lunes, 31 de agosto de 2009

¿Quién debe vacunarse de la nueva gripe?

Las personas con obesidad mórbida, diabetes y enfermos de cáncer tratados con quimioterapia están incluidos en la relación de enfermedades crónicas para las que está indicada la vacunación de la gripe A. El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha definido hoy dia 31.08.09, como grupos de riesgo a los enfermos crónicos de más de seis meses, las mujeres embarazadas, el personal sanitario y los trabajadores de "servicios esenciales" como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Protección Civil y bomberos.
El Ministerio de Sanidad y Política Social ha difundido esta tarde un comunicado con la relación de enfermedades crónicas susceptibles de vacuna contra la gripe A.
En esta lista figuran las enfermedades cardiovasculares crónicas, salvo la hipertensión, y las respiratorias crónicas, entre ellas displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma moderada-grave persistente.
Además, también aparecen la diabetes mellitus tipo I y tipo II con tratamiento farmacológico, la insuficiencia renal moderada-grave, las hemoglobinopatías y anemias moderadas-graves, la asplenia (ausencia de bazo) y las enfermedades hepáticas crónicas avanzadas.
En la relación se incluyen la obesidad mórbida (índice de masa corporal igual o superior a 40), las enfermedades neuromusculares graves y los pacientes con inmunosupresión (incluida la originada por infección por VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes), entre ellos los enfermos de cáncer tratados con quimioterapia.
Niños y adolescentes menores de 18 años que reciban tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye, cierran el listado de enfermedades crónicas para las que es preceptiva la vacuna contra la gripe A.

domingo, 30 de agosto de 2009

Preguntas y respuestas acerca de la nueva gripe



Adjunto las preguntas y respuestas que el Ministerio de Sanidad ha elaborado para disipar dudas acerca de la nueva gripe

¿Qué es la gripe?
La gripe es una enfermedad infecciosa que produce fundamentalmente síntomas respiratorios, está causada por un virus y se contagia muy fácilmente.
¿Qué es la gripe por el nuevo virus A (H1N1)?
La gripe por el nuevo virus A (H1N1) (que empezó llamándose gripe porcina y "nueva gripe" y que ahora se le llama Gripe pandémica (H1N1) 2009) la produce un nuevo subtipo del virus de la gripe frente al que, precisamente por ser nuevo, no estamos inmunizados y hay muchas personas que estarán en riesgo de contraerlo.
En contraste, muchas personas tienen inmunidad frente a los virus de la gripe estacional (la gripe que se presenta fundamentalmente en invierno todos los años) por lo que la población susceptible de infectarse es menor.
¿Tiene relación el nuevo virus de la gripe A(H1N1) con los virus de la gripe porcina?
Las aves y los cerdos, entre otros animales, tienen como nosotros la enfermedad de la gripe pero cada uno tiene sus virus específicos. El hecho de que los seres humanos estemos cerca de aves y cerdos, permite que, en ocasiones, se combinen entre sí virus de la gripe de distintas especies dando lugar a subtipos nuevos. Según la información de la que disponemos, el nuevo virus de la gripe A (H1N1) es una combinación de 2 virus porcinos (que afecta a los cerdos) y además tenían ya partes de virus aviar (específico de aves) y virus humano.
¿Qué es una pandemia de gripe?
Una pandemia es una epidemia que afecta al mismo tiempo a muchos países en el mundo, como es el caso de esta gripe. La diferencia entre pandemia y epidemia está básicamente en la magnitud que alcanza: Cuando una enfermedad afecta a un número de individuos superior al esperado en una población durante un tiempo determinado se dice que hay una epidemia; si esto se extiende a varios países o incluso a todo el mundo, se trata de una pandemia.
¿Qué significa que estamos en fase 6 de alerta de pandemia?
El pasado 11 de junio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió elevar el nivel de alerta de pandemia de gripe de la fase 5 a la fase 6; la declaración de esta fase indica que una pandemia mundial está en marcha; esto significa que existe una mayor diseminación de la enfermedad pero no por ello una mayor gravedad. La OMS califica el estado de la nueva gripe como de pandemia moderada basándose en los siguientes motivos:
La mayoría de las personas se recuperan de la infección sin necesidad de hospitalización ni de atención médica.
En general, la gravedad en los distintos países parece similar a la observada con la gripe estacional
Los hospitales y los sistemas de atención de salud de la mayoría de los países han sido capaces de atender, hasta el momento, a todas las personas que lo han requerido.
¿Cómo se contagia el virus de la gripe A (H1N1)?
El contagio, al ser también un virus de la gripe, es como el de la gripe estacional: se transmite de persona a persona, principalmente por el aire, en las gotitas de saliva y secreciones nasales que se expulsan al toser, al hablar o al estornudar. Al estornudar, toser o hablar se emiten pequeñas gotitas de saliva, secreciones nasales que en aquellas personas que padezcan gripe, tendrán virus en su interior. Estas microgotas respiratorias pueden quedar en las manos, en las superficies o dispersas en el aire.
Por tanto, el virus se puede transmitir también indirectamente por tocarse los ojos, la nariz o la boca después de haber tocado las microgotas o secreciones respiratorias procedentes de una persona infectada que han quedado en las manos o depositadas en superficies.
¿En qué periodo se puede contagiar el virus?
El virus se puede transmitir desde 1 día antes de empezar con los síntomas hasta 7 días después.
El virus de la gripe presenta una capacidad máxima de contagio los 3 primeros días desde que empiezan los síntomas pero se puede seguir transmitiendo hasta 7 días después por lo que se recomienda quedarse en casa para asegurarse de no transmitirlo a otras personas.
¿Se puede comer carne de cerdo sin problemas?
Sí. El virus no se transmite por los alimentos. No se contrae la gripe por consumir carne de cerdo o los productos derivados del cerdo.
Para más información se puede consultar la web de la Organización Mundial de la Salud.
¿Qué se puede hacer para evitar el contagio?
Para prevenir la propagación del virus es importante seguir estos consejos:
Al estornudar, toser o hablar se emiten pequeñas gotitas de saliva, secreciones nasales que pueden quedar en las manos, en las superficies o dispersas en el aire. Por tanto, el virus se puede transmitir también indirectamente por tocarse los ojos, la nariz o la boca después de haber tocado las microgotas o secreciones respiratorias procedentes de una persona infectada, que han quedado en las manos o depositadas en superficies.
Lavarse las manos con frecuencia: ¡A lavarse las manos! Esta es la principal medida de higiene. Medidas de higiene para todos (evitar contagiar y ser contagiados)
Las gotitas que se emiten al estornudar, toser o hablar pueden quedarse en las manos donde el virus puede sobrevivir unos minutos (menos de 5 minutos): por eso es importante el lavado de manos.
También pueden depositarse en superficies (de muebles, pomos, objetos…) donde el virus puede permanecer de horas a días: por eso es importante limpiar más frecuentemente (a diario) estas superficies con los productos de limpieza habituales.
Taparse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al estornudar o toser y justo después tirar el pañuelo usado a la basura. Se debe evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca. Boca y nariz tapadas al estornudar o toser.
Otras Medidas:
Si se está enfermo, evitar contagiar a otras personas siguiendo los consejos de los profesionales sanitarios.
Evitar los besos y contacto muy cercano, así como compartir vasos, cubiertos y otros objetos que hayan podido estar en contacto con saliva o secreciones.
Duerme bien, ten una alimentación saludable, bebe agua, lleva una vida físicamente activa y evita las bebidas alcohólicas y el tabaco
Si tienes síntomas de la enfermedad sigue las indicaciones de tu Comunidad Autónoma
¿Existen medidas preventivas específicas para las personas con mayor probabilidad de desarrollar complicaciones?
Las medidas son las que se dan para toda la población, si bien deben extremar estas recomendaciones. Es importante también estar mantenerse bien informado para conocer las medidas que se puedan adoptar en cada momento.
¿Existen recomendaciones específicas para aplicar en los centros de trabajo y centros educativos?
Los Comités y Subcomités de Expertos están trabajando, desde hace meses, en la elaboración y actualización de protocolos específicos. Las recomendaciones específicas se pueden encontrar en:
Centros Educativos
Basado en el “Protocolo de medidas no farmacológicas para responder a la pandemia de gripe” propone recomendaciones sobre la respuesta a la infección por el nuevo virus de la gripe A (H1N1) en los centros educativos en España.
Centros de Trabajo
Guía para la elaboración del Plan de actuación de las empresas o centros de trabajo frente a emergencias. Herramienta de ayuda para que las empresas o centros de trabajo desarrollen sus planes de actuación en el contexto delPlan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Gripe.
Además existen una serie de medidas preventivas generales para todos los centros como:
Facilitar a las personas el lavado de manos poniendo a su disposición jabón y papel para secarse.
Realizar una limpieza diaria con los productos habituales y cuidando minuciosamente la limpieza de superficies, pomos de puertas, etc.
Poner a disposición de las personas del centro en cuestión la información sobre qué medidas preventivas hay que tomar frente a la gripe A (H1N1)
¿Es recomendable el uso de mascarillas?
No se ha comprobado que el uso generalizado de mascarillas por la población reduzca la propagación del virus y, menos aún, en espacios abiertos.
Las mascarillas pueden ser de cierta utilidad para las personas que están en contacto con enfermos o para contener las microgotas que los propios enfermos expulsan al toser o estornudar. Pero si no se usan correctamente se puede aumentar el riesgo de transmisión.
Las medidas recomendadas para evitar el contagio son más efectivas.
¿Cuándo se debe utilizar la mascarilla?
No se recomienda el uso de mascarillas para la población general. Sólo se recomienda usarlas a las personas enfermas mientras están en contacto con otras personas y a las personas que las cuidan.
¿Cuáles son los síntomas de la gripe A (H1N1)?
Los síntomas son similares a los de cualquier gripe: fiebre (más de 38ºC), tos y malestar general. También se puede tener dolor de cabeza, dolor de garganta, estornudos, dolores musculares y, a veces, diarrea y vómitos.
Lo más frecuente es que la gripe evolucione favorablemente en 2-4 días aunque se pueda continuar con tos una semana y sentir cansancio durante las semanas siguientes al inicio de la enfermedad. Dado que es un virus nuevo aún no se ha determinado con exactitud la severidad del cuadro clínico que produce aunque, hasta el momento la enfermedad es leve en la mayoría de los casos.
¿La gripe puede ser grave en algún caso?
Al igual que en la gripe estacional, esta gripe puede ser grave en algunos casos. Hasta ahora los grupos que parecen presentar mayor probabilidad de sufrir complicaciones son:
Las personas de cualquier edad con:
Enfermedades del corazón (excepto hipertensión).
Enfermedades respiratorias crónicas.
Diabetes en tratamiento con fármacos.
Insuficiencia renal moderada-grave.
Enfermedades de la sangre como hemoglobinopatías o anemias si son moderadas o graves.
Personas sin bazo.
Enfermedades hepáticas crónicas avanzadas.
Enfermedades neuromusculares graves.
Inmunosupresión (incluida la del VIH-SIDA o las producidas por fármacos que tienen que tomar personas transplantadas).
Obesidad mórbida (índice de masa corporal de 40 o más).
Los menores de 18 años que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico (aspirina).
Las embarazadas: En el embarazo el sistema inmune está disminuido de manera natural, por eso hay más posibilidad de tener gripe y desarrollar complicaciones.
Es posible que más adelante, con los datos del seguimiento de la pandemia, se identifiquen otros grupos de población con más probabilidad de desarrollar complicaciones.
¿Qué tenemos que hacer si tenemos síntomas de gripe?
En la mayor parte de los casos la gripe se cura sola y no hay que tomar ninguna medida especial, salvo las habituales: beber líquidos en abundancia (agua, zumos...), utilizar los antitérmicos y analgésicos habituales como el paracetamol y seguir las recomendaciones de los profesionales sanitarios hasta recuperarse para evitar así también contagiar a otras personas. Es importante extremar las medidas de higiene.
Las personas con síntomas leves pero que pertenezcan a alguno de los grupos con mayor posibilidad de sufrir complicaciones (embarazadas, enfermedades crónicas, inmunodepresión,etc.) deben ponerse en contacto con los servicios sanitarios siguiendo las indicaciones de su CCAA.
También debe contactar con los servicios sanitarios lo antes posible cualquier persona que presente alguno de los siguientes síntomas ya que pueden indicar progresión hacia una gripe más grave:
Dificultad para respirar.
Sensación de que le falta el aire.
Dolor torácico.
Aspecto azulado o amoratado de piel y labios.
Mareo o alteraciones de la conciencia.
Empeoramiento repentino.
Empeoramiento pasados ya 7 días de enfermedad.
Otros síntomas diferentes de los habituales de la gripe.
En niños, signos que pueden indicar peligro son: respiración acelerada, dificultad para respirar, dificultad para despertarse o no tener ganas de jugar.
¿Cuántas personas infectadas por este nuevo virus A (H1N1) hay en España?
Se pueden consultar los datos actualizados en la web del Ministerio de Sanidad y Política Social: Informes de Situación
¿Tienen las personas mayores de 65 años sanas más probabilidad de sufrir complicaciones a causa de esta gripe?
Los mayores de 65 años sanos, hasta ahora, no han demostrado tener más probabilidad de sufrir complicaciones. Estudios realizados indican que tienen un cierto grado de protección probablemente por haber estado expuestos a virus de características similares anteriormente, no obstante, los expertos reevalúan diariamente las indicaciones para cada grupo de población ya que éstas pueden variara lo largo de la pandemia.
¿Qué puedo hacer para protegerme/evitar contagiarme si estoy embarazada?
Las embarazadas son mas susceptibles a todas las infecciones porque su sistema inmunitario esta disminuido de manera natural. Por esto motivo y en relación a la Gripe, es importante que cumpla de manera continuada las mismas medidas preventivas que la población general.
Si esta embarazada, evite el contacto cercano con personas enfermas.
¿Qué debo hacer si estoy embarazada y he estado en contacto con un enfermo de Gripe A (H1N1)?
Todos hemos podido estar en contacto con enfermos de la gripe A (H1N1). Sin embargo, si ha estado en estrecho contacto con alguien que ha desarrollado una gripe A, entre un día antes de desarrollar los síntomas y hasta 7 días después del inicio de los mismos debe ponerse en contacto con su medico/ servicio sanitario lo antes posible para que valore su situación.
¿Qué ocurre si, a pesar de todas las precauciones se infecta con el nuevo virus de la gripe A (H1N1) una mujer embarazada?
La mayoría de mujeres embarazadas que han pasado la gripe han tenido sólo síntomas leves.
Pero durante el embarazo, y especialmente en el segundo y tercer trimestre, existe un mayor riesgo de complicaciones asociado al nuevo virus de la gripe. Este riesgo aumentado se ha observado en pandemias anteriores y en la gripe estacional.
Por ello, si está embarazada y comienza con síntomas de gripe debe ponerse en contacto con su medico/servicio sanitario lo antes posible para que realicen una valoración individual de su caso.
La fiebre suele estar presente en el 97 % de los casos de mujeres embarazadas que padecen la gripe A. Si tiene fiebre, debe bajarla de inmediato con paracetamol. Paracetamol es un medicamento seguro en el embarazo y la fiebre se ha asociado a un incremento de defectos del tubo neural cuando ocurren en el primer trimestre de gestación y a otros problemas neonatales. Controlar la fiebre es un objetivo prioritario del tratamiento médico.
Aunque en la fase actual de la pandemia por el virus de la gripe A (H1N1) solo se aconseja tomar muestras para confirmar el diagnostico en los casos graves que requieren hospitalización. La embarazada constituye una excepción y debe confirmarse el diagnostico, para evitar un tratamiento innecesario.
¿Puedo estar tranquila en el embarazo al tomar antivirales si mi médico me los indica?
Como sabe el embarazo es una época muy especial en el que un nuevo ser esta creciendo en su interior. Por este motivo existen unos límites de seguridad muy estrictos para el uso de medicamentos en embarazadas. Las embarazadas no forman parte de los grupos de prueba de los medicamentos y por lo tanto muchas veces no pueden descartarse totalmente los efectos adversos. Muchas embarazadas han tenido que ser tratadas por complicaciones de la gripe con estos medicamentos y si bien no se han notificado hasta ahora efectos adversos graves, es mejor ser prudentes y solo usarlos cuando una valoración individual cuidadosa nos indique que los beneficios podrán superar los posibles inconvenientes.
¿Puede continuarse la lactancia materna si se tiene gripe por nuevo virus A (H1N1)?
La leche materna contiene anticuerpos que protegen al bebé de numerosas enfermedades. Así, se aconseja mantener la lactancia aunque la madre contraiga la gripe o haya estado en contacto con casos confirmados o sospechosos, o este tomado antivirales por prescripción médica. La cantidad de antiviral que se segregan en la leche materna es insignificante.
Para evitar la transmisión de la gripe al niño, la madre debe ser especialmente cuidadosa con las medidas higiénicas habituales. Y podría usarse una mascarilla ya que si esta enferma podría toser durante la toma y sus secreciones alcanzar al bebe. La mascarilla minimiza la posibilidad de que pueda contagiar a otros. En el caso de que la enfermedad complique la lactancia o el riesgo de transmisión respiratoria de la enfermedad sea muy probable, se recomienda extraer la leche con un dispositivo extractor y administrarla después al bebé.
¿Cómo se diagnostica la gripe?
Al principio de la epidemia el diagnóstico se hacía mediante pruebas de laboratorio; en fase de pandemia, cuando la aparición de casos es muy elevada ya no es necesario hacer pruebas de laboratorio para confirmar los casos; el diagnóstico lo hará el profesional sanitario basándose en los síntomas que la persona presenta.
Sólo se realizará diagnóstico de laboratorio en hospitalizados y personas con alto riesgo de sufrir complicaciones.
¿Cuánto tiempo se necesita para saber si un caso en estudio tiene la gripe?
En 48 horas puede saberse el resultado de las pruebas de laboratorio, aunque desde que la muestra se obtiene hasta que llega el resultado definitivo, se puede tardar algo más.
¿Existen medicamentos para el tratamiento de la gripe?
Sí. El nuevo virus de la gripe se trata como la gripe estacional, con medicamentos que alivien los síntomas: para bajar la fiebre, para la tos, los dolores musculares…
En España se dispone también de tratamientos antivirales que pueden resultar útiles: oseltamivir (Tamiflu®) y zanamivir (Relenza®). Ninguno de estos medicamentos cura. Actúan disminuyendo la duración de la enfermedad en aproximadamente un día y disminuyendo la posibilidad de complicaciones. Por todo ello, actualmente sólo están indicados en personas con gripe que requieran hospitalización o aquellas que, hasta el momento, presentan una mayor probabilidad de sufrir complicaciones.
En estas personas se considera que, ante el diagnóstico de gripe, el beneficio de la administración de estos fármacos supera el riesgo de los posibles efectos adversos que pueden estar presentes en cualquier medicamento.
Como todos los medicamentos, Tamiflu y Relenza, tienen efectos secundarios y contraindicaciones, por tanto, deben ser prescritos siempre por profesionales médicos. El uso irresponsable de estos medicamentos puede contribuir a crear resistencias del virus lo que reduciría su efectividad.
En estos momentos, España cuenta con una reserva de antivirales de más de 15 millones de tratamientos, que ya se están usando en los casos en los que está indicado. Estos medicamentos no se dispensan en las farmacias.
La gripe está causada por un virus, por lo que los antibióticos no están indicados. Sólo son útiles, siempre bajo prescripción médica, en el caso de producirse complicaciones bacterianas.
¿Hay vacuna para el nuevo virus?
De momento no, pero se está trabajando para producirla y se prevé que pueda estar disponible antes de finalizar el año. Aunque estará lista antes, debe ser probada para ver si es efectiva y para conocer los problemas que pueda conllevar, como se hace con todas las vacunas.
¿Qué utilidad tiene la vacuna?
La vacuna de la gripe no evita en todos los casos que se adquiera la enfermedad pero sí da cierta protección frente a ella y reduce el riesgo de complicaciones, por eso la vacuna estará indicada fundamentalmente en las personas que presentan mayor riesgo de desarrollar estas complicaciones.
¿Quién tiene que vacunarse?
Para el momento en que esté disponible la nueva vacuna se habrá identificado qué grupos de población deben ser inmunizados. Al igual que con la vacuna de la gripe estacional, se priorizará la vacunación a las personas con más posibilidad de desarrollar complicaciones.
¿Cuántas vacunas se han encargado?
El Gobierno, por acuerdo unánime de todas las Comunidades Autónomas, ha encargado vacunas contra el nuevo virus de la Gripe A (H1N1) para 18 millones de personas. El cálculo se ha efectuado teniendo en cuenta a todas las personas con más probabilidad de sufrir complicaciones y a aquellas que trabajan en servicios esenciales para la comunidad en estas circunstancias.
¿Qué tiene esto que ver con la vacuna de gripe estacional?
Las vacunas que se usan contra la gripe estacional (la gripe que se presenta fundamentalmente en invierno todos los años) no han demostrado eficacia frente al nuevo virus pero se recomienda que todas las personas pertenecientes a los grupos de riesgo habituales se vacunen, como hacen cada año. Cabe la posibilidad de que ambas gripes puedan coincidir en el tiempo.
Como cada año, se desarrollará una campaña de vacunación dirigida a los grupos de población habituales, en fechas similares a las de otras ocasiones, que serán concretadas en breve.
¿Quién debe vacunarse contra la gripe estacional?
Las mismas personas que en años anteriores:
Personas de edad igual o superior a 65 años. Se hará especial énfasis en aquellas personas que conviven en instituciones cerradas.
Personas menores de 65 años, que por presentar una condición clínica especial tienen un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe o porque el padecer la enfermedad pueda provocar una descompensación de su condición médica:
Niños/as (mayores de 6 meses) y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares, incluyendo: displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.
Niños/as (mayores de 6 meses) y adultos con enfermedades metabólicas crónicas, incluyendo: diabetes mellitus; insuficiencia renal; hemoglobinopatías y anemias; asplenia; enfermedad hepática crónica; enfermedades neuromusculares graves o inmunosupresión, incluida la originada por la infección de VIH o por fármacos o en los receptores de transplantes. En este grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.
Personas que conviven en residencias, instituciones o en centros que presentan asistencia a enfermos crónicos de cualquier edad.
Niños/as y adolescentes, de 6 meses a 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetil salicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.
Mujeres embarazadas, preferiblemente a partir del segundo trimestre del embarazo.
Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones:
Profesionales sanitarios y parasanitarios, tanto de atención primaria como hospitalaria. Se hará especial énfasis en aquellos profesionales que atienden a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.
Personas que, por su ocupación, trabajan en instituciones geriátricas o en centros de cuidados de enfermos crónicos y que tienen contacto directo con los residentes.
Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o ancianos.
Personas que conviven en el hogar, incluidos niños/as, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial (citados en el punto 2).
Otros grupos en los que se recomienda la vacunación:
Personas que, por su ocupación, prestan servicios comunitarios esenciales: policías, bomberos, personal de protección civil, etc.
Viajeros internacionales: Personas que presentan mayor riesgo de complicaciones de gripe, por su edad o por su condición clínica especial, que no fueron vacunadas durante la temporada gripal, y que se dirigen a zonas tropicales en cualquier época del año o viajen al hemisferio sur entre los meses de abril a septiembre.
Así mismo, deberán ser vacunadas de gripe todas las personas que se dirijan a zonas donde existen brotes de gripe aviar altamente patogénicos y puedan estar en contacto estrecho con granjas de aves de corral o con probabilidad de exposiciones intensas a aves.
Personas que, por su ocupación, pueden estar en contacto con aves sospechosas o conocidas, de estar infectadas por virus de gripe aviar altamente patogénicos, especialmente:
Las personas que están directamente involucradas en las tareas de control y erradicación de los brotes (destrucción de los animales muertos, limpieza y desinfección de las áreas infectadas).
Las personas que viven y/o trabajan en granjas de aves donde se han notificado brotes, o se sospecha su existencia.
Esta recomendación deberá actualizarse en función de las evidencias epidemiológicas sobre el patrón de presentación y difusión de la infección por virus de gripe aviar.
¿Se puede viajar a otros países?
Sí. Ni España, ni la Unión Europea, ni su Centro para la Prevención y Control de Enfermedades Europeo (ECDC), ni ningún organismo sanitario internacional como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), recomiendan restringir los viajes a causa de la Gripe A (H1N1).
Esta enfermedad ya ha sido confirmada en muchos países del mundo, por lo que la restricción de los viajes tendría un escaso o nulo efecto en la propagación de la enfermedad.
Las personas que viajen se pueden proteger a sí mismas y a los demás aplicando unas sencillas medidas preventivas de carácter higiénico cuyo objetivo es limitar la propagación de muchas enfermedades transmisibles, incluida la Gripe A (H1N1). Estas medidas son:
Lávese las manos regularmente con agua y jabón.
Tápese la boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar, justo después tirar el pañuelo usado a la basura y evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca y evite tocarse los ojos, la nariz y la boca.
En caso de presentar alguno de los síntomas de gripe anteriormente descritos, evite contagiar a otras personas. La mayor parte de los casos la gripe se cura sola, con las medidas habituales: beber líquidos en abundancia, (agua, zumos...), utilizar los antitérmicos y analgésicos habituales, como el paracetamol, y seguir las recomendaciones de los profesionales sanitarios hasta recuperarse.
Después de volver del viaje preste atención a la aparición de dichos síntomas hasta los 7 días siguientes del regreso.
Como recomendación general, las personas enfermas deberían aplazar los viajes previstos y los viajeros que regresen a su lugar de origen y enfermen, deberían buscar la necesaria atención médica.
¿Cuáles son las medidas de control en los puertos y aeropuertos?
En la fase de pandemia en la que nos encontramos no es necesario establecer medidas de contención en puertos o aeropuertos. No obstante, las Autoridades Sanitarias en algunos países pueden hacerle algún tipo de control sanitario tanto a la entrada como a la salida que pudiera retrasar su viaje.
El protocolo de actuación sanitaria ante la llegada a España de alguna persona por vía aérea o marítima sospechosa de padecer la enfermedad está permanentemente activado.
En ese caso, el personal de Sanidad Exterior dependiente del Ministerio de Sanidad y Política Social, evaluaría al paciente y organizaría su evacuación a un centro sanitario si fuese necesario. Asimismo, ofrecería información sobre la enfermedad y los consejos sanitarios oportunos al resto del pasaje y la tripulación.
¿Están previstas medidas de actuación en medios de transporte (aeronaves y buques)?
Sí. Es posible que se produzcan casos de la enfermedad en medios de transporte, principalmente en buques por tratarse de lugares en los que se concentra un gran número de personas durante un periodo de tiempo más o menos prolongado. En estos casos, usted tiene derecho a ser informado de la situación a bordo antes de embarcar y durante el viaje. Además, las autoridades sanitarias españolas realizarán un seguimiento estricto de la situación ofreciendo las recomendaciones sanitarias adecuadas en cada caso, con el fin de evitar contagios durante el viaje.
¿Podemos estar tranquilos ante la situación actual?
Sí. Es importante seguir las recomendaciones para evitar y enlentecer la propagación del virus. En España, están activadas las medidas de prevención y el Sistema Nacional de Salud está preparado para afrontar esta situación. Los protocolos de actuación están consensuados por el Ministerio de Sanidad y Política Social y las Comunidades Autónomas que se encuentran coordinados entre sí y con los organismos internacionales.
¿Por qué algunos países adoptan medidas especialmente llamativas para el control de la infección?
La medidas que adopta cada país vienen determinadas por el contexto social, histórico y político además de por las evidencias de la efectividad de las medidas de salud pública. En términos generales no se ha demostrado que las medidas muy estrictas tengan una efectividad más alta en la contención de infecciones como la gripe y las medidas coercitivas en salud pública suelen resultar contraproducentes.

domingo, 23 de agosto de 2009

Menopausia


La menopausia es el momento en la vida de la mujer en que cesa la función cíclica de los ovarios y la menstruación durante al menos 12 meses. La edad promedio en que tiene lugar la menopausia es alrededor de los 50 años, pero la menopausia también aparece normalmente en mujeres de tan sólo 40 años. Los ciclos menstruales regulares pueden continuar hasta la menopausia, pero en general las últimas menstruaciones presentan una duración y una cantidad de flujo variable. Progresivamente cada vez menos ciclos se acompañan de la liberación de un óvulo.
Con el paso del tiempo, los ovarios responden cada vez menos a la estimulación que provocan la hormona luteinizante y la hormona foliculoestimulante, secretadas por la hipófisis; en consecuencia, los ovarios secretan de forma progresiva menos cantidad de estrógenos y progesterona, y la liberación de óvulos (ovulación), finalmente, se detiene.
La menopausia prematura es la que se produce antes de los 40 años. Entre sus causas destacan una predisposición genética y trastornos autoinmunes, en los que se producen anticuerpos que pueden lesionar varias glándulas, entre ellas los ovarios. El hábito de fumar también se asocia a menopausia prematura.
La menopausia artificial deriva de una intervención médica que reduce o detiene la secreción hormonal de los ovarios. Estas intervenciones incluyen la cirugía, para extirpar los ovarios o para reducir la cantidad de sangre que reciben, y la quimioterapia o la radioterapia sobre la pelvis (incluyendo los ovarios) para tratar el cáncer. La intervención quirúrgica en que se extirpa el útero (histerectomía) tiene como efecto la suspensión de la menstruación, pero no afecta a la cantidad de hormonas mientras los ovarios sigan intactos y, por tanto, no provoca menopausia.
¿Qué síntomas provoca?
Durante el período anterior a la menopausia (técnicamente denominado climaterio, pero más recientemente llamado perimenopausia), puede que no haya síntomas o que éstos sean suaves, moderados o agudos. Los sofocos afectan al 75 por ciento de las mujeres. Durante un acceso de calor, la piel, en especial la de la cabeza y el cuello, se torna roja y caliente y la sudación puede ser intensa. La mayoría de las mujeres tienen sofocos durante más de un año y del 25 al 50 por ciento los padece durante más de cinco años; duran de 30 segundos a 5 minutos y pueden seguirse de escalofríos. Los síntomas psicológicos y emocionales como fatiga, irritabilidad, insomnio y nerviosismo pueden estar causados por la disminución de los estrógenos. La sudación nocturna es un factor de perturbación del sueño y empeora el cansancio y la irritabilidad. En ocasiones, la mujer puede sentirse mareada, tener sensación de hormigueo (pinchazos) y percibir los latidos de su corazón, que parece palpitar con fuerza. También puede tener incontinencia urinaria, inflamación de la vejiga y de la vagina, y sentir dolor durante el coito debido a la sequedad vaginal. A veces, aparece una sensación dolorosa en los músculos y las articulaciones.
La osteoporosis (el intenso adelgazamiento de los huesos) es el principal problema para la salud que provoca la menopausia. Las mujeres blancas delgadas y las que fuman cigarrillos, beben excesivas cantidades de alcohol, toman corticosteroides, ingieren poca cantidad de calcio o tienen una forma de vida sedentaria tienen un mayor riesgo de padecer este trastorno. Durante los primeros 5 años posteriores a la menopausia, se pierde del 3 al 5 por ciento de masa ósea por año, y después, del 1 al 2 por ciento cada año; de ahí que se produzcan fracturas a partir de lesiones menores y, en las personas de edad avanzada, incluso sin que exista ninguna lesión. Los huesos que se fracturan con más frecuencia son las vértebras (lo que provoca encorvamiento y dolor de espalda), el fémur (caderas) y los huesos de las muñecas.
La incidencia de las enfermedades cardiovasculares aumenta más rápidamente después de la menopausia, debido a que los estrógenos disminuyen. Una mujer que ha sufrido una extirpación de los ovarios y que, en consecuencia, presenta menopausia prematura, y no se somete a una terapia de reposición de estrógenos tiene el doble de probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares que una mujer premenopáusica de la misma edad. Las mujeres posmenopáusicas que toman estrógenos sufren muchas menos enfermedades cardiovasculares que las que no lo hacen.
Por ejemplo, entre las pacientes posmenopáusicas que padecen enfermedades de las arterias coronarias, las que toman estrógenos tienen, en promedio, una mayor esperanza de vida. Estos beneficios se deben, en parte, a los efectos favorables de los estrógenos sobre la cantidad de colesterol. La disminución de estrógenos produce un aumento en el llamado colesterol malo (lipoproteínas de baja densidad [LDL]) y una disminución del llamado colesterol bueno (lipoproteínas de alta densidad [HDL]).
¿Cómo se trata?
Los síntomas se tratan restituyendo los niveles de estrógenos a unas cifras similares a las de la premenopausia. Los principales objetivos de la terapia de reposición de estrógenos son los siguientes:
- Aliviar síntomas como los sofocos, la sequedad vaginal y los trastornos urinarios.
- Prevenir la aparición de la osteoporosis
- Prevenir la aterosclerosis y las enfermedades de la arterias coronarias.
Los estrógenos se presentan en forma no sintética (natural) o sintética (producida en laboratorio). Los estrógenos sintéticos son cien veces más potentes que los naturales y, en consecuencia, no es recomendable su administración a mujeres menopáusicas, ya que con dosis muy bajas de estrógenos naturales ya se evitan los sofocos y la osteoporosis. Así mismo, las dosis muy altas pueden causar problemas, como un aumento en la tendencia a sufrir migrañas.

Los estrógenos se administran en forma de comprimidos o de parches cutáneos (estrógenos transdérmicos). También pueden aplicarse en la vagina en forma de crema cuando las razones principales para su uso son evitar el adelgazamiento de la superficie de la pared vaginal (lo que reduce el riesgo de infecciones urinarias e incontinencia) y evitar dolor durante el coito. Parte de los estrógenos administrados se absorben y pasan a la sangre, sobre todo a medida que mejora el revestimiento vaginal.
Debido a que los estrógenos provocan efectos secundarios y conllevan riesgos a largo plazo, al mismo tiempo que beneficios, la mujer y su médico deben sopesar los beneficios y las desventajas antes de decidir la administración de una terapia de reposición de estrógenos. Los efectos secundarios incluyen náuseas, malestar en las mamas, dolor de cabeza y cambios del estado de ánimo.
Las mujeres posmenopáusicas que toman estrógenos sin progesterona tienen un mayor riesgo de sufrir cáncer de endometrio (cáncer del revestimiento interior del útero); la incidencia es de una a cuatro de cada 1 000 mujeres al año. El aumento está en estrecha relación con la dosis y la duración del tratamiento. Si una mujer presenta una hemorragia anormal por la vagina, puede realizarse una biopsia (obtención de una muestra de tejido para ser examinada al microscopio) del revestimiento interior del útero para determinar si tiene cáncer de endometrio. Las mujeres que padecen esta enfermedad y que están tomando estrógenos en general tienen un buen pronóstico: alrededor del 94 por ciento sobrevive 5 años. La administración de progesterona junto a los estrógenos elimina casi totalmente el riesgo de padecer cáncer de endometrio, y lo reduce aún más en las mujeres que no toman estrógenos (una mujer a la que se le ha extirpado el útero no puede desarrollar este cáncer). La progesterona no parece anular los efectos beneficiosos de los estrógenos sobre las enfermedades cardiovasculares.
Una cuestión importante es si el hecho de tomar estrógenos aumenta la incidencia del cáncer de mama. Sin embargo, no se ha demostrado de forma evidente ninguna asociación entre el tratamiento sustitutivo con estrógenos y el cáncer de mama. El riesgo de cáncer aumenta cuando se toman estrógenos durante más de 10 años. La mujer con un riesgo elevado de desarrollar cáncer de mama no debería tomar estrógenos. No obstante, para las mujeres proclives a sufrir osteoporosis y enfermedades del corazón y para aquellas con poco riesgo de desarrollar cáncer de mama, el beneficio obtenido gracias a la terapia con estrógenos compensa con creces los posibles riesgos.
El riesgo de contraer una enfermedad de la vesícula biliar durante el primer año del tratamiento sustitutivo con estrógenos está aumentado discretamente.
En general, la terapia sustitutiva con estrógenos no se prescribe en mujeres que tienen o han tenido cáncer de mama o un cáncer de endometrio avanzado, que presentan hemorragias genitales de causa desconocida o que tienen una enfermedad hepática grave o alteraciones en la coagulación sanguínea. Sin embargo, a veces los médicos administran estrógenos a mujeres que fueron tratadas por un cáncer de mama en sus primeras fases y que no sufrieron ninguna recidiva al menos en los últimos 5 años. En general, la terapia constitutiva con estrógenos no está indicada en casos de enfermedad crónica del hígado o de porfiria aguda intermitente.
A las mujeres que no pueden tomar estrógenos se les pueden prescribir fármacos ansiolíticos, progesterona o clonidina para reducir el malestar que provocan los sofocos. Los antidepresivos también alivian la depresión, la ansiedad, la irritabilidad y el insomnio.

domingo, 16 de agosto de 2009

Infeccion urinaria


Las infecciones urinarias o cistitis son frecuentes en las mujeres, particularmente durante el período fértil donde algunas mujeres desarrollan infecciones repetidas ya que las bacterias de la vagina pueden desplazarse al interior de la vejiga. Las mujeres contraen con frecuencia infecciones urinarias después de una relación sexual.

Las infecciones urinarias son menos frecuentes en los varones y se inician, generalmente, con una infección en la uretra que se extiende a la próstata y posteriormente a la vejiga. La causa más frecuente en los varones, de infecciones a repetición, es una infección bacteriana persistente en la próstata, y aunque los antibióticos eliminan rápidamente las bacterias de la orina en la vejiga, la mayoría de estos fármacos no puede penetrar lo suficientemente bien dentro de la próstata para curar una infección en la misma.

Las infecciones de la vejiga generalmente producen una frecuente y urgente necesidad de orinar y una sensación de ardor o dolor durante la micción. Por lo general, el dolor se siente por encima del pubis y, a menudo, también en la parte inferior de la espalda. Otro síntoma es la micción frecuente durante la noche. A menudo, la orina es turbia y en aproximadamente el 30 por ciento de los casos contiene sangre visible. A veces, una infección de orina no produce síntomas y se descubre cuando se efectúa un análisis de orina por otros motivos, y son especialmente frecuentes en las personas de edad avanzada, pudiendo desarrollar como resultado una incontinencia urinaria.
El médico puede diagnosticar una infección de orina basándose sólo en los síntomas característicos. Se recoge una muestra de orina (en envase esterilizado), evitando la contaminación por bacterias de la vagina o de la punta del pene. El sujeto comienza a orinar dentro del inodoro, interrumpiendo la micción momentáneamente, para finalizarla dentro de un envase esterilizado. Se examina microscópicamente la muestra de orina para ver si contiene glóbulos rojos, blancos u otras sustancias. Se cuentan las bacterias y se efectúa un cultivo de la muestra para identificar el tipo de bacteria. Cuando existe infección, por lo general se encuentra presente un gran número de un tipo concreto de bacteria.
En los varones, por lo general, una muestra del flujo medio de orina es suficiente para el diagnóstico. En las mujeres, estas muestras están a veces contaminadas por bacterias de la vagina.

¿Qué hacer?

Como primera medida, beber una gran cantidad de líquidos a menudo elimina una infección leve de la vejiga, el chorro de la orina empuja muchas bacterias fuera del cuerpo y las defensas naturales eliminan las restantes.
Antes de prescribir antibióticos, el médico determina si el paciente padece algún trastorno que pueda agravar la infección de la vejiga, como una alteración de la estructura o de la actividad nerviosa, una diabetes o un sistema inmune debilitado, que puede reducir la capacidad para combatir la infección. Tales situaciones pueden requerir un tratamiento más enérgico, especialmente porque es probable que la infección reaparezca apenas se suspenda el tratamiento antibiótico.
La ingestión oral de un antibiótico es generalmente eficaz siempre que la infección no haya originado complicaciones. Para aliviar los síntomas, especialmente la urgencia urinaria frecuente y pertinaz y la micción dolorosa, se utiliza una variedad de fármacos. ¡Siempre acudir al médico ante una infeccion de orina! porque puede tener consecuencias fatales.

domingo, 9 de agosto de 2009

El poder de la mente ante la enfermedad


El estrés psicológico puede desencadenar o agravar una amplia variedad de enfermedades, como la diabetes, la leucemia o la esclerosis múltiple. Sin embargo, la importancia relativa de los factores psicológicos varía ampliamente entre diferentes personas con el mismo trastorno.
La mayor parte de la gente, basándose en su intuición o en su experiencia personal, cree que el estrés emocional puede precipitar o alterar el curso incluso de enfermedades físicas más importantes. No está claro cómo estos factores estresantes pueden actuar de este modo. Las emociones pueden obviamente afectar a ciertas funciones corporales como la frecuencia cardíaca, la sudación, los patrones del sueño y el ritmo de las evacuaciones intestinales .

La urticaria puede producirse por una alergia física o por una reacción psicológica. La depresión puede inhibir el sistema inmune, haciendo que una persona deprimida sea más predispuesta a ciertas infecciones, como las causadas por los virus del catarro común.
Por lo tanto, el estrés puede causar síntomas físicos aunque no exista enfermedad orgánica. Por ejemplo, el estrés puede causar ansiedad, que a su vez activa la adrenalina, aumentan el ritmo cardíaco, la presión arterial y la cantidad de sudor. El estrés también puede causar tensión muscular, que producirá dolores en el cuello, la espalda, la cabeza o en otros lugares. La alteración emocional que desencadenó los síntomas puede ser pasada por alto si tanto el paciente como el médico asumen que éstos eran causados por una enfermedad orgánica. Pueden llegar a realizarse muchas pruebas diagnósticas infructuosamente, tratando de descubrir la causa del aumento del ritmo cardíaco, de los dolores de cabeza o de los dolores de espalda, por ejemplo.
Los factores psicológicos pueden influir indirectamente el curso de una enfermedad. Por ejemplo, algunas personas gravemente enfermas niegan estarlo o niegan su gravedad. La negación es un mecanismo de defensa que ayuda a reducir la ansiedad y hace más tolerable una situación amenazadora. Si la negación alivia la ansiedad, puede resultar beneficiosa. Sin embargo, la negación puede impedir que una persona cumpla un tratamiento, lo cual puede acarrear consecuencias graves.
Por ejemplo, una persona con diabetes que niega la necesidad de las inyecciones de insulina y el control de una dieta estricta, puede sufrir descompensaciones en los valores de azúcar en sangre y corre el riesgo de tener complicaciones como el coma diabético. De forma similar, un alto porcentaje de personas con presión arterial elevada o epilepsia no toman sus medicaciones como deberían hacerlo.
La interacción cuerpo-mente es una vía de doble dirección. No solamente pueden contribuir los factores psicológicos al inicio o al agravamiento de una amplia variedad de trastornos físicos, sino que también las enfermedades físicas pueden afectar al pensamiento de una persona o a su estado de ánimo. Las personas con enfermedades graves, recurrentes o crónicas, generalmente se deprimen. Aunque la depresión en estas circunstancias puede aparecer como una reacción normal, el estado mental merece atención. La depresión puede empeorar los efectos de la enfermedad orgánica y se añade a los padecimientos de la persona. A menudo mejora estas situaciones un tratamiento adecuado como el uso de antidepresivos.
Una persona que está ansiosa o deprimida puede expresar una preocupación por un problema físico. La depresión puede conducir a insomnio, pérdida de apetito, pérdida de peso y cansancio extremo. En lugar de decir “estoy tan deprimido”, la persona cree que la causa de su sintomatología es causada por un trastorno físico. Esto se conoce como depresión “enmascarada”. Algunas personas son capaces de admitir que se encuentran deprimidas, pero entonces tratan de explicarlo como resultado de un trastorno físico.

sábado, 1 de agosto de 2009

Lombrices en los niños



Las lombrices, conocida en términos médicos como "infección por oxiuros" es una enfermedad durante la cual un gusano, el Enterobius vermicularis, crece y se reproduce dentro del intestino.
El parásito más frecuente entre los niños que viven en climas templados es el oxiuro y lo tienen al menos el 20 por ciento de todos los niños y el 90 por ciento de los niños que frecuentan guarderías u otras instituciones.
La infección habitualmente ocurre en dos fases. Los huevos, primero, se transfieren del área que rodea el ano (perianal) a las prendas de vestir, la ropa de cama o a los juguetes. Los huevos entonces se transfieren, a menudo por los dedos, a la boca de otro niño, que los traga. Los huevos también pueden ser inhalados procedentes del aire y luego tragados. Los niños pueden reinfectarse al pasarse los huevos de alrededor del ano hasta la boca.
Los oxiuros maduran en la parte inferior del intestino entre 2 y 6 semanas. El gusano hembra se mueve hacia el área perianal, habitualmente por la noche, para depositar los huevos dentro de los pliegues cutáneos del ano del niño. Los huevos son depositados junto a una sustancia pegajosa y gelatinosa. Esta sustancia y los movimientos del oxiuro madre causan el intenso picor (prurito) local.
Los huevos pueden sobrevivir fuera del cuerpo hasta 3 semanas a temperatura ambiente normal. Sin embargo, en el ano pueden abrirse rápidamente y las jóvenes lombrices pueden retroceder nuevamente hacia el recto y llegar al intestino inferior.
¿Cómo podemos saber que un niño tiene lombrices?
La mayoría de los niños con oxiuros no presenta síntomas. Algunos niños, sin embargo, tienen picor alrededor del ano y se rascan continuamente. La piel que rodea el ano puede estar irritada. En las niñas, la infección por oxiuros puede causar picor vaginal e irritación. El dolor abdominal, el insomnio, las convulsiones y otras consecuencias no comprobadas han sido erróneamente atribuidas a la infección por oxiuros. En casos raros, puede producirse apendicitis debido a que los gusanos bloquean el apéndice.
Pero el diagnóstico de la infección por oxiuros se hace a partir de la identificación de los gusanos. El mejor resultado se obtiene al examinar el ano del niño al cabo de una o dos horas de acostarse por la noche. Los gusanos son blancos y tienen pelos delgados, pero se mueven y son visibles a simple vista. Los huevos o los gusanos pueden recogerse golpeando suavemente sobre los pliegues cutáneos que rodean el ano con el lado adhesivo de una cinta transparente por la mañana temprano, antes de que el niño se despierte. Luego se dobla la cinta de tal manera que la muestra quede dentro y se lleva al médico. Los huevos y los gusanos que se encuentran adheridos a la cinta pueden identificarse con el microscopio.
¿Qué hay que hacer cuando un niño tiene lombrices?
Habitualmente no se requiere tratamiento. El parásito no suele causar daño y es muy frecuente en niños. Sin embargo, la mayoría de los padres se preocupa mucho con la idea de una infección por gusanos y por lo general quieren liberar a sus hijos de los mismos. Una única dosis de mebendazola o pirantel cura aproximadamente el 90 por ciento de los casos (sólo se prescribe con receta médica). Todos los miembros de la familia deben tomar el medicamento porque la reinfección puede pasar de un miembro de la familia a otro. Se puede aliviar el picor con cremas o ungüentos aplicándolos directamente sobre el área perianal dos o tres veces al día.
A pesar de la terapia con medicamentos, la reinfección es frecuente después del tratamiento porque siguen excretándose huevos por las heces hasta una semana después del tratamiento. Las prendas de vestir, la ropa de cama y los juguetes deben lavarse frecuentemente en la lavadora para tratar de eliminar cualquier huevo que contengan.