollan resistencia a los medicamentos antivíricos, limitando la eficacia de la quimioprofilaxis y el tratamiento. Los virus obtenidos a partir de los casos humanos recientes de gripe porcina registrados en los Estados Unidos eran sensibles al oseltamivir y el zanamivir, pero resistentes a la amantadina y la rimantadina.
No se dispone de información suficiente para formular recomendación alguna acerca del uso de antivíricos para la prevención y el tratamiento de la infección por el virus de la gripe porcina. Los médicos han de tomar sus decisiones al respecto considerando las manifestaciones clínicas y la epidemiología de la enfermedad, así como las ventajas y los inconvenientes de la profilaxis y el tratamiento para el paciente. Ante el brote que se ha declarado en los Estados Unidos y en México, las autoridades nacionales y locales están recomendando utilizar oseltamivir o zanamivir como tratamiento y prevención de la enfermedad en función del perfil de sensibilidad del virus.
Aunque no hay indicios claros de que los casos humanos actuales de infección por la gripe porcina estén relacionados con eventos presentes o pasados de síndromes gripales porcinos, sería aconsejable reducir al mínimo el contacto con cerdos enfermos y notificar esos animales a las autoridades veterinarias correspondientes. La mayoría de las personas se infectan como consecuencia de un contacto prolongado y estrecho con cerdos infectados. En cualquier contacto con animales es esencial el respeto de unas buenas prácticas de higiene, y ello es especialmente importante durante las manipulaciones propias del sacrificio y las operaciones posteriores, para evitar la exposición a los agentes patógenos. Ningún animal que haya muerto de enfermedad debe someterse al procedimiento de matanza. Hay que atenerse a los consejos que dicten las autoridades nacionales competentes.
No se ha demostrado que la gripe porcina se transmita al ser humano por ingestión de carne de cerdo debidamente cocinada y preparada, o de otros productos obtenidos del cerdo. El virus de la gripe porcina muere durante la preparación de la carne de cerdo o de otros productos obtenidos del cerdo. El virus de la gripe porcina muere al cocinar los alimentos a una temperatura de 160ºF/70ºC, que corresponde a las directrices generales para la preparación de carne de cerdo y de otros tipos.
En el pasado, la infección humana por el agente de la gripe porcina solía ser leve, aunque consta que ha causado afecciones graves tales como la neumonía. Sin embargo, parece que las manifestaciones clínicas de los brotes en curso en los Estados Unidos y México son distintas. Ninguno de los casos confirmados en los Estados Unidos presentaba la forma grave de la enfermedad, y los pacientes se han recuperado sin necesidad de recibir atención médica. En México, se ha notificado que algunos pacientes sufren la forma grave de la enfermedad.
Para protegerse, aplique las medidas generales de prevención de la gripe:
  • Evite el contacto directo con personas de aspecto enfermizo o que tengan fiebre y tos.
  • Lávese las manos con agua y jabón a menudo y concienzudamente.
  • Lleve una buena higiene de vida: duerma bien, coma alimentos nutritivos y manténgase físicamente activo.
Si hay algún enfermo en la casa:
  • Procure que el enfermo ocupe una zona aparte en la casa. Si eso no es posible, mantenga una separación de 1 metro entre el paciente y las demás personas.
  • Tápese la boca y la nariz cuando cuide al enfermo. Encontrará máscaras en el comercio, o puede fabricarlas con los materiales que tenga a mano, siembre que sean desechables o se puedan lavar convenientemente.
  • Lávese las manos concienzudamente con agua y jabón después de cada contacto con el enfermo.
  • Trate de mantener bien ventilada la zona donde se encuentra el enfermo. Utilice las ventanas y las puertas para crear corrientes de aire.
  • Mantenga limpio el entorno utilizando productos domésticos de limpieza. Si vive en un país donde la gripe porcina ha causado la muerte de alguna persona, aténgase a los consejos que dicten las autoridades locales de salud.
Si se siente mal, tiene fiebre alta, tos o dolor de garganta:
  • Quédese en casa y, en la medida de lo posible no acuda al trabajo, a la escuela ni a lugares muy concurridos.
  • Descanse y tome muchos líquidos.
  • Cúbrase la boca y la nariz con pañuelos desechables cuando tosa o estornude, y tire los pañuelos usados en un sitio adecuado.
  • Lávese las manos con agua y jabón de forma frecuente y meticulosa, sobre todo después de toser o estornudar.
  • Informe a sus familiares y amigos de que está enfermo y busque ayuda para las tareas domésticas que exigen contacto con otras personas, tales como la compra.
Si necesita atención médica:

  • Póngase en contacto con su médico u otro profesional sanitario antes de viajar, y cuéntele sus síntomas. Explíquele por qué cree que tiene gripe por A (H1N1) -por ejemplo, si ha viajado recientemente a un país afectado por un brote humano de gripe por A (H1N1)- y siga sus consejos.
  • En caso de que no pueda contactar con su dispensador de atención sanitaria de antemano, haga saber su sospecha de que padece gripe porcina en cuanto llegue al centro sanitario.
  • Tome la precaución de cubrirse la boca y la nariz durante los viajes

Fuente: OMS

La Gripe en España situación actual de la onda epidémica

España ha registrado un incremento de casos de gripe en la última semana hasta los 80,19 casos por cada 100.000 habitantes, según los últimos datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III, lo que marca el inicio de la onda epidémica de la temporada 2015-2016.

El informe semanal del Sistema de Vigilancia de la Gripe relativo a la semana del 18 al 24 de enero es el primero de la temporada en el que se supera el umbral basal establecido para esta temporada (57,81 casos por 100.000 habitantes), después de que la semana anterior se registrara un primer incremento de la actividad, con 45,5 casos por 100.000 habitantes. No obstante, los autores reconocen que este año el inicio de la epidemia gripal tiene lugar dos semanas después que en la temporada pasada.

Por comunidades, el nivel de difusión del virus es epidémico en Asturias, Canarias, Castilla y León y Madrid, local en Aragón, Baleares, Cataluña, Ceuta, el País Vasco y Navarra, y esporádico o nulo en el resto.

No obstante, esta semana la comunidad más castigada ha sido País Vasco, con 277 casos por 100.000 habitantes, seguida de Asturias (14,2), Canarias (152), Navarra (148,2), Castilla y León (138,8), Extremadura (101,5) y Cataluña (83,5).

Ya por debajo de la media nacional se sitúan Ceuta (81,1), La Rioja (69,8), Cantabria (61,9), Aragón (55,8), Andalucía (55), Madrid (43,4), Melilla (43,3), Comunidad Valenciana (28,2), Baleares (27,7) y Castilla-La Mancha (24,6), mientras que de Galicia y Murcia no se especifican datos. Por grupos de edad, se observa un incremento significativo en las tasas de incidencia de gripe en todos los grupos, excepto el de mayores de 64 años.

Además, el informe revela que desde el inicio de la temporada 2015-16 se han notificado 13 defunciones por virus de la gripe confirmadas por laboratorio, 92% por virus A (8 del A no subtipado, 3 del A/H1N1 y uno del A/H3N2) y un 8% por virus B.

El 75% de los pacientes eran mayores de 44 años (el 46% mayores de 64 años) y de ellos, aunque ocho eran susceptibles de recibir la vacuna de la gripe, sólo uno había sido vacunado.

Del mismo modo, se han notificado 189 casos graves hospitalizados confirmados de gripe en 14 comunidades, de los que el 58% son hombres. El mayor número de casos (34%) se registra en el grupo de mayores de 64 años, seguido del grupo de 45-64 años (33%).

En estos casos, el 74% presentaban factores de riesgo de complicaciones de gripe, siendo el más prevalente la enfermedad pulmonar crónica (22%). El 82% de los pacientes desarrolló neumonía y el 46% ingresó en UCI. Y sólo el 25% de los pacientes en los que se recomendaba la vacuna habían sido inmunizados.

Fuente: Jano.es