viernes, 31 de agosto de 2012

Los niños consumen más proteínas de las recomendadas

El 90 % de los niños españoles de entre 1 y 3 años consume más del doble de las proteínas diarias aconsejadas debido a una ingesta excesiva de leche de vaca y de carne, lo que aumenta el riesgo de desarrollar obesidad en el futuro. Además, el 71 % consume más calorías de las necesarias y un 43 % supera en un 30 % las recomendaciones internacionales.
Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio ALSALMA "Alimentando la Salud del Mañana", una investigación pionera en España que ha analizado por primera vez la nutrición infantil en esa franja de edad.
El trabajo, promovido por la compañía especializada en nutrición infantil Almirón, se ha realizado mediante más de 200 encuestas a familias de todo el país a las que se les ha hecho un seguimiento de la dieta de sus hijos durante cuatro días consecutivos y, además, han participado más de 200 pediatras.
La doctora Ana Morais, del Hospital Infantil de La Paz, de Madrid, ha explicado que se ha elegido esa franja de edad porque se trata de una etapa en la que el crecimiento es muy rápido (el niño duplica su talla y quintuplica su peso) y en la que se produce un "extraordinario" desarrollo del sistema nervioso (cerebro), lo que hace que los requerimientos de nutrientes sean superiores.
Morais ha puesto de relieve la importancia de que la transición de los patrones dietéticos desde los nueve meses hasta los 3 años se haga "de la forma más adecuada posible", ya que la adquisición de los hábitos alimenticios en los primeros años va a tener repercusiones en la vida adulta y van a influir en la futura aparición de enfermedades.
La prevalencia de la obesidad en los niños españoles en edad escolar ha ido aumentando paulatinamente. Del estudio PAIDOS, de 1984, en que se cifraba en un 6,4 % se pasó al 16 % del ENKIN (1998-2000) y al 18,3 % del ALADINO (2011), el último disponible.
España es el segundo país europeo con mayor tasa de sobrepeso y obesidad infantil (niños de entre 7 y 11 años) después de Grecia.
Aunque existe una predisposición genética a la obesidad, hay otros factores que también influyen y entre ellos esta la alta ingesta proteica, de ahí la importancia de su control, ha explicado la doctora Morais.
En los primeros años de vida, los requerimientos de proteínas se sitúan en 1,5 gramos por kilo de peso y día, de forma que un niño de entre 1 y 3 años debería ingerir una media de 15 gramos.
Un vaso de leche de vaca aporta 6 gramos -entre 1,5 y 2 gramos si se trata de la de crecimiento, dependiendo de la marca-, y 15 un filete de ternera de 100 gramos.
El doctor Vicente Varea, jefe del Servicio de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del Hospital Sant Joan de Deu, de Barcelona, ha explicado que el estudio se planteó como "una cata de hábitos nutricionales" en los tres primeros años de vida de los niños.
Revela que solo el 18 % de los pediatras considera que los niños españoles tiene desórdenes alimentarios y coinciden con los padres respecto al exceso de grasas y azúcares y al déficit de hierro y vitaminas en la dieta, pero no en cuanto a la alta cantidad de proteínas y el riesgo que ello conlleva.
Este pediatra ha ironizado al señalar que los pequeños españoles "están tan bien alimentados que consumen por encima de las recomendaciones internacionales", en cuanto a calorías y proteínas, sobre todo a partir de los siete meses.
"Cuanto mayor va siendo el niño es cuando se comete el error de considerarlo como un hombre chiquitín, como un adulto en miniatura", ha señalado Varea, quien ha advertido de que "la obesidad la vamos preparando desde la primera tetada".
Las principales fuentes de proteínas proceden de la leche entera de vaca, que supone el 29 % del aporte total; y de las carnes rojas (25 %).
Según el estudio, el 42 % de los niños de entre 1 y 2 años y el 66 % de 2 a 3 años consume leche de vaca después de la de continuación.
La dieta de estos niños se caracteriza también por un menor consumo de pescado respecto al de carne, así como de verdura y fruta, principal fuente de fibra.
Así, un 98 % de los pequeños de 1 a 2 años y el 93 % de 2 a 3 años no consumen suficiente fruta y un 13 % no come nada de este alimento.
Estos déficit, según Varea, llevan aparejados bajos niveles de vitaminas y ácido fólico.

Fuente: Canarias7/EFE

viernes, 24 de agosto de 2012

Los motores diésel y el riesgo de cáncer

La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), que pertenece a la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasificó las emisiones de los motores diesel como cancerígenas para los seres humanos.
Los científicos disponen de suficientes evidencias para asegurar que la exposición a ese tipo de emisiones está asociada con un incremento del riesgo de cáncer de pulmón, según indica la IARC. Éstos consideran, además, que existen pruebas limitadas de que las emisiones de ese tipo de motores pueden también incrementar el riesgo de cáncer de vejiga. El presidente del grupo de trabajo de la IARC, Christopher Portier, dice que la decisión de los expertos es unánime y que las emisiones de los tubos de escape de los diesel causan cáncer de pulmón en los humanos.
Dados los impactos adicionales para la salud humana de las partículas de los motores diesel, la exposición a esta mezcla de productos químicos debería reducirse en el mundo entero, por lo que el anuncio de la OMS supone una señal fuerte para la salud pública.
Los expertos llegan a esta conclusión tras analizar muestras de personas con trabajos que implican altos niveles de exposición, aunque recordaron que otros estudios similares apuntan que los resultados obtenidos en esos grupos muy sensibles suelen verse después refrendados por el impacto en el conjunto de la población.
Por tanto, las acciones para reducir la exposición debe englobar tanto a los trabajadores como a la población general. El peligro de la exposición a las emisiones no se reduce a los tubos de escape de los coches, sino que afecta además a otros motores, como los de los barcos y trenes diesel. Pero este énfasis se necesita a nivel global, incluyendo a las poblaciones más vulnerables de los países en desarrollo donde, de otro modo, llevaría años adoptar nuevas tecnologías y medidas de protección.
La creciente sensibilidad medioambiental en las dos últimas décadas ha derivado en acciones reguladoras en Norteamérica y Europa, entre otras áreas, con exitosos estándares para reducir las emisiones tanto de los motores diesel como las de los que funcionan con gasolina. No obstante, mientras la cantidad de partículas y agentes químicos se reduce con estos cambios (tecnológicos), no está del todo claro cómo estos cambios pueden afectar a la salud, en términos cualitativos y cuantitativos.
De todas formas, los científicos reafirman además que las emisiones de los motores de gasolina también pueden resultar cancerígenas para los seres humanos, tal y como se había estipulado en una evaluación previa en 1989.

Fuente: EFE, publicado en Canarias 7

viernes, 17 de agosto de 2012

Consejos a la hora de quitar el pañal

-Los niños aprenden imitando a los mayores. Pueden acompañar al baño a los padres o hermanos mayores, y que estos les expliquen qué están haciendo, cómo se limpian, cómo tiran de la cadena, y que al terminar hay que lavarse siempre las manos.
-Cuando se les cambia el pañal, es bueno enseñárselo y explicarles si han hecho pis o caca para que aprendan a identificarlos.
-Al cambiar el pañal sucio también es aconsejable dejarlo caer en el orinal delante del niño, para que este empiece a asociar el pis o la caca con el recipiente.
-Enseñarle a reconocer las sensaciones que se producen después de hacer pis (estar mojado) o caca (estar sucio), y las que preceden a las ganas de orinar (presión en la vejiga) o defecar (movimientos intestinales).
-Establecer una rutina. Sentarle en el orinal o acompañarle al baño cada cierto tiempo para que se familiarice con este hábito.
-Vestirle con ropa que se pueda quitar con rapidez y facilidad. Sobre todo al principio, el niño no será capaz de retener mucho tiempo el pis o la caca, y se sentirá frustrado si se le escapa antes de conseguir bajarse los pantalones o los leotardos.
-Preguntarle de vez en cuando (sin resultar agobiantes) si tiene ganas de ir al baño. Muchos niños se concentran en el juego o en un programa de televisión hasta que ya no pueden aguantar más.
-No regañarle, amenazarle, castigarle, ridiculizarle, ni compararle con sus hermanos u otros niños que hayan conseguido controlar los esfínteres antes.
-Utilizar el refuerzo positivo, alabando sus éxitos y quitando importancia a sus fracasos. Para un niño pequeño el hecho de que sus padres se muestren satisfechos cuando usa el orinal o el inodoro puede ser un premio, aunque también se le puede recompensar con alguna actividad que le resulte placentera.

viernes, 10 de agosto de 2012

Sanidad aconseja a niños y embarazadas no comer carne cazada con plomo

Los niños menores de seis años, las mujeres embarazadas o aquellas que planeen quedarse en estado no deben consumir carne procedente de animales cazados con munición de plomo, porque este metal afecta al sistema nervioso central en desarrollo.
Así se desprende de un informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Sanidad, sobre "el riesgo asociado a la presencia de plomo en carne de caza silvestre en España".
La recomendación sanitaria para los adultos es limitar el consumo de estos productos a un máximo de una ración -aproximadamente 150 gramos- por semana, un grupo poblacional en el que los riñones son "los órganos más sensibles" a la exposición del plomo, que reduce además la capacidad para formar nuevas células sanguíneas.
El documento precisa que se ha identificado en adultos la presencia de concentraciones relativamente bajas de plomo en sangre asociadas a una elevada presión sistólica y a enfermedad renal crónica.
"La neurotoxicidad asociada al plomo en adultos afecta al procesado de información, causa síntomas psiquiátricos y perjudica la destreza manual", puntualiza el texto suscrito por una veintena de científicos.
En el caso de los niños, alega que "numerosas evidencias" han puesto de manifiesto que la toxicidad de este material afecta en mayor grado a los cerebros en desarrollo frente a los maduros.
Así, se asocian las concentraciones de plomo en sangre con una reducción del coeficiente intelectual y de las funciones cognitivas en menores de siete años y similares conclusiones son aplicables al caso de los fetos.
La AESAN considera que es necesario promover campañas de información dirigidas a los consumidores, sobre las precauciones a tener en cuenta en la preparación y cocinado de estas carnes a fin de disminuir al máximo la exposición al plomo.
Recuerda que, a la hora de preparar este tipo de carnes, se debe recortar y eliminar la que esté dañada por la munición así como la zona ubicada alrededor de la herida visible.
En el caso de la carne picada, indica que se debe limpiar la picadora frecuentemente, preferiblemente antes de su uso con cada animal, dado que el plomo, al ser un metal blando, puede ser triturado extendiendo la contaminación al lote completo.
En el informe, aprobado el 22 de febrero, se aboga por que se limite el uso de este tipo de munición a favor de otras balas que puede ser de acero o tungsteno.
El Comité se dirige fundamentalmente "a sus cazadores y a sus familias", cuya ingesta de este tipo de carnes no se restringe a la temporada de caza, de agosto a febrero, puesto que las piezas puede ser congeladas y consumidas a lo largo de todo el año.
No obstante, recalca que en la actualidad es cada vez más frecuente que estos productos se ofrezcan en restaurantes, supermercados y carnicerías, y apunta que, a menudo, se promocionan como una alternativa saludable frente a los animales criados de forma intensiva en granjas.

Fuente Agencia EFE