lunes, 28 de diciembre de 2015

Ejercicio para las personas mayores


 

Cada vez está más de moda la práctica deportiva, el problema está en que el deporte que es adecuado para los jóvenes no lo es tanto para los mayores. Por ello les traigo hoy un artículo muy interesante publicado por la Fundación española del Corazón acerca de los Beneficios de la práctica deportiva en ls mayores. Dice así:

El grupo de edad más numeroso en el siglo XXI será el de los mayores de 65 años, personas cuya capacidad disminuye a medida que decae su actividad física diaria. Sin embargo, gran parte de este deterioro se puede corregir fácilmente con sencillos programas de ejercicio. El ejercicio y la actividad física mejoran la salud, la capacidad funcional, la calidad de vida y la independencia.

Beneficios de la práctica deportiva

  • Tanto la calidad del hueso como la fuerza muscular, la elasticidad, el sistema inmunológico o la eficacia cardiorrespiratoria mejoran considerablemente.
  • Aumenta la memoria y reduce el riesgo de padecer depresión, ansiedad y estrés.
  • Un estudio del Instituto Karolinska (Suecia) constató que el ejercicio físico disminuye el riesgo de padecer cualquier tipo de demencia en la vejez y puede reducir hasta en un 40 por ciento el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular.
  • Mejora la composición corporal y, con ello, ayuda a controlar la tensión.
  • Junto a una dieta cardiosaludable, reduce el riesgo de contraer diabetes tipo 2.
  • En personas con baja resistencia aeróbica que precisan ayuda para realizar las tareas de la vida cotidiana, la práctica de un ejercicio físico mejora su consumo máximo de oxígeno y les hace ganar indepencia.
  • Disminuye las cifras de colesterol en sangre y la grasa total del cuerpo

¿Cuál es el ejercicio ideal?

Los de tipo aeróbico (a intensidad baja o moderada) por su menor exigencia cardiovascular. Hay que hacer hincapié en los trabajos de estiramiento, movilidad y flexibilidad, frente a los de resistencia. Los más aconsejables son:
  • La marcha, en todas sus modalidades (paseo, senderismo, etc).
  • La caza y la pesca.
  • El ciclismo en circuitos seguros o en bicicleta estática.
  • La natación.
  • El golf.
  • Numerosos tipos de gimnasia (mantenimiento, aeróbic o bailes de salón).
  • Los que requieren cierta experiencia previa (como la equitación, el remo y la esgrima) o el fútbol, el tenis y el pádel, siempre que no sea con afán competitivo.

¿Cuánto tiempo debe hacerse?

La intensidad debe situarse alrededor del 60-70 por ciento de la frecuencia máxima para obtener una mejora de las condiciones cardiovasculares, y con una frecuencia de al menos dos a tres sesiones a lo largo de la semana y una duración media de 30 a 40 minutos por sesión. A medida que aumenta la edad, sin embargo, hay que incrementar la frecuencia semanal y disminuir el tiempo por sesión hasta realizar una actividad física de 15 minutos todos los días.

Consejos y precauciones

  • Consulta a tu médico si estás decidido a hacer ejercicio. Tu historial y una prueba de esfuerzo determinarán qué tipo de ejercicio puedes practicar y a cuánta intensidad. Además, descartará la existencia de cardiopatía coronaria (que en algunos casos puede existir pero estar “silente”, sin síntomas).
  • Realizar siempre ejercicios de calentamiento.
  • Ejercítate en grupo, según tu edad o grado de incapacidad. Te dará seguridad y te ayudará a superar los problemas.
  • Hay que relajar la musculatura. Cuando se trabaja con cierta tensión, la tonicidad muscular es superior a la normal y causa fatiga y cansancio.
  • No hay que llegar a la fatiga en ningún caso. El ánimo competitivo tampoco debe provocarte excesiva tensión.
  • El ejercicio tiene que ser ligero, de corta duración y con frecuentes descansos. Evita los deportes que supongan un reto para la vista o el equilibrio.
  • No hacer deporte a última hora de la tarde porque podría dificultar el sueño.
  • No realizar ejercicio en condiciones extremas de frío o calor, tanto en ambientes cerrados como al aire libre. La menor proporción de glándulas sudoríparas en las personas mayores dificulta la pérdida de calor. Hay que evitar el ejercicio en ambientes calurosos o con alto grado de humedad.
  • Detén la actividad ante cualquier síntoma anormal.
  • Termina siempre la actividad con ejercicios de enfriamiento.

Deportes que no deben practicarse

  • De alta intensidad, como el squash o las carreras de velocidad.
  • Con alto componente de fuerza, como el judo, la lucha, la gimnasia con aparatos o los lanzamientos.
  • De gran contacto, como el hockey, el rugby o el balonmano.
  • Con alto riesgo de accidente, como el esquí acuático o el submarinismo.

Fuente: Fundación Española del Corazón

domingo, 20 de diciembre de 2015

Decálogo ante la incontinencia urinaria o pérdida de orina

 
1.- La incontinencia urinaria es una alteración de la salud, que afecta a muchas personas. No se encuentra necesariamente vinculada a la edad ni al sexo.

 2.- La incontinencia urinaria debe ser consultada siempre con un profesional sanitario. No hay que ocultarla.

 3.- Hay distintos tipos de incontinencia urinaria. Si bien el síntoma principal que se percibe es el escape de orina, éste puede deberse a diferentes causas y tener distintos grados.

 4.- Cada tipo y grado de incontinencia urinaria tiene su tratamiento.

 5.- La incontinencia urinaria sólo se podrá tratar de forma acertada si la alteración que la causa ha sido adecuadamente diagnosticada.

 6.- El primer tratamiento para la incontinencia urinaria es su prevención. Existen hábitos saludables que pueden evitar o retrasar su aparición, así como disminuir su grado.

 7.- Contamos con soluciones eficaces como rehabilitación, fármacos y cirugía con técnicas cada vez más sencillas y perdurables en el tiempo, que pueden curar o mejorar la incontinencia urinaria.

 8.- El tratamiento paliativo con absorbentes (compresas y pañales) es la mejor solución para aquellas personas que no han resuelto su incontinencia urinaria.

 9.- En este sentido, debe buscarse siempre la mejor opción para la protección del paciente incontinente. Mejorar su calidad de vida ha de ser un objetivo prioritario.

 10.- La incontinencia urinaria tiene solución. La resignación no es una opción.

Fuente: SEGG (Sociedad Española de Geriatría y Gerontología)

domingo, 6 de diciembre de 2015

Es recomendable que el hombre acuda al urólogo a partir de los cincuenta


Parece que, en España, si bien las mujeres tienen claro que a partir de cierta edad deben acudir a sus revisiones con el ginecólogo, el hombre sin embargo no se toma en serio lo importante que es acudir a la revisión anual con el urólogo para ver cómo está la próstata.

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Salud Prostática la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) pone de manifiesto algunos datos preocupantes en cuanto a la salud masculina se refiere; y es que los varones españoles mayores de 50 años aún no se toman en serio la importancia de las revisiones anuales de la próstata, ya que según apuntan los últimos datos, sólo un 50 por ciento de los mismos se somete a una revisión urológica anual.

Ante este panorama, la SEGG aprovecha para recordar la gran importancia que tiene para la salud de la población masculina acudir al urólogo para conocer el estado de su próstata ya que las revisiones pueden detectar a tiempo problemas como tumores benignos (adenoma de próstata), malignos (adenocarcinoma) o infecciones (prostatitis)”.

Debemos revisarnos a partir de los 50
Los varones tras pasar la barrera de los 50 años deberían someterse a una revisión anual del estado de su próstata, o a partir de los 40-45 años si tienen familiares directos que hayan sufrido (o sufran) un tumor de próstata.

Es imprescindible no esperar a tener síntomas, ya que la sintomatología de los problemas prostáticos no guarda relación con la gravedad del proceso.

Entre los principales síntomas prostáticos que pueden aparecer en los varones son los problemas urinarios, sobre todo los relacionados con una mayor frecuencia miccional, dificultad para iniciar la micción o calibre miccional reducido.

Por qué no acuden los hombres a las revisiones
La principal causa por la cual los hombres españoles mayores de 50 años no acuden al urólogo es, sobre todo, por el miedo a padecer un problema tumoral unido al desconocimiento de pensar que las exploraciones son incómodas o cruentas. La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología insiste en dar a conocer la importancia de las revisiones y en acabar con los tabúes que rodean a las exploraciones urológicas, ya que, según se ha demostrado, conforme la población posee un mayor nivel educacional, el porcentaje de visitas al urólogo se eleva considerablemente.

La SEGG recomienda
Con el fin de proteger la salud de la próstata de la población masculina, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología recomienda seguir los siguientes consejos saludables:

• Llevar una alimentación sana con abundante ingesta de verduras, frutas y fibra en general, evitando las grasas.
• Realizar ejercicio físico moderado.
• No abusar de las bebidas alcohólicas y no fumar.
• A partir de los 50 años, realizar una revisión urológica anualmente.  


Fuente: SEGG