jueves, 30 de enero de 2020

Informe de la situación esta semana de la epidemia de gripe





Nuevo Coronavirus (2019-nCoV)

Resultado de imagen de organizacion mundial de la saludEl 31 de diciembre de 2019 se comunicaron a la OMS varios casos de neumonía en Wuhan, una ciudad situada en la provincia china de Hubei. Se trataba de un virus distinto a los conocidos, lo cual resulta preocupante porque no sabemos de qué manera los nuevos virus pueden afectar a las personas. Una semana más tarde, el 7 de enero, las autoridades chinas confirmaron que habían identificado un nuevo coronavirus, una familia de virus que causan el resfriado común y enfermedades como el MERS y el SARS. Este nuevo virus se denominó, provisionalmente, 2019-nCoV.
Desde el momento en que fue informada del brote, la OMS ha estado trabajando con las autoridades chinas y con expertos de todo el mundo para obtener más información sobre el virus, sus efectos sobre las personas infectadas, su tratamiento y las medidas que pueden adoptar los países para hacerle frente.  
Habida cuenta de que los coronavirus suelen causar síntomas respiratorios, la OMS ha emitido recomendaciones de protección personal contra la infección, así como para evitar el contagio de otras personas.
Los coronavirus (CoV) son una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como ocurre con el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el que ocasiona el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV). Un nuevo coronavirus es una nueva cepa de coronavirus que no se había encontrado antes en el ser humano.
Los coronavirus se pueden contagiar de los animales a las personas (transmisión zoonótica). De acuerdo con estudios exhaustivos al respecto, sabemos que el SRAS-CoV se transmitió de la civeta al ser humano y que se ha producido transmisión del MERS-CoV del dromedario al ser humano. Además, se sabe que hay otros coronavirus circulando entre animales, que todavía no han infectado al ser humano.
Esas infecciones suelen cursar con fiebre y síntomas respiratorios (tos y disnea o dificultad para respirar). En los casos más graves, pueden causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal e, incluso, la muerte.
Las recomendaciones habituales para no propagar la infección son la buena higiene de manos y respiratoria (cubrirse la boca y la nariz al toser y estornudar) y la cocción completa de la carne y los huevos. Asimismo, se debe evitar el contacto estrecho con cualquier persona que presente signos de afección respiratoria, como tos o estornudos.
Fuente: OMS

viernes, 24 de enero de 2020

Situación actual de la evolución de la epidemia de gripe en España


Desde el inicio de la temporada, se han notificado casos hospitalizados con gripe en dieciséis CCAA. La tasa acumulada de hospitalización de pacientes con gripe confirmada es de 9,3 casos/100.000 habitantes. La mayor proporción de casos se registra en los grupo de 64 años (38%), seguida del grupo de 15 a 64 años (36%). En el 85% de los pacientes se aisló el virus A [con una distribución entre los subtipados de 78% A(H1N1)pdm09 y 22% A(H3N2)], en 14% el virus B y en el 1% el virus C.
Fuente: Sistema de Vigilancia de la Gripe en España

viernes, 17 de enero de 2020

Detener el aumento de la diabetes

Los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que la prevalencia de la diabetes desde 1980 se ha cuadruplicado, pasando de 108 a 422 millones de adultos, lo que equivale a uno de cada 11 adultos. No hay signos de que esta tendencia se vaya a invertir o detener, pese a que las medidas que hay que adoptar son bien simples: ejercicio regular y una alimentación sana. Y estos buenos hábitos, junto con una mejora de la detección y la observancia de los consejos médicos, ayudarían a quienes ya la padecen a tener una vida más sana y más larga.
Fuente: OMS

viernes, 10 de enero de 2020

Comienza la gripe a "rular" por España


Esta semana ha comenzado oficialmente la onda epidémica de gripe de la temporada 2019-2020, según los niveles de transmisibilidad de la enfermedad. Así lo recoge el último informe semanal del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España, publicado este jueves día 9 de enero, que gestiona el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) desde el Centro Nacional de Epidemiología.

Según el informe, la temporada de gripe se caracteriza por una circulación predominante del virus denominado A(H1N1)pdm09. Cabe recordar que la gripe está ocasionada por tres tipos de virus, A, B y C (éste último no suele ser epidémico), y que existen subtipos y linajes distintos dentro de estos tipos.

El año 2020 ha comenzado en España con una tasa global de incidencia de gripe que va en aumento, hasta alcanzar según los últimos datos 54,6 casos por cada 100.000 habitantes. De las detecciones notificadas desde el inicio de la temporada 2019-2020 hasta el momento, el 55,5% son tipo A -80% del virus A (H1N1) pdm09- y el 44,5% son tipo B. 

El informe también señala que, de los casos graves hospitalizados confirmados de gripe notificados hasta el momento, el 91% son virus de la gripe A. El 44% se ha registrado en el grupo de mayores de 64 años, mientras que el 30% aparece en el grupo de 45 a 64 años (30%).


Se estima que en las dos últimas temporadas de gripe, las epidemias han producido entre 500.000 y 700.000 casos de enfermedad leve atendidos en atención primaria; entre 35.000 y 52.000 hospitalizaciones con gripe, y entre 2.500 y 3.000 admisiones en UCI con gripe confirmada por laboratorio". Utilizando modelos poblacionales, se ha estimado que en las dos últimas temporadas "la gripe pudo haber sido responsable de hasta 15.000 muertes atribuibles a esta enfermedad". 

Se calcula que las epidemias estacionales causan de 3 a 5 millones de casos graves en el mundo, y entre 300.000 y 650.000 muertes relacionadas con la enfermedad, la mayoría de las cuales se producen en mayores de 65 años con especial riesgo.  


El Sistema de Vigilancia de Gripe en España (SVGE), coordinado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), ofrece información clave para entender la estacionalidad de la gripe y sus características epidemiológicas y virológicas, explica Larrauri: "Permite evaluar el impacto y la gravedad de las epidemias anuales, identificar grupos con alto riesgo de enfermedad grave y mortalidad y prepararse para posibles futuras pandemias".

Según recuerda el Ministerio de Sanidad, en España la vigilancia de la gripe se realiza a través de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, al que pertenece el SGE. La información es suministrada por las comunidades autónomas mediante el Sistema de Enfermedades de Declaración Obligatoria, y posteriormente declarada a nivel central al Centro Nacional de Epidemiología, que recoge y gestiona toda la información a nivel nacional.

Además, el Sistema de Vigilancia de Gripe en España recoge información para evaluar la efectividad de la vacuna antigripal y contribuir a las recomendaciones de la OMS sobre la composición de la vacuna antigripal cada año. El objetivo global de los sistemas de vigilancia es obtener la máxima información posible sobre los episodios de gripe, con el objetivo fundamental de contribuir al control y la prevención de la enfermedad por parte de las autoridades de salud pública. 


lunes, 6 de enero de 2020



En todo el mundo, los niños se ven expuestos desproporcionadamente a un enjambre de amenazas ambientales. Cada vez más datos demuestran que el incesante deterioro del medio ambiente a escala planetaria (en particular la erosión de los ecosistemas, el creciente nivel de contaminación y los efectos del cambio climático) contribuye a la carga de enfermedades que afectan a los niños, y ello en países tanto desarrollados como en desarrollo.

Con esta obra la OMS, el PNUMA y el UNICEF están dando conjuntamente un paso adelante, proponiendo una serie de mensajes básicos que han de traducirse en medidas concretas para atajar los problemas ambientales que afectan a niños, padres y comunidades del mundo entero. El objetivo consiste en facilitar a instancias decisorias de todos los niveles (desde el ámbito local al internacional), incluidos líderes comunitarios, profesores, proveedores de atención sanitaria, padres y otras personas que cuidan de los niños, la información que necesitan para proporcionar a nuestros hijos un entorno más sano, utilizando para ello ejemplos prácticos. Se trata de lograr que todas esas personas conozcan y entiendan las amenazas que ciertos factores de riesgo ambiental hacen pesar sobre la salud y el bienestar del niño y se sientan motivadas para adoptar medidas prácticas con el fin de reducir al mínimo esos riesgos.

Fuente: OMS