martes, 29 de octubre de 2013

Cómo actuar ante un paro cardíaco a través de un móvil

doctor Miguel Ángel Díaz Castellanos
Un símbolo de un corazón con las siglas RCP (Resucitación Cardio Pulmonar) es la portada de una aplicación para móviles creada por doctores granadinos que da las pautas sobre los pasos a seguir en tiempo real en caso de que una persona se encuentre a una víctima de parada cardiorrespiratoria. Según uno de sus inventores, Miguel Ángel Díaz Castellanos, especialista en Medicina Intensiva y director de la Unidad de Gestión Clínica de Cuidados Críticos y Urgencias del Hospital Santa Ana de Motril, su principal misión es la de "salvar vidas".

"La App se ha implementado como una guía de actuación que sirve tanto de apoyo para quien no tiene conocimientos como de recordatorio para los que han hecho ya un curso de RCP, por lo que resulta de utilidad para el público en general", señala el facultativo.

Esta aplicación, una vez instalada en el móvil, puede guiar a cualquier persona de forma simple, eficaz y en tiempo real en situaciones de emergencias médicas graves, en especial en la parada cardiorrespiratoria. Este asistente no es sólo una aplicación más de enseñanza de resucitación, sino que supone una guía de actuación y un recordatorio para aquellos que ya tienen conocimientos, con instrucciones de voz o dibujos sencillos y da el ritmo exacto de las maniobras a llevar a cabo en esos momentos críticos.

El asistente conduce paso a paso ante cada una de estas situaciones posibles mediante mensajes visuales y auditivos, facilita la llamada a los servicios de emergencias médicas tan solo pulsando un botón y proporciona la localización GPS, en caso de que no se conozca la ubicación exacta para indicarlo a los servicios sanitarios.

"Esta aplicación, que está disponible para Android por Play Store y para IPhone o IPad App Store, garantiza, por tanto, una actuación rápida y eficaz en estas situaciones en las que saber que hacer y hacerlo rápido es vital", señala Díaz Castellanos.

Las secuencias y maniobras de actuación siguen las últimas recomendaciones emitidas por las principales sociedades científicas internacionales en la materia (ILCOR 2010) y es la única aplicación de este tipo avalada por el Plan Nacional de RCP de la SEMICYUC.

Cuenta además con un módulo de configuración, y se puede adaptar al nivel que posea la persona de conocimientos previos y entrenamiento. Así, se puede configurar en modo de 'sólo masaje cardíaco' si no se conocen las técnicas previamente, o modo 'masaje y boca a boca' si se ha hecho un curso previamente o se han practicado estas técnicas, es decir, en función de sus preferencias y conocimientos. También incluye un módulo de aprendizaje detallado, con texto e imágenes animadas, con los principios básicos y la maniobras de resucitación cardiopulmonar.

El paro cardíaco súbito, muerte súbita ó parada cardiorrespiratoria (PCR), es la mayor causa de muerte en todo el mundo. En España se producen más de 24.500, al año, lo que equivale a una media de un paro cardíaco cada 20 minutos y ocasiona 4 veces más muertes que los accidentes de tráfico.

El 60% de ellos se produce en presencia de testigos y un porcentaje muy alto ocurre en el hogar, donde el testigo mas frecuente es un familiar directo. Las maniobras de Resucitacion Cardiopulmonar (RCP) y, si es posible la desfibrilación temprana, son por tanto claves, de manera que en lugares donde se han aplicado de forma rápida (como, curiosamente, en los casinos de USA) se ha conseguido salvar hasta el 50% de las vidas, según Castellanos.

Y es que la efectividad del tratamiento disminuye drásticamente con el paso del tiempo. Concretamente, por cada minuto de retraso en la desfibrilación, la supervivencia se reduce del 7 al 10% si no se efectúa resucitación cardiopulmonar básica (RCP), de forma que después de 10 minutos las posibilidades de sobrevivir son mínimas. Esta efectividad desciende más lentamente (3-4% cada minuto) si los testigos realizan la RCP básica, hasta el momento de efectuar la desfibrilación, por lo que supone una manera de "ganar tiempo" hasta que lleguen los equipos de Emergencias. La RCP, por tanto, realizada por los que presencian el paro cardíaco dobla o triplica la supervivencia de la víctima.

Se calcula que podrían salvarse mas de 100.000 vidas anuales en Europa si todo el mundo conociera las técnicas de RCP. Sin embargo, esta última se realiza en menos del 40% de los casos, por lo general sólo en el 20% y, a veces en menos del 10% de ellos, por los que presencian la parada cardiorrespiratoria. La mayoría alega no haber iniciado las maniobras porque tiene miedo de dañar a la víctima, pero también se conoce que un número importante son reacios a realizar ventilaciones boca a boca, por temer que la víctima tenga una enfermedad contagiosa.

En España una mínima parte de la población conoce estas técnicas de resucitación, aunque el pasado 16 de octubre, Día Internacional de la Parada Cardíaca, se celebraron una serie de acciones formativas en todas las provincias. Durante esa jornada, bajarse la aplicación Asistente de RCP era gratuita, aunque el resto del año tiene un coste simbólico de alrededor de un euro.

jueves, 24 de octubre de 2013

El Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer (EA), también denominada mal de Alzheimer, demencia senil de tipo Alzheimer (DSTA) o simplemente alzhéimer, es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza en su forma típica por una pérdida de la memoria inmediata y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La enfermedad suele tener una duración media aproximada después del diagnóstico de 10 años aunque esto puede variar en proporción directa con la severidad de la enfermedad al momento del diagnóstico.
alzheirmer's diseaseLa enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia, es incurable y terminal, que aparece con mayor frecuencia en personas mayores de 65 años de edad. Los síntomas de la enfermedad como una entidad nosológica definida fue identificada por Emil Kraepelin, mientras que la neuropatología característica fue observada por primera vez porAlois Alzheimer en 1906. Así pues, el descubrimiento de la enfermedad fue obra de ambos psiquiatras, que trabajaban en el mismo laboratorio. Sin embargo, dada la gran importancia que Kraepelin daba a encontrar la base neuropatológica de los desórdenes psiquiátricos, decidió nombrar la enfermedad alzhéimer en honor a su compañero.
Por lo general, el síntoma inicial es la inhabilidad de adquirir nuevas memorias, pero suele confundirse con actitudes relacionadas con la vejez o al estrés. Ante la sospecha de alzhéimer, el diagnóstico se realiza con evaluaciones de conducta y cognitivas, así como neuroimágenes, de estar disponibles. A medida que progresa la enfermedad, aparecen confusión mental, irritabilidad y agresión, cambios del humor, trastornos del lenguaje, pérdida de la memoria de largo plazo y una predisposición a aislarse a medida que los sentidos del paciente declinan. Gradualmente se pierden las funciones biológicas que finalmente conllevan a la muerte. El pronóstico para cada individuo es difícil de determinar. El promedio general es de 7 años, menos del 3% de los pacientes viven por más de 14 años después del diagnóstico.
La causa del alzhéimer permanece desconocida, aunque las últimas investigaciones parecen indicar que estan implicados procesos de tipo prionico. Las investigaciones suelen asociar la enfermedad a la aparición de placas seniles y ovillos neurofibrilares. Los tratamientos actuales ofrecen moderados beneficios sintomáticos, pero no hay tratamiento que retrase o detenga el progreso de la enfermedad. Para la prevención del alzhéimer, se han sugerido un número variado de hábitos conductuales, pero no hay evidencias publicadas que destaquen los beneficios de esas recomendaciones, incluyendo estimulación mental y dieta equilibrada. El papel que juega el cuidador del sujeto con alzhéimer es fundamental, aún cuando las presiones y demanda física de esos cuidados pueden llegar a ser una gran carga personal.
El Día Internacional del Alzhéimer se celebra el 21 de septiembre, fecha elegida por la OMS y la Federación Internacional de Alzhéimer, en la cual se celebran en diversos países actividades para concienciar y ayudar a prevenir la enfermedad.
En resumen, si se detecta algún síntoma, debe acudir al médico de cabecera, a un especialista y a la Asociación de Familiares de Alzheimer.

- Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, mejora considerablemente la calidad de vida, tanto del paciente, como de los que le rodean.

- Es importante la aceptación de que su familiar está enfermo.

- Tratar al enfermo con paciencia y buen humor.

- La familia no debe avergonzarse del comportamiento del paciente. Hay que explicar la situación a los amigos, vecinos, para que lo comprendan. 

- Es prácticamente imposible que una persona sola atienda a un enfermo, sin que se hunda en el aislamiento y la depresión, por lo que la labor que presta la Asociación es de vital importancia.
Fuente: Wikipedia

martes, 15 de octubre de 2013

Mantenga el síndrome coronario bajo control

Material dirigido a aquellos pacientes que acaban de recibir el alta tras sufrir un episodio agudo de Síndrome Coronario Agudo, por gentileza de AztraZeneca
Descargue aquí

martes, 8 de octubre de 2013

Cada minuto mueren 15 personas debido a una sepsis

El pasado 13 de Septiembre se celebró el día mundial de la sepsis.
Sepsis (del griego septos: "podredumbre") es la respuesta  del organismo ante una infección, con finalidad eminentemente defensiva. Se conoce como sepsis al síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) provocado por una infección, generalmente grave. Esta reacción del organismo se produce como respuesta a la presencia de microorganismos patógenos, y está causada por la acción del propio sistema inmune, que libera sustancias pro inflamatorias que ponen en marcha el SRIS. La sepsis es una dolencia crítica que se produce como respuesta a una infección que lesiona los tejidos y provoca un fallo agudo de otros órganos que no necesariamente estaban relacionados con la infección original, provocando un shock o fallo multiorgánico.
Ocho millones de pacientes mueren de una sepsis, cada año en todo el mundo, lo que aproximadamente significa una persona cada cuatro segundos; un dato que se espera aumente en los próximos años. En la última década, el número de pacientes se ha duplicado, y los estudios consideran que la tendencia seguirá al alza.
Los factores que provocan este aumento son múltiples, destacando el incremento de la población de más de 70 años, los tratamientos de enfermedades crónicas que alargan la vida de los pacientes pero en condiciones de inmunodepresión, la mayor agresividad de las técnicas quirúrgicas, que incrementa los tiempos de hospitalización y las complicaciones infecciosas, o la mayor utilización de técnicas invasivas, como las sondas o los catéteres, que se asocian con infecciones por bacterias.
Por este motivo, quizá uno de los principales factores de su gravedad es el retraso del diagnóstico y tratamiento, según dicen los expertos por cada hora de retraso se incrementa su riesgo de muerte, siendo vital para su control que en cada hospital la sepsis se diagnostique y se trate precozmente, de manera que los enfermos no lleguen al grado de mayor complejidad y que, por tanto, sean menos los pacientes que necesiten entrar en la UCI. Los expertos recalcan la importancia de actuar en la primera hora de detectarse un cuadro infeccioso grave, ya que está demostrado que la atención en esa primera hora, estableciendo las medidas de resucitación oportunas y poniendo la primera dosis de antibiótico salva vidas.

Cuanto antes se detecte a estos enfermos, menos tiempo estarán ingresados en el hospital, menos complicaciones soportarán y menos probabilidades tendrán de ser candidatos a UCI. Si los tratamientos se ponen en esa primera hora, el índice de mortalidad no llega al 10 por ciento, mientras que si tardamos una media seis horas en establecer el tratamiento antibiótico la mortalidad puede subir hasta el 50 por ciento.
En España, afecta a 50.000 personas cada año, de las cuales 17.000 mueren; lo que significa que fallecen más personas por una sepsis que por cánceres como el de mama, colon, páncreas o próstata, y la mortalidad es 13 veces superior a la de los accidentes de tráfico.
Actualmente, los hospitales españoles ya están poniendo en marcha proyectos de innovación para intentar reducir la tasa de mortalidad de la enfermedad a menos del 20% en el año 2020 (actualmente es del 36%).
En España, y con el apoyo de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, también llamada SEMICYUC, y otras sociedades científicas, se mejora constantemente el proyecto Código Sepsis, un conjunto de protocolos y reacciones de actuación que pretenden ser comunes en todos los hospitales para diagnosticar, monitorizar y tratar la sepsis bajo una misma estrategia.
Aunque, para un mayor control, es fundamental incidir en la educación sanitaria, desde los colegios, en la adolescencia, y en generar interés por el conocimiento de los signos de gravedad asociados a una infección.
Además, es fundamental que el personal sanitario informe a menudo a la población de riesgo, los pacientes inmunodeprimidos, trasplantados, diabéticos, cirróticos o ancianos, entre otros, sobre cuáles son los signos de gravedad ante cualquier infección que deberían ser motivo de aviso a los servicios sanitarios. En concreto, los signos que tendrán que tener en cuenta los profesionales sanitarios serán comprobar si existe sospecha de una infección, ya sea urinaria, respiratoria o de otro tipo; medir la fiebre del enfermo, que el paciente esté taquicárdico; que padezca respiración acelerada; que tenga signos de hipotensión, como palidez o sudoración; y que presente un bajo nivel de conciencia, es decir, que parezca que está un poco como adormilado.
Estos signos harán en marcha el 'código sepsis', que también recogerá qué hace por ejemplo si se detecta un caso en atención primaria, y que será llamar a la sala de coordinación del 112 para decir que un paciente determinado tiene un 'código sepsis.

Los profesionales tienen que tener la información suficiente como para conocer de inmediato a un enfermo con una sepsis grave y poder darle una prioridad máxima, ya se encuentre en atención primaria, especializada o en hospitales-
Fuente: El Mundo

martes, 1 de octubre de 2013

Alimentos para el buen humor y el relax

En el año 2000, un psiquiatra demostró que los ácidos grasos omega-3, presentes entre otros alimentos en las nueces, tenían un efecto antidepresivo y estabilizaban el estado de ánimo. Y unos años más tarde, otra investigación  determinó que personas saludables con un bajo nivel sanguíneo de omega-3 tienen más posibilidades de tener ideas pesimistas y deprimirse que quienes tienen valores normales de este ácido graso. 

Además, según otro estudio reciente de la Asociación Británica para el Manejo de la Ira, una dieta rica en omega-3 nos permite gestionar mejor las situaciones estresantes, hasta el punto de que reduce la hostilidad hacia los compañeros de trabajo y hasta evita que gritemos a otros conductores mientras circulamos por zonas de tráfico intenso.


El omega-3 del pescado también actúa como antídoto contra el estrés. Una investigación de la Universidad de Lausana, en Suiza, concluyó que tomar suplementos diarios de esta sustancia durante tres semanas reducía drásticamente la fabricación de hormonas relacionadas con el estrés, sobre todo de cortisol y adrenalina. 

Los ácidos grasos omega-3 son considerados ácidos grasos esenciales, que a pesar de ser indispensables para la salud no pueden ser sintetizados por el organismo humano, por lo que es necesario obtenerlo de los alimentos (caballa, atún, salmón, verduras de hoja verde...).

Este ácido graso no es el único ingrediente con efectos antidepresivos. La tristeza crónica también puede achacarse a bajos niveles de aminoácido treonina, un desequilibrio que, tal y como demostraron hace poco los científicos se puede combatir añadiendo a la dieta un puñado de semillas de sésamo. Por otra parte, las pipas de calabaza son ricas en zinc, un mineral que  mantiene a las neuronas vivas y es necesario para convertir el aminoácido triptófano en serotonina. A esto se suma que el azafrán también ha sido identificado como un remedio natural contra la depresión en un estudio reciente de la Universidad de Teherán, en Irán.

Además se sabe que las proteínas de los huevos, la carne o el pescado aportan al cerebro tirosina, un aminoácido que aumenta la producción de los neurotransmisores que mantienen la mente alerta, concentrada y productiva (dopamina y noradrenalina). Cuando caen los niveles de tirosina sufrimos apatía y falta de motivación.

Si las proteínas consiguen espabilarnos y aceleran el pensamiento, la relajación suele venir de la mano de los hidratos de carbono (patatas, pasta, arroz, miel, plátanos, frutos secos, palomitas...). Estos alimentos inducen la liberación de insulina, que elimina de la sangre casi todos los aminoácidos excepto el triptófano, que ejerce un efecto calmante. Según han demostrado los expertos, el triptófano es la materia prima que usa el cerebro para producir serotonina, el neurotransmisor del bienestar, que además reduce el dolor y el apetito y ayuda a conciliar el sueño. Eso sí, tal y como advierten los autores hay que tener en cuenta que, si en el plato se mezclan carbohidratos con proteínas, el efecto calmante de los primeros se anula.

Según los psiquiatra el cambio de hábitos alimentarios puede hacer mella en toda una sociedad, así se sabe que la incidencia de depresión severa, e incluso de homicidios, es mucho menor en los países donde se consume mucho pescado, como Japón, especialmente si es rico en omega-3 (el salmón, la sardina, el atún y la caballa). El omega-3 aumenta la producción de serotonina, la hormona del bienestar. Por eso, la violencia pandémica en la sociedad occidental podría estar relacionada con la alimentación, señalan los especialistas, haciendo alusión a que consumimos mucha carne y poco pescado. 

Fuente: Muy Interesante