Han pasado varias décadas desde que en 1957 se realizara el primer trasplante de médula ósea ( es decir, de células madre sanguíneas). Desde entonces, este tipo de trasplantes han evolucionado de tal manera que en la actualidad se emplean para curar una variedad importante de enfermedades, sobre todo aquellas que afectan a la sangre (leucemias, linfomas, aplasia medular, mielomas, etc…)
En algunos pacientes que sufren esta clase de patologías, es posible alcanzar la curación con medicación específica más un “trasplante de células madre sanguíneas”, lo que se conoce en términos generales como trasplante de médula ósea. Si bien es cierto que determinadas enfermedades admiten el llamado “autotrasplante”, es decir, el paciente puede ser trasplantado con sus propias células madre tras un adecuado tratamiento, en muchos otros casos será necesario realizar un trasplante con médula sana procedente de un donante. Las posibilidades de encontrar el donante idóneo dentro de la familia son de un 30%, por eso, en la mayoría de las ocasiones (70% de los casos) es preciso recurrir a la búsqueda del donante adecuado fuera del ámbito familiar. Es lo que se conoce como donante no emparentado. Por otro lado, puesto que las células madre de la sangre también se encuentran en la sangre del cordón umbilical, el trasplante de sangre de cordón umbilical (SCU) es una opción terapéutica con una trascendencia cada vez mayor.
El altruismo y la generosidad humana son los valores en los que se basan tanto la donación de Médula Ósea como de Sangre de Cordón Umbilical. Gracias a ambas, es posible la curación de muchas personas afectadas de graves enfermedades.
En esta web usted encontrará información veraz y completa sobre la donación de médula ósea y sangre de cordón umbilical, en qué consisten, cómo hacerse donante de médula, etc…así como noticias y enlaces de interés específicos sobre ambos tipos de donación.
Fuente: ONT
domingo, 7 de febrero de 2016
jueves, 4 de febrero de 2016
Preguntas y respuestas sobre la gripe A
La gripe por A (H1N1) es una infección respiratoria aguda y muy contagiosa de los cerdos, causada por alguno de los varios virus gripales de tipo A de esa especie. La morbilidad suele ser alta, y la mortalidad baja (1%-4%). El virus se transmite entre los cerdos a través de aerosoles, por contacto directo o indirecto, y a través de cerdos portadores asintomáticos. Durante todo el año se producen brotes en esos animales, pero la incidencia es mayor en otoño e invierno en las zonas templadas. Muchos países vacunan sistemáticamente a sus cabañas de cerdos contra la gripe por A (H1N1).
Los virus de la gripe por A (H1N1) son en su mayoría del subtipo H1N1, pero también circulan entre los cerdos otros subtipos, como H1N2, H3N1 y H3N2. Estos animales pueden verse infectados asimismo por virus de la gripe aviar y por los virus gripales estacionales que afectan al hombre. Se cree que el virus porcino H3N2 procede del ser humano. A veces los cerdos se ven infectados simultáneamente por más de un tipo de virus, lo que permite a éstos intercambiar genes. El resultado puede ser un virus gripal con genes de diversa procedencia, lo que se llama un virus "reagrupado". Aunque los virus de la gripe porcina son normalmente específicos de esa especie, en ocasiones saltan la barrera interespecies y provocan la enfermedad en el hombre.
Se han notificado ocasionalmente brotes y casos esporádicos de infección humana por el virus de la gripe por A (H1N1). En general los síntomas clínicos son similares a los de la gripe estacional, pero las manifestaciones clínicas son muy variables, desde una infección asintomática hasta una neumonía grave que mata al paciente.
Como las manifestaciones clínicas habituales de la gripe por A (H1N1)en el hombre se asemejan a las de la gripe estacional y de otras infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, la mayoría de los casos se han detectado casualmente mediante los sistemas de vigilancia de la gripe estacional. Muchos casos leves o asintomáticos pueden haber pasado desapercibidos; así pues, se desconoce hasta qué punto está extendida la enfermedad en el ser humano.
Desde que se empezó a aplicar el RSI(2005)1 en 2007, se han declarado a la OMS casos de gripe por A (H1N1) registrados en los Estados Unidos y en España.
Normalmente la gente se contagia a partir de cerdos infectados, pero algunos casos humanos carecen de antecedentes de contacto con esos animales o con entornos en que los haya habido. Ha habido casos de transmisión entre personas, pero limitados a contactos cercanos y a grupos cerrados de personas.
Sí. No hay datos que demuestren que la gripe por A (H1N1) pueda transmitirse al hombre a través de la carne de cerdo u otros productos derivados de éste que se hayan manejado y preparado adecuadamente. El virus de la gripe porcina se destruye a temperaturas de 70 ºC, lo que corresponde a las condiciones generalmente recomendadas para cocinar la carne de cerdo y otras carnes.
La gripe por A (H1N1) no es una enfermedad de declaración obligatoria a las autoridades internacionales de sanidad animal (OIE, www.oie.int), por lo que se desconoce su distribución internacional entre los animales. La enfermedad se considera endémica en los Estados Unidos. Se sabe también que se han registrado brotes en América del Norte, América del Sur, Europa (incluidos el Reino Unido, Suecia e Italia), África (Kenya) y zonas de Asia oriental, incluidos China y Japón.
Probablemente la mayoría de las personas, no habiendo estado en contacto regular con cerdos, carecen de la inmunidad necesaria para prevenir la infección. Si un virus porcino consigue transmitirse eficientemente de persona a persona, puede causar una pandemia de gripe. El impacto de una pandemia causada por un virus de esa naturaleza es difícil de predecir: dependerá de su virulencia, de la inmunidad ya existente en la población, de la protección cruzada conferida por los anticuerpos producidos en respuesta a gripes estacionales y de factores propios del huésped.
No hay ninguna vacuna para evitar que el actual virus de la gripe por A (H1N1) cause la enfermedad en el ser humano. No se sabe si las actuales vacunas estacionales confieren algún grado de protección. Los virus gripales cambian muy rápidamente. Es importante desarrollar una vacuna contra la cepa del virus actualmente circulante, para que confiera la máxima protección a las personas vacunadas. De ahí la necesidad de que la OMS pueda acceder al máximo número de virus posible, y seleccionar así los virus vacunales candidatos más apropiados.
En algunos países se dispone de antivíricos contra la gripe estacional, y esos medicamentos permiten prevenir y tratar eficazmente la enfermedad. Hay dos tipos de fármacos: los adamantanos (amantadina y rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir).
La mayoría de los casos de gripe porcina notificados anteriormente corresponden a pacientes que se recuperaron plenamente de la enfermedad sin necesidad de atención médica y sin recibir antivíricos.
Algunos virus gripales desarrollan resistencia a los medicamentos antivíricos, limitando la eficacia de la quimioprofilaxis y el tratamiento. Los virus obtenidos a partir de los casos humanos recientes de gripe porcina registrados en los Estados Unidos eran sensibles al oseltamivir y el zanamivir, pero resistentes a la amantadina y la rimantadina.
No se dispone de información suficiente para formular recomendación alguna acerca del uso de antivíricos para la prevención y el tratamiento de la infección por el virus de la gripe porcina. Los médicos han de tomar sus decisiones al respecto considerando las manifestaciones clínicas y la epidemiología de la enfermedad, así como las ventajas y los inconvenientes de la profilaxis y el tratamiento para el paciente. Ante el brote que se ha declarado en los Estados Unidos y en México, las autoridades nacionales y locales están recomendando utilizar oseltamivir o zanamivir como tratamiento y prevención de la enfermedad en función del perfil de sensibilidad del virus.
Aunque no hay indicios claros de que los casos humanos actuales de infección por la gripe porcina estén relacionados con eventos presentes o pasados de síndromes gripales porcinos, sería aconsejable reducir al mínimo el contacto con cerdos enfermos y notificar esos animales a las autoridades veterinarias correspondientes. La mayoría de las personas se infectan como consecuencia de un contacto prolongado y estrecho con cerdos infectados. En cualquier contacto con animales es esencial el respeto de unas buenas prácticas de higiene, y ello es especialmente importante durante las manipulaciones propias del sacrificio y las operaciones posteriores, para evitar la exposición a los agentes patógenos. Ningún animal que haya muerto de enfermedad debe someterse al procedimiento de matanza. Hay que atenerse a los consejos que dicten las autoridades nacionales competentes.
No se ha demostrado que la gripe porcina se transmita al ser humano por ingestión de carne de cerdo debidamente cocinada y preparada, o de otros productos obtenidos del cerdo. El virus de la gripe porcina muere durante la preparación de la carne de cerdo o de otros productos obtenidos del cerdo. El virus de la gripe porcina muere al cocinar los alimentos a una temperatura de 160ºF/70ºC, que corresponde a las directrices generales para la preparación de carne de cerdo y de otros tipos.
En el pasado, la infección humana por el agente de la gripe porcina solía ser leve, aunque consta que ha causado afecciones graves tales como la neumonía. Sin embargo, parece que las manifestaciones clínicas de los brotes en curso en los Estados Unidos y México son distintas. Ninguno de los casos confirmados en los Estados Unidos presentaba la forma grave de la enfermedad, y los pacientes se han recuperado sin necesidad de recibir atención médica. En México, se ha notificado que algunos pacientes sufren la forma grave de la enfermedad.
Para protegerse, aplique las medidas generales de prevención de la gripe:
- Evite el contacto directo con personas de aspecto enfermizo o que tengan fiebre y tos.
- Lávese las manos con agua y jabón a menudo y concienzudamente.
- Lleve una buena higiene de vida: duerma bien, coma alimentos nutritivos y manténgase físicamente activo.
Si hay algún enfermo en la casa:
- Procure que el enfermo ocupe una zona aparte en la casa. Si eso no es posible, mantenga una separación de 1 metro entre el paciente y las demás personas.
- Tápese la boca y la nariz cuando cuide al enfermo. Encontrará máscaras en el comercio, o puede fabricarlas con los materiales que tenga a mano, siembre que sean desechables o se puedan lavar convenientemente.
- Lávese las manos concienzudamente con agua y jabón después de cada contacto con el enfermo.
- Trate de mantener bien ventilada la zona donde se encuentra el enfermo. Utilice las ventanas y las puertas para crear corrientes de aire.
- Mantenga limpio el entorno utilizando productos domésticos de limpieza. Si vive en un país donde la gripe porcina ha causado la muerte de alguna persona, aténgase a los consejos que dicten las autoridades locales de salud.
Si se siente mal, tiene fiebre alta, tos o dolor de garganta:
- Quédese en casa y, en la medida de lo posible no acuda al trabajo, a la escuela ni a lugares muy concurridos.
- Descanse y tome muchos líquidos.
- Cúbrase la boca y la nariz con pañuelos desechables cuando tosa o estornude, y tire los pañuelos usados en un sitio adecuado.
- Lávese las manos con agua y jabón de forma frecuente y meticulosa, sobre todo después de toser o estornudar.
- Informe a sus familiares y amigos de que está enfermo y busque ayuda para las tareas domésticas que exigen contacto con otras personas, tales como la compra.
Si necesita atención médica:
- Póngase en contacto con su médico u otro profesional sanitario antes de viajar, y cuéntele sus síntomas. Explíquele por qué cree que tiene gripe por A (H1N1) -por ejemplo, si ha viajado recientemente a un país afectado por un brote humano de gripe por A (H1N1)- y siga sus consejos.
- En caso de que no pueda contactar con su dispensador de atención sanitaria de antemano, haga saber su sospecha de que padece gripe porcina en cuanto llegue al centro sanitario.
- Tome la precaución de cubrirse la boca y la nariz durante los viajes
Fuente: OMS
La Gripe en España situación actual de la onda epidémica
España ha registrado un incremento de casos de gripe en la última semana hasta los 80,19 casos por cada 100.000 habitantes, según los últimos datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III, lo que marca el inicio de la onda epidémica de la temporada 2015-2016.
El informe semanal del Sistema de Vigilancia de la Gripe relativo a la semana del 18 al 24 de enero es el primero de la temporada en el que se supera el umbral basal establecido para esta temporada (57,81 casos por 100.000 habitantes), después de que la semana anterior se registrara un primer incremento de la actividad, con 45,5 casos por 100.000 habitantes. No obstante, los autores reconocen que este año el inicio de la epidemia gripal tiene lugar dos semanas después que en la temporada pasada.
Por comunidades, el nivel de difusión del virus es epidémico en Asturias, Canarias, Castilla y León y Madrid, local en Aragón, Baleares, Cataluña, Ceuta, el País Vasco y Navarra, y esporádico o nulo en el resto.
No obstante, esta semana la comunidad más castigada ha sido País Vasco, con 277 casos por 100.000 habitantes, seguida de Asturias (14,2), Canarias (152), Navarra (148,2), Castilla y León (138,8), Extremadura (101,5) y Cataluña (83,5).
Ya por debajo de la media nacional se sitúan Ceuta (81,1), La Rioja (69,8), Cantabria (61,9), Aragón (55,8), Andalucía (55), Madrid (43,4), Melilla (43,3), Comunidad Valenciana (28,2), Baleares (27,7) y Castilla-La Mancha (24,6), mientras que de Galicia y Murcia no se especifican datos. Por grupos de edad, se observa un incremento significativo en las tasas de incidencia de gripe en todos los grupos, excepto el de mayores de 64 años.
El informe semanal del Sistema de Vigilancia de la Gripe relativo a la semana del 18 al 24 de enero es el primero de la temporada en el que se supera el umbral basal establecido para esta temporada (57,81 casos por 100.000 habitantes), después de que la semana anterior se registrara un primer incremento de la actividad, con 45,5 casos por 100.000 habitantes. No obstante, los autores reconocen que este año el inicio de la epidemia gripal tiene lugar dos semanas después que en la temporada pasada.
Por comunidades, el nivel de difusión del virus es epidémico en Asturias, Canarias, Castilla y León y Madrid, local en Aragón, Baleares, Cataluña, Ceuta, el País Vasco y Navarra, y esporádico o nulo en el resto.
No obstante, esta semana la comunidad más castigada ha sido País Vasco, con 277 casos por 100.000 habitantes, seguida de Asturias (14,2), Canarias (152), Navarra (148,2), Castilla y León (138,8), Extremadura (101,5) y Cataluña (83,5).
Ya por debajo de la media nacional se sitúan Ceuta (81,1), La Rioja (69,8), Cantabria (61,9), Aragón (55,8), Andalucía (55), Madrid (43,4), Melilla (43,3), Comunidad Valenciana (28,2), Baleares (27,7) y Castilla-La Mancha (24,6), mientras que de Galicia y Murcia no se especifican datos. Por grupos de edad, se observa un incremento significativo en las tasas de incidencia de gripe en todos los grupos, excepto el de mayores de 64 años.
Además, el informe revela que desde el inicio de la temporada 2015-16 se han notificado 13 defunciones por virus de la gripe confirmadas por laboratorio, 92% por virus A (8 del A no subtipado, 3 del A/H1N1 y uno del A/H3N2) y un 8% por virus B.
El 75% de los pacientes eran mayores de 44 años (el 46% mayores de 64 años) y de ellos, aunque ocho eran susceptibles de recibir la vacuna de la gripe, sólo uno había sido vacunado.
Del mismo modo, se han notificado 189 casos graves hospitalizados confirmados de gripe en 14 comunidades, de los que el 58% son hombres. El mayor número de casos (34%) se registra en el grupo de mayores de 64 años, seguido del grupo de 45-64 años (33%).
En estos casos, el 74% presentaban factores de riesgo de complicaciones de gripe, siendo el más prevalente la enfermedad pulmonar crónica (22%). El 82% de los pacientes desarrolló neumonía y el 46% ingresó en UCI. Y sólo el 25% de los pacientes en los que se recomendaba la vacuna habían sido inmunizados.
Fuente: Jano.es
sábado, 23 de enero de 2016
El sexo después de padecer un infarto
Es una de las grandes preocupaciones, sobre todo de los varones que han sufrido un infarto agudo de miocardio. Les asaltan muchas dudas como ¿Puedo seguir llevando una vida sexual activa? ¿Podré volver a tener relaciones sexuales sin problemas?, ¿Cuándo puedo volver a practicar sexo?, ¿Qué problemas puedo tener durante las relaciones sexuales?, ¿Puedo morirme durante el acto sexual?, ¿Es normal que tenga problemas de erección y de frigidez?. Estas y muchas otras dudas te las resolverá tu médico, no lo calles, pregúntale abiertamente; en muchas ocasiones la ausencia de relaciones sexuales en la pareja donde un miembro ha padecido un infarto es más fruto del miedo que de problemas orgánicos. Como todas las actividades de la vida diaria habrá que irlas retomando poco a poco, para poder llevar, en la medida de lo posible y adaptándose a las nuevas circunstancias, la misma vida que antes de padecer el infarto.
Por tanto, si has sufrido un proceso cardiovascular no dudes de hablar con tu doctor, que es el mejor que conoce tu caso, el que te aconseje sobre como poder retomar esta faceta de tu vida, tan importante como las demás.
Por tanto, si has sufrido un proceso cardiovascular no dudes de hablar con tu doctor, que es el mejor que conoce tu caso, el que te aconseje sobre como poder retomar esta faceta de tu vida, tan importante como las demás.
martes, 19 de enero de 2016
“A sólo 6 horas”
La cirujano Carmen Hernandez ha ganado el primer certamen de cortos sobre derechos humanos organizado por la universidad Rey Juan Carlos con su obra “A Solo 6 Horas” , os recomendamos ver la película si queréis conocer mejor como es este proyecto quirúrgico en Turkana , como se hace y quienes son. Un viaje por la cruda realidad de este proyecto y un mensaje de esperanza para los Turkana que año a año ven como los cirujanos españoles vuelven para operar a todo aquel que lo necesita desde el año 2004. Nuestro apoyo para todas y todos esas Carmen que trabajan por el mundo por la salud de una forma altruista.
lunes, 28 de diciembre de 2015
Ejercicio para las personas mayores
Cada vez está más de moda la práctica deportiva, el problema está en que el deporte que es adecuado para los jóvenes no lo es tanto para los mayores. Por ello les traigo hoy un artículo muy interesante publicado por la Fundación española del Corazón acerca de los Beneficios de la práctica deportiva en ls mayores. Dice así:
El grupo de edad más numeroso en el siglo XXI será el de los mayores de 65 años, personas cuya capacidad disminuye a medida que decae su actividad física diaria. Sin embargo, gran parte de este deterioro se puede corregir fácilmente con sencillos programas de ejercicio. El ejercicio y la actividad física mejoran la salud, la capacidad funcional, la calidad de vida y la independencia.
Beneficios de la práctica deportiva
- Tanto la calidad del hueso como la fuerza muscular, la elasticidad, el sistema inmunológico o la eficacia cardiorrespiratoria mejoran considerablemente.
- Aumenta la memoria y reduce el riesgo de padecer depresión, ansiedad y estrés.
- Un estudio del Instituto Karolinska (Suecia) constató que el ejercicio físico disminuye el riesgo de padecer cualquier tipo de demencia en la vejez y puede reducir hasta en un 40 por ciento el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular.
- Mejora la composición corporal y, con ello, ayuda a controlar la tensión.
- Junto a una dieta cardiosaludable, reduce el riesgo de contraer diabetes tipo 2.
- En personas con baja resistencia aeróbica que precisan ayuda para realizar las tareas de la vida cotidiana, la práctica de un ejercicio físico mejora su consumo máximo de oxígeno y les hace ganar indepencia.
- Disminuye las cifras de colesterol en sangre y la grasa total del cuerpo
¿Cuál es el ejercicio ideal?
Los de tipo aeróbico (a intensidad baja o moderada) por su menor exigencia cardiovascular. Hay que hacer hincapié en los trabajos de estiramiento, movilidad y flexibilidad, frente a los de resistencia. Los más aconsejables son:- La marcha, en todas sus modalidades (paseo, senderismo, etc).
- La caza y la pesca.
- El ciclismo en circuitos seguros o en bicicleta estática.
- La natación.
- El golf.
- Numerosos tipos de gimnasia (mantenimiento, aeróbic o bailes de salón).
- Los que requieren cierta experiencia previa (como la equitación, el remo y la esgrima) o el fútbol, el tenis y el pádel, siempre que no sea con afán competitivo.
¿Cuánto tiempo debe hacerse?
La intensidad debe situarse alrededor del 60-70 por ciento de la frecuencia máxima para obtener una mejora de las condiciones cardiovasculares, y con una frecuencia de al menos dos a tres sesiones a lo largo de la semana y una duración media de 30 a 40 minutos por sesión. A medida que aumenta la edad, sin embargo, hay que incrementar la frecuencia semanal y disminuir el tiempo por sesión hasta realizar una actividad física de 15 minutos todos los días.Consejos y precauciones
- Consulta a tu médico si estás decidido a hacer ejercicio. Tu historial y una prueba de esfuerzo determinarán qué tipo de ejercicio puedes practicar y a cuánta intensidad. Además, descartará la existencia de cardiopatía coronaria (que en algunos casos puede existir pero estar “silente”, sin síntomas).
- Realizar siempre ejercicios de calentamiento.
- Ejercítate en grupo, según tu edad o grado de incapacidad. Te dará seguridad y te ayudará a superar los problemas.
- Hay que relajar la musculatura. Cuando se trabaja con cierta tensión, la tonicidad muscular es superior a la normal y causa fatiga y cansancio.
- No hay que llegar a la fatiga en ningún caso. El ánimo competitivo tampoco debe provocarte excesiva tensión.
- El ejercicio tiene que ser ligero, de corta duración y con frecuentes descansos. Evita los deportes que supongan un reto para la vista o el equilibrio.
- No hacer deporte a última hora de la tarde porque podría dificultar el sueño.
- No realizar ejercicio en condiciones extremas de frío o calor, tanto en ambientes cerrados como al aire libre. La menor proporción de glándulas sudoríparas en las personas mayores dificulta la pérdida de calor. Hay que evitar el ejercicio en ambientes calurosos o con alto grado de humedad.
- Detén la actividad ante cualquier síntoma anormal.
- Termina siempre la actividad con ejercicios de enfriamiento.
Deportes que no deben practicarse
- De alta intensidad, como el squash o las carreras de velocidad.
- Con alto componente de fuerza, como el judo, la lucha, la gimnasia con aparatos o los lanzamientos.
- De gran contacto, como el hockey, el rugby o el balonmano.
- Con alto riesgo de accidente, como el esquí acuático o el submarinismo.
Fuente: Fundación Española del Corazón
domingo, 20 de diciembre de 2015
Decálogo ante la incontinencia urinaria o pérdida de orina
1.- La incontinencia urinaria es una alteración de la salud, que afecta a muchas personas. No se encuentra necesariamente vinculada a la edad ni al sexo.
2.- La incontinencia urinaria debe ser consultada siempre con un profesional sanitario. No hay que ocultarla.
3.- Hay distintos tipos de incontinencia urinaria. Si bien el síntoma principal que se percibe es el escape de orina, éste puede deberse a diferentes causas y tener distintos grados.
4.- Cada tipo y grado de incontinencia urinaria tiene su tratamiento.
5.- La incontinencia urinaria sólo se podrá tratar de forma acertada si la alteración que la causa ha sido adecuadamente diagnosticada.
6.- El primer tratamiento para la incontinencia urinaria es su prevención. Existen hábitos saludables que pueden evitar o retrasar su aparición, así como disminuir su grado.
7.- Contamos con soluciones eficaces como rehabilitación, fármacos y cirugía con técnicas cada vez más sencillas y perdurables en el tiempo, que pueden curar o mejorar la incontinencia urinaria.
8.- El tratamiento paliativo con absorbentes (compresas y pañales) es la mejor solución para aquellas personas que no han resuelto su incontinencia urinaria.
9.- En este sentido, debe buscarse siempre la mejor opción para la protección del paciente incontinente. Mejorar su calidad de vida ha de ser un objetivo prioritario.
10.- La incontinencia urinaria tiene solución. La resignación no es una opción.
Fuente: SEGG (Sociedad Española de Geriatría y Gerontología)
2.- La incontinencia urinaria debe ser consultada siempre con un profesional sanitario. No hay que ocultarla.
3.- Hay distintos tipos de incontinencia urinaria. Si bien el síntoma principal que se percibe es el escape de orina, éste puede deberse a diferentes causas y tener distintos grados.
4.- Cada tipo y grado de incontinencia urinaria tiene su tratamiento.
5.- La incontinencia urinaria sólo se podrá tratar de forma acertada si la alteración que la causa ha sido adecuadamente diagnosticada.
6.- El primer tratamiento para la incontinencia urinaria es su prevención. Existen hábitos saludables que pueden evitar o retrasar su aparición, así como disminuir su grado.
7.- Contamos con soluciones eficaces como rehabilitación, fármacos y cirugía con técnicas cada vez más sencillas y perdurables en el tiempo, que pueden curar o mejorar la incontinencia urinaria.
8.- El tratamiento paliativo con absorbentes (compresas y pañales) es la mejor solución para aquellas personas que no han resuelto su incontinencia urinaria.
9.- En este sentido, debe buscarse siempre la mejor opción para la protección del paciente incontinente. Mejorar su calidad de vida ha de ser un objetivo prioritario.
10.- La incontinencia urinaria tiene solución. La resignación no es una opción.
Fuente: SEGG (Sociedad Española de Geriatría y Gerontología)
domingo, 6 de diciembre de 2015
Es recomendable que el hombre acuda al urólogo a partir de los cincuenta

Parece que, en España, si bien las mujeres tienen claro que a partir de cierta edad deben acudir a sus revisiones con el ginecólogo, el hombre sin embargo no se toma en serio lo importante que es acudir a la revisión anual con el urólogo para ver cómo está la próstata.
Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Salud Prostática la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) pone de manifiesto algunos datos preocupantes en cuanto a la salud masculina se refiere; y es que los varones españoles mayores de 50 años aún no se toman en serio la importancia de las revisiones anuales de la próstata, ya que según apuntan los últimos datos, sólo un 50 por ciento de los mismos se somete a una revisión urológica anual.
Ante este panorama, la SEGG aprovecha para recordar la gran importancia que tiene para la salud de la población masculina acudir al urólogo para conocer el estado de su próstata ya que las revisiones pueden detectar a tiempo problemas como tumores benignos (adenoma de próstata), malignos (adenocarcinoma) o infecciones (prostatitis)”.
Debemos revisarnos a partir de los 50
Los varones tras pasar la barrera de los 50 años deberían someterse a una revisión anual del estado de su próstata, o a partir de los 40-45 años si tienen familiares directos que hayan sufrido (o sufran) un tumor de próstata.
Es imprescindible no esperar a tener síntomas, ya que la sintomatología de los problemas prostáticos no guarda relación con la gravedad del proceso.
Entre los principales síntomas prostáticos que pueden aparecer en los varones son los problemas urinarios, sobre todo los relacionados con una mayor frecuencia miccional, dificultad para iniciar la micción o calibre miccional reducido.
Por qué no acuden los hombres a las revisiones
La principal causa por la cual los hombres españoles mayores de 50 años no acuden al urólogo es, sobre todo, por el miedo a padecer un problema tumoral unido al desconocimiento de pensar que las exploraciones son incómodas o cruentas. La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología insiste en dar a conocer la importancia de las revisiones y en acabar con los tabúes que rodean a las exploraciones urológicas, ya que, según se ha demostrado, conforme la población posee un mayor nivel educacional, el porcentaje de visitas al urólogo se eleva considerablemente.
La SEGG recomienda
Con el fin de proteger la salud de la próstata de la población masculina, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología recomienda seguir los siguientes consejos saludables:
• Llevar una alimentación sana con abundante ingesta de verduras, frutas y fibra en general, evitando las grasas.
• Realizar ejercicio físico moderado.
• No abusar de las bebidas alcohólicas y no fumar.
• A partir de los 50 años, realizar una revisión urológica anualmente.
Fuente: SEGG
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