viernes, 18 de marzo de 2016

Guías de actuación ante las cardiopatías familiares


La mayoría de los casos de muerte súbita, particularmente cuando ocurren en personas menores de 35 años, pueden deberse a una cardiopatía familiar. Aunque en los últimos tiempos se está avanzando en la identificación de mutaciones que permiten realizar un diagnóstico genético de estas patologías cardiovasculares, aún queda mucho camino por recorrer.

La comunidad científica persigue la creación de un frente común que implique a todos los profesionales sanitarios (cardiólogos, internistas, cirujanos cardiovasculares, patólogos, genetistas, enfermeras, pediatras, psicólogos…) para homogeneizar criterios de actuación y mantener bajo control estas enfermedades de base genética, como son las miocardiopatías, las canalopatías, algunas enfermedades aórticas y otros síndromes con afectación cardiovascular, tratando de evitar así la muerte súbita de uno o varios miembros de una misma familia.


Este es el objetivo del documento publicado por Revista Española de Cardiología (REC), editada por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), que recoge los últimos avances en el conocimiento de las bases genéticas de estas patologías, así como 9 recomendaciones para protocolizar la asistencia de estos pacientes en España.

Como indica el Dr. Roberto Barriales Villa, de la Unidad de Cardiopatías Familiares del Servicio de Cardiología del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña y primer firmante de este artículo, “aunque en los últimos años se han publicado documentos de consenso a nivel internacional que solicitan la creación de unidades especializadas y multidisciplinares de cardiopatías familiares, estas no existen en todas las comunidades autónomas en España, por lo que en ocasiones es difícil el cumplimiento homogéneo de las recomendaciones; de ahí que cobren tanta importancia trabajos de síntesis como este, que conduce a todos los especialistas implicados en el abordaje de las cardiopatías familiares a seguir mejorando su control”.

En la actualidad, “está bien establecido que la cardiopatía isquémica es la principal causa de muerte súbita en pacientes con edad avanzada y factores de riesgo de enfermedad coronaria, pero en menores de 35 años, sean deportistas o no, las cardiopatías familiares son las responsables y suponen un claro desafío”, añade el experto.

Estas son las nueve claves que marcan la nueva lucha contra la muerte súbita vinculada a CF:

1.Se debe dibujar un árbol familiar de al menos tres generaciones, preguntando una a una por posibles enfermedades relacionadas con la cardiopatía familiar en estudio.

2.Ante un paciente con CF, se debe evaluar a sus familiares. 

3.Los estudios genéticos deben incluirse en el arsenal diagnóstico clínico habitual en las CF.

4.En la atención a pacientes con CF, se debe excluir que se trate de una cardiopatía causada por fenocopia (mismos rasgos característicos de una enfermedad, pero sin la alteración genética que estos presentan), ya que estas tienen una evolución clínica y un tratamiento diferenciado.

5.Es recomendable iniciar el estudio clínico de los familiares de pacientes con CF independientemente de la edad. El estudio genético, en el caso de miocardiopatías o enfermedades aórticas hereditarias en la familia, se recomienda el estudio a los diez años de edad, mientras que en las canalopatías se recomienda en el momento del diagnóstico.

6.Se debe dar asesoramiento reproductivo a los pacientes que deseen tener descendencia.

7.Se deben recoger y almacenar muestras de sangre y tejido de los fallecidos súbitamente con CF sospechada o confirmada que permitan la realización de un estudio genético posterior (conocido como autopsia molecular).

8.Sería deseable la incorporación de personal especializado en atención psicológica en las unidades de CF.

9.Se debe fomentar la creación de asociaciones de pacientes de CF que den apoyo no solo a los afectados, sino también a los familiares sanos que conviven con ellos.

Este trabajo es una iniciativa del Grupo de Trabajo de Cardiopatías Familiares de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), en el que han colaborado el Grupo de Trabajo de Aorta, el Grupo de Trabajo de Cardiología del Deporte, la Sección de Electrofisiología y Arritmias, la Sección de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante Cardiaco de la SEC y la Sociedad Española de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas. Cuenta, además, con el aval de expertos nacionales e internacionales que han revisado el documento

Fuente: JANO

miércoles, 9 de marzo de 2016

Lentes de contacto para frenar la miopía


Un investigador de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) ha desarrollado una lente de contacto que frena, hasta un 43%, la progresión de la miopía. La lente ha sido validada en estudios clínicos realizados en un centenar de pacientes en el Centro Marsden —centro de terapia visual ubicado en el Centro Médico Teknon de Barcelona—, en la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa (FOOT) de la UPC y la Universidade do Minho, Portugal) El autor del hallazgo, Jaume Pauné, asegura que "no existe ninguna otra lente de contacto progresiva comercializada en el mundo con esta efectividad". 

La innovadora lente de contacto controla el desenfoque periférico para ralentizar la progresión de la miopía en niños y jóvenes. El diseño se basa en una modificación continua de la potencia refractiva. Tal como explica Pauné, el diseño "está basado en estudios que han demostrado que, a pesar de que una persona vea bien de lejos, es decir, en sentido recto y enfrente, en los laterales continúa viendo imágenes, pero borrosas. Este efecto hace que la miopía siga progresando". "Por ello, la lente de contacto que ha desarrollado es radicalmente diferente a las convencionales. Éstas intentan corregir la miopía modificando el centro de la retina; la que he creado modifica la imagen en el centro y también en los laterales, es decir, en toda la extensión de la retina". "De hecho", concluye, "experimentos realizados en animales confirman que la imagen que se forma en la periferia de la retina es fundamental para el control de la miopía".

La eficacia de la lente hidrofílica ya ha sido probada con un centenar de pacientes que las han utilizado a lo largo de 2 años. El análisis mostró un efecto de freno de hasta un 43% en la progresión de la miopía. 

Fuente: Jano

martes, 1 de marzo de 2016

Actividad física en la infancia

Hoy les traigo un artículo muy interesante publicado en la web En Familia sobre la actividad física en la infancia y la importancia para la salud de los niños.
"No cabe la menor duda que disminuir el sedentarismo y tener una actividad física regular es bueno para la salud. El estilo de vida físicamente activo en la niñez es una buena forma de prevención para ciertas enfermedades crónicas muy frecuentes en la edad adulta, como hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer, obesidad, problemas músculoesqueléticos y problemas de salud mental, ya que disminuye el estrés, aumenta la autoestima y favorece las relaciones sociales. Por otro lado, también se sabe que el sedentarismo es un factor de riesgo para estas mismas enfermedades.

Hay total unanimidad en recomendar la actividad física regular en el niño como hábito o estilo de vida y disminuir el sedentarismo. Pero ¿Qué tipo de deporte es el más adecuado? ¿Cómo se puede elegir?

No hay ningún deporte mejor que otro. Iniciarse en deportes de distintas modalidades da mayor posibilidad de desarrollo motor y expresividad creativa. Una vez conocidos varios deportes, podrá ir eligiendo aquel que le guste más y se adecúe a sus posibilidades, siendo preferible uno individual y otro en equipo. Existen tres modalidades de ejercicio:
Aeróbico: consiste en la realización de movimientos repetidos que implican varias agrupaciones musculares. Bailar, correr y el ciclismo son ejemplos de este grupo.
Fuerza: ejercicios en los que se lleva al límite la capacidad muscular, obligando al cuerpo a adaptarse a la nueva situación de sobrecarga. Llevar la mochila del colegio o cargar a un compañero en la espalda son ejemplos de este grupo.
Crecimiento óseo: ejercicios que suponen fortalecimiento del hueso por medio de tracción o impacto repetido; en ocasiones estas actividades también contienen una parte aeróbica. Ejemplos de este grupo son deportes de pelota y saltar a la comba.

Cada tipo de ejercicio tiene beneficios y ninguno debe ser desatendido. Existe una pirámide del ejercicioque relaciona las diferentes actividades con el tiempo semanal que se debe dedicar a cada una de ellas.
¿Hay un ejercicio apropiado para cada edad?

De 0-1años: ¿En el primer año? Pues sí. La actividad física debe alentarse ya desde el principio por medio de juegos en el suelo o en el agua.
Y...¿Qué tipo de actividades son aconsejables para los niños que aún no saben andar?
Para los bebés, la actividad física quiere decir que se les deje mover los brazos y las piernas mientras están acostados en espacios libres. Esto incluye buscar y coger objetos, girar la cabeza hacia los estímulos, tirar, empujar y jugar con otras personas, patear, gatear, ponerse de pie, arrastrarse y andar. Así se fomentará el uso de grandes grupos musculares, se establecerán los límites de lo que pueden hacer y se divertirán.
De 1-5 años: En preescolares que ya saben andar, se recomienda estar físicamente activos al menos 3 horas al día. A esta edad tiene más valor el tipo de actividad física que la intensidad.
La actividad física puede incluir andar, ir en bicicleta, columpiarse o sesiones con más gasto energético como puede ser correr, juegos de pilla-pilla, saltar y actividades en el agua.
De 5-18 años: la recomendación es que se haga “actividad física moderada-intensa al menos una hora al día, todos los días de la semana”. No es preciso realizar toda la actividad física diaria de forma continuada, se puede dividir en varias sesiones a lo largo del día.
Así que, en resumen, ¿qué se recomienda para que la actividad física sea óptima y se obtengan beneficios en la salud?
Niños y adolescentes deben realizar al menos 60 minutos de actividad física de intensidad moderada a vigorosa todos o la mayoría de los días de la semana. Esta actividad debe incluir ejercicio para mejorar la salud ósea, la fuerza muscular y la flexibilidad.

¿Cómo se podría clasificar a un niño en función del nivel de actividad física que realiza?
El niño inactivo (nivel 1) va en el vehículo al colegio, apenas realiza educación física y su ocio es inactivo, dedicando mucho tiempo a la televisión y los videojuegos. Los beneficios para su salud son nulos.
El poco activo (nivel 2) va a pie o en bici al colegio y junto a la educación física de la escuela, su actividad no llega a una hora y su ocio es de intensidad leve. Para que el ejercicio físico resulte beneficioso para su salud debe pasar al nivel 3.
El niño moderadamente activo (nivel 3 = RECOMENDADO) va a pie o en bici al colegio, hace actividad física muy activa al menos 1 hora y su ocio, activo y periódico, es de intensidad moderada. Su actividad física le protegerá de enfermedades crónicas con mínimo riesgo para su salud (lesiones, etc.).
El niño muy activo (nivel 4) o extremadamente activo (nivel 5) es aquel que realiza deporte activo vigoroso en gran cantidad. Si bien tiene los beneficios de proteger frente a enfermedades crónicas, los riesgos de lesiones y otros efectos adversos son mayores.

Por último....¿Algunos consejos para que los padres promuevan la actividad física de sus hijos?
Se debe predicar con el ejemplo. Si un niño ve que su padre practica deporte, se mostrará interesado en realizarlo. Hay que intentar planificar actividades familiares dinámicas y divertidas.
Hablar con su hijo acerca de los programas de actividad física que realiza y ayudarle a elegir la más adecuada y, sobre todo, a hacer que esta le resulte divertida e interesante. También los padres pueden participar de forma voluntaria en los programas de actividad física.
Participar activamente en el juego y actividad física de su hijo.
Enseñarle las normas de deportividad, seguridad y equipamiento adecuado.
Limitar el tiempo de pantalla (TV, consola…) y aumentar el del juego al aire libre.
Premiar por ser físicamente activo y los logros de su hijo y NO castigar los fracasos.
Recomendaciones de PrevInfad
Todo niño escolar y adolescente debe participar regularmente en alguna actividad física adecuada que a largo plazo forme parte de su estilo de vida.
Tipo y cantidad de ejercicio: se estima que en preescolares puede ser suficiente la actividad espontánea cuando se le permite el juego libre y se recomienda estar físicamente activos al menos 3 horas al día. En escolares y adolescentes se recomiendan al menos 60 minutos diarios de ejercicio físico, de moderado a intenso.
Es recomendable que los padres participen en las actividades.
Los deportes organizados son preferibles a partir de los seis años, por deseo del niño y con el objetivo de disfrutar. El deporte organizado asegura la actividad física regular. Se debe supervisar si la actividad es adecuada para el niño (desde el punto de vista motor, social y médico) y aumentar la seguridad para la prevención de riesgos asociados al deporte.


Fuente: En Familia