viernes, 27 de abril de 2012

Adenoides o vegetaciones

Las adenoides o vegetaciones están compuestas por tejido linfático y situadas dentro de la cara, justo detrás de la nariz.
Son realmente, desde el punto de vista de su función, parte de un órgano más extenso conocido entre los médicos como "Anillo de Waldeyer", que dibuja una especie de cinturón que bordea interiormente la entrada al organismo por la boca y la nariz (por donde tragamos y respiramos). Lo forman las anginas o amígdalas palatinas, la amígdala lingual, situada muy atrás en la lengua, por lo que no se ve, y las propias vegetaciones (amígdala faríngea).
Pueden considerarse, como las conocidas amígdalas, un órgano infantil por medio del cual el cuerpo "aprende" a reconocer lo extraño y a defenderse, llegado el caso.
¿Qué es la hipertrofia adenoidea?

En medicina, la palabra hipertrofia significa aumento de tamaño. Se dice que un niño "tiene vegetaciones" cuando sus adenoides crecen más de la cuenta y por esta razón provocan síntomas. En realidad, todos los niños tienen vegetaciones, el que produzcan o no problemas se debe a la relación entre su tamaño y la de la cavidad en la que se encuentran (rinofaringe).
Esta situación es característica de los niños pequeños de entre 3 y 6 años y viene provocada por las infecciones repetidas de las vías respiratorias altas (catarros y resfriados) que se producen sobre todo al comienzo de la etapa escolar.

¿Qué síntomas produce la hipertrofia adenoidea (aumento de las vegetaciones)? Los síntomas más característicos son los debidos a la obstrucción al paso de aire por la nariz, al estar su salida posterior obstruida. Es decir:
-Respiración con la boca abierta de forma continuada.
-Ronquidos mientras se duerme.
-Timbre de voz característico, al tener la nariz tapada.
-Mal aliento por las mañanas.
-Congestión nasal y moqueo persistentes.
-Infecciones de oídos (otitis) repetidas.
-Pausas sin respirar (pausas de apnea) durante el sueño.
-Paladar alto (ojival) al no contactar con la lengua habitualmente.
-Excepcionalmente la obstrucción respiratoria y las pausas de apnea pueden conducir a insuficiencia cardiaca.

¿Cómo se sabe con seguridad que están aumentadas de tamaño?

Las adenoides no se pueden observar directamente al mirar la garganta. El final del paladar (el paladar blando) nos las oculta, de forma que hará falta un espejo especial para verlas.
La radiografía de lado de la cara (radiografía lateral de faringe o de cavum) sirve para valorar el tamaño de las vegetaciones.
En ocasiones habrá que sopesar las consecuencias sobre la respiración nocturna mediante una prueba de sueño, para así valorar la existencia y la intensidad de los episodios de apnea.

¿Cuándo hay que pensar en operar?

Cada caso debe valorarse individualmente, en función de la edad y de las repercusiones de la obstrucción nasal crónica.
La presencia de respiración bucal persistente (niño que respira continuadamente con la boca abierta, incluso cuando no está resfriado), con ronquidos y especialmente pausas de apnea durante el sueño, una vez constatada la hipertrofia adenoidea, suelen aconsejar la valoración por el otorrinolaringólogo, que será quien decida si es conveniente o no operar.

¿En qué consiste la intervención?

La extirpación de las adenoides se llama, en terminología médica, adenoidectomía. Las vegetaciones no son un órgano claramente delimitado, por lo que la operación consiste más en "rebajar" su tamaño, que en la extirpación completa. Por esa razón se dan casos en los que se precisa de una segunda adenoidectomía al cabo de meses o años, sobre todo si se realizó la primera a edades tempranas.
Como es natural, requiere anestesia general, pero habitualmente el niño puede volver a su casa el mismo día de la intervención y las complicaciones son poco frecuentes

¿Qué puedo esperar luego?

Si la operación tiene éxito, al cabo de pocos días el niño respirará bien por la nariz y no será necesario que mantenga la boca abierta para poder respirar. Muchos dejan de roncar y es además característico el cambio de timbre de voz a un tono más agudo. Si previamente hubiera complicaciones más graves de la hipertrofia adenoidea, éstas revierten rápidamente tras la adenoidectomía.


Artículo compartido con la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. Original en: http://www.aepap.org/familia/vegetaciones.htm [1]
Artículo creado el 8-7-2011, revisado por última vez el 24-8-2011
URL de origen: http://enfamilia.aeped.es/temas-salud/vegetaciones

martes, 24 de abril de 2012

El lado oscuro de la creatividad

Dr. Sergio Martínez
Los sujetos que gozan de una buena creatividad son más propensos a engañar y a actuar de forma deshonesta. El motivo posiblemente estriba en que el talento creativo aumenta la capacidad de racionalizar las acciones. Además, la habilidad de justificar los actos deshonestos muestra la relación entre creatividad y una creciente deshonestidad.
A esta conclusión han llegado investigadores de las universidades de Harvard y de Duke. En palabras de la investigadora principal de la investigación, Francesa Gino, de la Universidad de Harvard: "Una mayor creatividad ayuda a las personas a resolver tareas difíciles en muchos dominios, pero las chispas creativas también pueden llevar a los individuos a tomar caminos poco éticos en la búsqueda de soluciones a problemas y tareas."
Los investigadores llevaron a cabo una serie de cinco experimentos para probar su hipótesis; asimismo comprobaron la relación entre la inteligencia y el comportamiento deshonesto. En cada una de las pruebas, los voluntarios recibían una pequeña suma de dinero por el mero hecho de presentarse. A continuación se les indicaban las tareas que debían desarrollar, ideadas de manera que podían obtener más dinero si utilizaban el engaño.
Los resultados demostraron que los probandos más creativos tendían más al engaño que aquellos que no lo eran; también comprobaron que no existía ningún vínculo entre la inteligencia y la deshonestidad. Así, las personas más inteligentes pero menos creativas no resultaban más propensas a los actos deshonestos o a los engaños. En pocas palabras, según los resultados del estudio, la creatividad es mejor vaticinador del engaño que la inteligencia.
Con todo, los autores reconocen algunas limitaciones de su trabajo, sobre todo por usar dinero para tentar a los probandos a hacer trampas. Por ello sugieren que en investigaciones futuras se analice si la creatividad lleva a las personas a satisfacer su egoismo, sus objetivos a corto plazo o sus más altas aspiraciones cuando se enfrentan a un dilema de autocontrol.

Fuente: Revista Investigación y Ciencia.

viernes, 20 de abril de 2012

La bronquiolitis en los niños

La bronquiolitis es una infección respiratoria producida por virus en la que se inflaman los bronquios y los bronquiolos, que son las vías aéreas o conductos más pequeños que llevan el aire dentro del pulmón. Afecta a los niños y niñas menores de 2 años, sobre todo a los menores de 6 meses.
El virus que causa la bronquiolitis más frecuentemente es el VRS, virus respiratorio sincitial. Este virus, en nuestro medio, es más frecuente de noviembre a marzo. La mayoría de los niños se contagian por este virus los primeros años de vida, pero sólo algunos presentan una bronquiolitis. La mayoría de los niños que presentan bronquiolitis tienen un cuadro leve y sólo algunos tienen que ingresar en un hospital.

¿Cómo se contagia?

Se contagia principalmente tocando objetos contaminados con el virus (por ejemplo, juguetes, chupetes,... en los que suelen quedarse gotas de saliva o mucosidad con el virus) y luego tocándose los ojos, la nariz o la boca. También puede contagiarse inhalando partículas infectadas provenientes de alguna persona, es decir, respirando gotas de pequeño tamaño que genera la persona que tiene el virus al toser o estornudar.

¿Cuáles son sus síntomas?

Al principio de la enfermedad, los niños y niñas suelen presentar un cuadro catarral (aumento de mucosidad y tos). Posteriormente, se inflaman los bronquiolos dificultando el paso de aire a través de ellos. Esto puede producir dificultad para respirar (respiración rápida, marcando las costillas o moviendo mucho el abdomen) y que se escuchen “silbidos” u otros ruidos al auscultar al niño. Como consecuencia, algunos niños pueden tener dificultad para alimentarse, y a veces pueden presentar algún vómito o atragantamiento.
Los pacientes con bronquiolitis pueden tener fiebre, aunque no suelen tener infecciones bacterianas acompañantes que precisen antibióticos.

¿Cuándo debo consultar a mi pediatra?

Ante la sospecha de que el niño/a respira más rápido o más agitado de lo normal, es necesario que consulte a su pediatra para que le examine.
Debe acudir urgentemente al médico si:

-Respira muy agitado
-La piel se hunde en las costillas
-Rechaza o presenta dificultad para ingerir los alimentos
-Está muy agitado o bien muy dormido.
-La fiebre es muy alta.
-Emite un quejido al respirar.
-Presenta color azul en los labios o las uñas espontáneamente o con la tos.
-Hace pausas respiratorias.

¿Existen niños más vulnerables que otros?

Sí. Los nacidos prematuros y los que presentan otros problemas de salud como enfermedades de corazón, de los pulmones y deficiencias inmunológicas. En este grupo de niños deben extremarse las medidas de prevención de la enfermedad.
En alguno de estos niños puede ser de utilidad durante los meses que dura la estación de los virus respiratorios (otoño e invierno) la administración preventiva de forma mensual de un anticuerpo (defensas) contra el VRS llamado palivizumab. Este tratamiento se suele administrar en el hospital donde estos pacientes acuden a control periódicamente.

¿Qué estudios pueden ser necesarios durante la infección?

Cuando un niño tiene una bronquiolitis clara no suele ser necesario hacer ningún estudio. Si el niño tiene que ingresar, podría ser que su médico recoja una muestra de moco nasal para buscar qué virus está causando la infección para separar a su hijo de otros con virus diferentes. Durante el ingreso se suele medir de forma continua o puntualmente la oxigenación de la sangre con un sensor que emite una luz roja que se pone habitualmente en los dedos de las manos o los pies. Si el niño o niña presenta fiebre o la evolución es diferente de la habitual, en ocasiones puede ser útil obtener una radiografía de tórax, estudios de orina o de sangre.

¿Cuánto tiempo dura?

En niños previamente sanos, la enfermedad dura entre 7 y 12 días, pero la tos puede persistir durante muchos más días. Algunos niños, después de haber tenido una bronquiolitis, y especialmente durante el primer año después de ésta, cuando se vuelven a resfriar pueden volver a tener dificultad respiratoria. Es conveniente visitar a su pediatra siempre que aparezca dificultad respiratoria o cualquiera de los síntomas de alarma anteriormente citados.

¿Qué tratamiento puedo hacer en mi casa?

-Los bebés respiran predominantemente por la nariz, si está obstruida por la mucosidad pueden tener dificultad para respirar. Por lo tanto, antes de comer y de dormir conviene despejarles las fosas nasales haciendo un lavado nasal (poner suero fisiológico y aspirar la mucosidad).
-Elevar un poco la cabecera de la cama/cuna ayuda a respirar algo mejor.
-Si el niño o niña tiene fiebre se pueden administrar antitérmicos como el paracetamol y el ibuprofeno (este último, en mayores de 6 meses), y también medidas físicas (destapar al niño o baños con agua templada).
-Los niños con bronquiolitis tienen poco apetito, se cansan durante las tomas con facilidad y pueden presentar vómitos y atragantamientos. Para ayudarles se deben fraccionar las tomas (administrar menos cantidad de alimento pero más frecuentemente).
-La mayoría de los medicamentos que se han probado para la bronquiolitis no han demostrado mejorar los síntomas. Pero puede que su pediatra le recete algún tratamiento inhalado. No use medicamentos que no le recete su médico.
¿Qué remedios NO deben utilizarse en la bronquiolitis?

Los jarabes para la tos, los mucolíticos y los descongestionantes nasales no deben utilizarse y pueden ser perjudiciales.
¿Se deben dar antibióticos a los niños con bronquiolitis?

La bronquiolitis está producida por virus, y por lo tanto, no responde al tratamiento con antibióticos.
¿Cómo puedo prevenir la bronquiolitis?

-La bronquiolitis se transmite de persona a persona, por lo que las personas que presenten una infección respiratoria, aunque sea un simple catarro, deben lavarse las manos frecuentemente, especialmente antes y después de tocar al niño o alguno de los objetos que él utiliza.
-Es también importante evitar los lugares concurridos, especialmente donde haya muchos niños (como guarderías y parques infantiles).
-Se debe evitar totalmente la exposición al humo de tabaco.
-Se recomienda la lactancia materna, ya que los niños que la toman están más protegidos contra la bronquiolitis.
-Hasta el momento no existe una vacuna para prevenir la enfermedad, aunque está en estudio y desarrollo.


Información extraída de la Guía de Práctica Clínica sobre Bronquiolitis Aguda. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política Social. Agència d’Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques; 2010. Guías de Práctica Clínica en el SNS: AATRM. Nº 2007/05.

Fuente: Asociación Española de Pediatría

martes, 17 de abril de 2012

Y cumplimos 3 años....

Hoy cumplimos 3 años desde que aparecimos por primera vez en la red el 18 de Abril de 2009. Superado el cuarto de millón de visitas, con cerca de quinientas entradas y estar certificados como una web médica acreditada,  son factores por los cuales  podemos considerarnos muy satisfechos durante esta andadura, aunque a veces flaqueen las fuerzas para seguir adelante.
Esas fuerzas la siguen dando ustedes que, aunque no escriben comentarios, nos leen y nos siguen bien a través de la pagina del blog o de facebook.
Desde que empezamos seguimos manteniendo  la misma política, altruista 100%, a pesar de que son muchos los bombardeos varios para que incluyamos publicidad en el blog.
Solo decirles  para terminar que MUCHAS GRACIAS a ustedes fieles seguidores de Medicina, Vida y Salud.

viernes, 13 de abril de 2012

Casi la mitad de los casos de cáncer podrían prevenirse

Casi la mitad de los casos de cáncer que se detectan cada año pueden prevenirse, ya que están relacionados con hábitos poco saludables como el tabaco, el alcohol o la mala alimentación.
Muchas personas creen que el cáncer está en los genes y es cuestión de azar, sin embargo los expertos apuntan en la dirección de que el cáncer es una enfermedad, que tenemos el poder de cambia".
En concreto, cada año hay cerca de 134.000 nuevos casos en los que diferentes factores ambientales o hábitos de vida poco saludables se combinan de una forma u otra causando el desarrollo de esta dolencia.
En total se han identificado hasta 14 factores ambientales, entre los que el tabaco se sitúa como el primer factor previsible, al estar detrás del 23 de los tumores masculinos y del 15,6% de los femeninos.
Y en este tema hayt diferencias por sexos. Así, mientras en mujeres los factores de riesgo más frecuentes son el sobrepeso, el virus del papiloma humano o la exposición al sol o a las cabinas de rayos UVA, en los hombres resulta más dañino la falta de frutas y verduras en la dieta el alcohol o los factores de riesgo laboral, como estar expuestos a productos químicos.
No imaginábamos que comer frutas y vegetales resultase tan importante a la hora de proteger a los hombres contra el cáncer. O, entre las mujeres, que el sobrepeso representara un factor de mayor riesgo que el alcohol.
Algunos de los factores de riesgo están perfectamente descritos, como el vínculo del tabaco con el cáncer de pulmón, aunque hay otros que son menos conocido.
Por ejemplo, y en el caso de cáncer de mama, cerca de una décima parte del riesgo tiene su origen en el sobrepeso o la obesidad. Asimismo, en cuanto al cáncer de esófago o garganta, el 50% del riesgo proviene de comer muy pocas frutas y vegetales, mientras que sólo una quinta parte del riesgo se relaciona con el alcohol.
En el cáncer de estómago, un quinta parte del riesgo se debe al uso excesivo de sal en la dieta, y otros, como el de vesícula biliar, no tienen que ver con el estilo de vida.
Y aunque un estilo de vida saludable no garantiza que una persona no vaya a tener cáncer, sí podemos aumentar significativamente las probabilidades a nuestro favor. Por tanto, deberíamos tratar de hacer todo lo que esté a nuestro alcance.