Hay muchos mitos
alrededor del cuidado del pelo, así muchas personas piensan que lavárselo todos los días produce un aumento en su caída, otras por el contrario piensan que si te afeitas la cabeza hará que el pelo salga más fuerte;
todos estos mitos no están corroborados por los expertos en dermatología. No hay que tener miedo
a lavarse el pelo, el que se cae al lavarlo también lo haría al peinarlo o
incluso espontáneamente.
Por otro lado, también existen en el
mercado muchos productos que se venden como remedios magníficos para frenar la
caída del cabello. Pero el único, con base científica, indicado para este trastorno es el
minoxidil y el finasteride; o tratar la causa que desencadena la alopecia, por
ejemplo, en los casos de anemia, en los que el médico recomendará tomar hierro.
Otro de los mitos más
comunes consiste en creer que el uso de
sombreros, gorras y cascos podría ser perjudicial porque no
deja respirar al pelo y asfixia la raíz provocando su caída; este hecho también
lo desmienten los especialistas en dermatología.
En cuanto al uso de
los secadores y las planchas, se recomienda utilizar estos aparatos lo menos
posible y, cuando no quede más remedio, hacerlo a una temperatura baja y con
una gran difusión, para evitar que el pelo se queme y termine rompiéndose.
El cabello también
corre el riesgo de estropearse cuando se somete a tintes permanentes porque
penetran en la médula del pelo y duran hasta que el pelo se sustituye.
En cuanto a las técnicas de peinado, los expertos están en contra de la llamada "permanente" ya que implica cambios estructurales en el pelo que, si no están bien hechos, causan daños irreversibles, como pelo quemado y debilitado, que no se solucionan hasta que aparezca pelo nuevo.
Por tanto, en opinión
de los especialistas, para cuidar el cabello adecuadamente, primero, es
importante olvidarse de las falsas creencias que han sobrevivido a lo largo de
los años y conocer qué técnicas y qué cosméticos pueden dañar el pelo y cuáles
pueden utilizarse sin preocupación.







