jueves, 27 de diciembre de 2012

El empacho, el resfriado y la resaca, dolencias más habituales en Navidad

El empacho, el resfriado y la resaca son las dolencias más habituales durante la Navidad, debido a la alteración de los hábitos alimentarios propia de estas fiestas.
Estas modificaciones en la alimentación, tanto en lo que concierne a la comida como a la bebida, y que provocan digestiones pesadas, acidez estomacal y diarreas, genera un buen número de consultas médicas. Ante ello, se debe elegir bien no sólo los alimentos que tomamos, sino también, y muy importante, las cantidades.
En este sentido, es fundamental comer despacio, masticar bien, no abusar de las carnes y los productos muy grasos y sustituirlos, en la medida de lo posible, por verduras o alimentos ricos en fibras.
En cuanto al alcohol y la resaca que produce, sus síntomas más habituales son dolor de cabeza, deshidratación, mareos, acidez de estómago y náuseas. Para evitarlos, recomienda no consumir alcohol o hacerlo en cantidades moderadas, aunque si ya se padece, lo mejor es reponer líquidos.
Además, se recomienda que se haga ejercicio para evitar que los excesos pasen factura y, ante cualquier problema leve, acudir al médico para que éste aconseje el medicamento o el producto de autocuidado más adecuado.
Al hilo de ello, existen medicamentos no sujetos a prescripción médica, entre los que se encuentran los antiácidos y protectores gástricos para el alivio de los problemas estomacales, antidiarreicos, sueros de rehidratación oral y analgésicos para el dolor de cabeza. Para el resfriado, son eficientes los analgésicos, los antigripales, los mucolíticos y los antitusivos que. tratan síntomas como el dolor, la fiebre, la tos o el exceso de mucosidad.
Fuente: Jano

martes, 18 de diciembre de 2012

Los castillos hinchables, una diversión con riesgo


Son una de las principales atracciones de ferias y parques infantiles, pero los castillos hinchables también tienen sus riesgos. Lo asegura una investigación estadounidense publicada en el último número de Pediatrics cuyas conclusiones advierten del importante número de lesiones que se asocian a su uso.
Según sus datos, sólo en 2010 los servicios de urgencia de EEUU atendieron a más de 30 niños al día por accidentes en este tipo de artilugios. Las fracturas, torceduras y esguinces fueron las lesiones más comunes, aunque también se registraron un número considerable de conmociones cerebrales, lo que, según los investigadores, "demuestra que los castillos hinchables suponen un riesgo importante más allá" de los daños musculoesqueléticos.
"Nuestros datos subrayan la necesidad de establecer una guías para el uso más seguro de estas atracciones y de mejorar los diseños para prevenir lesiones entre los niños", comentan en la revista médica estos científicos, dirigidos por Gary A. Smith, de la Alianza para la prevención de lesiones infantiles (Ohio, EEUU).
Los investigadores decidieron analizar a fondo el alcance de los accidentes relacionados con los castillos hinchables después de que la prensa informara de varios sucedsos. Para ello, recurrieron a los registros médicos en busca de todas las visitas a urgencias relacionadas con este tipo de entretenimiento que se produjeron en EEUU entre 1990 y 2010.
Encontraron un total de 64657 casos y lo primero que constataron fue un incremento progresivo de los accidentes. Según explican, en esos 15 años, las tasas de lesiones aumentaron 15 veces, con un repunte especial en los últimos años. "El número de lesiones anuales se duplicó entre 2008 y 2010", aclaran, y, aunque no han podido establecer las causas de esta subida sugieren que probablemente probablemente se deba a su creciente popularidad o a un aumento del registro sistemático de los casos.
Las fracturas (28%) fueron la lesión más común, seguidas de cerca por las torceduras y los esguinces (27%). En cuanto a las zonas, las más afectadas fueron las extremidades, si bien los investigadores destacan que el 19% de los daños se produjo en la cabeza y cuello de los afectados, lo que eleva el riesgo de complicaciones.
Eso sí, en su trabajo reconocen que sólo el 3,4% de los pacientes -cuya edad media rondaba los 7 años- necesitaron hospitalización o permanecer hasta 24 horas en un centro sanitario para observación.
En sus conclusiones, estos científicos subrayan que existen grandes similitudes entre los riesgos de los castillos hinchables y los de las camas elásticas (para las que sí existen guías de recomendaciones en EEUU) y reclaman una política de seguridad similar.
Entre otras medidas, señalan, podría ser útil la restricción del número de niños que pueden jugar a la vez en uno de estos artilugios o el establecimiento de un patrón de diseño seguro.
Para Jordi Pou, coordinador del Comité de Lesiones Infantiles de la Asociación Española de Pediatría, "aunque no se disponen de datos objetivos en España, la sensación es que en nuestro país no se produce un número de lesiones relacionadas con los castillos hinchables tan elevado".
De cualquier manera, comenta este especialista, "sería muy útil que hubiera guías de utilización para evitar en la medida de lo posible accidentes".
Según su punto de vista, además de la capacidad máxima de la atracción, debería regularse el uso simultáneo por niños de diferentes edades.

Fuente: El Mundo

martes, 11 de diciembre de 2012

Siete cosas que debes saber sobre el desayuno


Sergio Martínez Cuéllar
Médico
Te contamos siete hallazgos científicos que debes tener en cuenta a la hora de desayunar.

No te lo saltes. De acuerdo con un estudio publicado por la Universidad de Tasmanai (Australia) en la revista American Journal of Clinical Nutrition, tanto los niños como los adultos que se saltan la primera comida del día tienden a comer peor y hacer una vida más sedentaria. Además suelen tener niveles de colesterol e insulina más elevados (y por lo tanto más tendencia a sufrir diabetes y cardiopatías) que quienes desayunan.

Menos sobrepeso. Un estudio del Instituto Nacional de Corazón, los Pulmones y la Sangre (EE UU) reveló que las jóvenes que desayunan cereales tienen un índice cintura-altura más bajo, que es el mejor indicador de ausencia de sobrepeso y bajo riesgo cardiovascular. Además, un estudio de la Universidad de Scraton reveló que los cereales de trigo o maíz contienen más antioxidantes que cualquier otro desayuno.

En reunión. Según una encuesta de OnePoll, las reuniones durante el desayuno son más productivas que las reuniones por la tarde. El 67% de los sujetos están más predispuestos a estar atentos durante el desayuno.

El ejercicio, primero. Un reciente estudio de la Universidad de Birmingham publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise demostraba que se quema más proporción de grasa cuando nos ejercitamos antes de desayunar. Sin embargo, si desayunamos primero y nos movemos después, los carbohidratos ingeridos (cereales, pan, etc.) interrumpen el metabolismo de la grasa durante al menos 6 horas.

Menos plomo. Un estudio del Environmental Health Journal revelaba que los niños que desayunan a diario tienen menores niveles de plomo en la sangre (un 15% menos) que los que se saltan esta comida.

Si estás a dieta. Los adultos que tratan de perder peso tienen más éxito si toman un desayuno saludable que si lo evitan y consumen algo a media mañana. Por otro lado, un estudio del Centro de Investigación Biomédica Pennington ha revelado que tomar huevos en el desayuno ayuda a perder entre un 60 y un 65% más peso en sujetos que se someten a una dieta de pérdida de peso que cualquier otro desayuno.

Sin desayunar fumas más. De acuerdo con un estudio aparecido en el European Journal of Clinical Investigation que la ausencia del desayuno está asociada, además de con sobrepeso, con una mayor tendencia a fumar tabaco, consumir marihuana y beber alcohol.

Fuente: Revista Muy Interesante

martes, 4 de diciembre de 2012

Sufrir con buen humor

Los psiquiatras dicen que los jóvenes tienen que aprender a sufrir con buen humor, a poner buena cara al mal tiempo desde pequeños y a endurecerse para hacer callo, con el fin de aguantar las dificultades de la vida.
Los psiquiatras dicen que nadie está preparado para nada hasta que no se entrena y el entrenamiento es más fácil cuanto más joven se es.
Por ello, creen que es importante que los padres enseñen a sus hijos, desde pequeños, a soportar las contrariedades, las frustraciones, los problemas, los obstáculos, los dolores y las enfermedades con un ánimo positivo, sin enfados ni tristezas ni lamentos ni quejas. Tienen que desarrollar en sus hijos una mayor capacidad de sufrimiento sin ira, sin irritabilidad y sin violencia, lo que significa, psicológicamente, desarrollar la tolerancia a la frustración.
Precisan además que, en la actualidad, la crisis económica y social atrae mucho la atención de los padres y puede distraerles del gran problema de la formación de los jóvenes. Además creen que la mayor crisis no es la económica, sino la de formación de los futuros ciudadanos de este país, la formación de su personalidad, que es la raíz de su conducta, de su comportamiento social, laboral y familia.
Para los expertos los jóvenes, en la sociedad actual, aprenden a ser adictos, por ejemplo, a las nuevas tecnologías, a los éxitos, a las sensaciones, a los vídeojuegos y al alcohol y esa adición les resta libertad para autodeterminarse en el futuro y serán personas manipulables por el ambiente. 
Fuente: Canarias 7