viernes, 30 de diciembre de 2011

¿Es bueno o malo usar la chupa?

La palabra chupete en inglés "pacifier", significa pacificador y se refiere a un objeto que tranquiliza y calma. Ese es justamente el objetivo del chupete y con ese propósito la mayoría de los padres empieza a introducir el chupete en la vida cotidiana de los bebés. Sin embargo, no podemos ignorar que todo proceso artificial que introduzcamos para modificar el comportamiento de los niños tiene ventajas y desventajas, y por este motivo es necesario conocerlas antes de tomar la decisión de utilizarlo.

En general, la necesidad de succionar del bebé es más fuerte durante los primeros meses de vida. Llevarse las cosas a la boca es la manera que tienen los bebés de aprender y descubrir su mundo. Con o sin el chupete, el bebé descubrirá rápidamente que sus propios dedos y manos son buenos para chupar. Pero, según algunos estudios médicos, tanto los chupetes como los dedos, especialmente los pulgares, pueden causar problemas de maloclusión dental, que se produce cuando las dos arcadas dentales, la de arriba y la de abajo, no encajan correctamente al realizar la mordida.
Entonces ¿porqué los padres ponen el chupete a los niños?.

Existen varios motivos, primero, para regular el horario de alimentación y sueño de los niños. Durante las primeras semanas de vida, los niños alimentados al pecho no tienen horario y comen con más frecuencia, a intervalos cortos de tiempo o duermen mucho, y lloran más durante la noche que durante el día. Según algunos expertos, no es recomendable el uso del chupete en bebés menores de un mes, porque el riesgo de aspiración de su propio vómito es mayor en un niño pequeño con chupete que sin él.

La segunda razón es para disminuir de los dolores y el llanto que produce el cólico del lactante. Los padres utilizan el chupete para tranquilizar al bebé, sin saber que el cólico tiene mucha relación con la producción de gas en el intestino, y que el chupete puede favorecer que el niño trague más gas. Está demostrado que los bebés con cólico no mejoran con el uso del chupete.

El tercer motivo es para evitar que el niño adquiera el hábito de chuparse los dedos, lo que apenas es un paliativo porque cuando queremos quitarles el chupete, muchos niños empiezan a usar el dedo.

En resumen, las recomendaciones del chupete son muy pocas y los problemas potenciales muchos. En el caso de usarlo, lo recomendable es introducirlo en la vida del bebé después del mes de edad, cuando la lactancia esté bien instaurada. Conviene suspender su uso antes de los 10 meses, y siempre usarlo por periodos muy cortos de tiempo, como por ejemplo antes de la hora de comer, y obedeciendo a una estricta limpieza. En todo caso, en lugar del chupete se puede tranquilizar al bebé con otros métodos como cantar, y frotar o masajear su cuerpecito.

Fuente: guiainfantil.com

martes, 27 de diciembre de 2011

Propiedades del tomate

El tomate es un alimento poco energético que aporta apenas 20 calorías por 100 gramos. Su componente mayoritario es el agua, seguido de los hidratos de carbono. Se considera una fruta-hortaliza, ya que su aporte de azúcares simples es superior al de otras verduras, lo que le confiere un ligero sabor dulce. Es una fuente importante de fibra, minerales como el potasio y el fósforo, y de vitaminas, entre las que destacan la C, E, provitamina A y vitaminas del grupo B, en especial B1 y niacina o B3. Además, presenta un alto contenido en carotenos como el licopeno, pigmento natural que aporta al tomate su color rojo característico. El alto contenido en vitaminas C y E y la presencia de carotenos en el tomate convierten a éste en una importante fuente de antioxidantes, sustancias con función protectora de nuestro organismo.

La vitamina E, al igual que la C, tiene acción antioxidante, y ésta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes; también favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones. La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes. La niacina o vitamina B3 actúa en el funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado de la piel, el sistema nervioso y en la conversión de los alimentos en energía. El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

Su color rojo característico se debe a la presencia de licopeno, un pigmento que abunda en el tomate maduro. Dicho pigmento, al igual que la vitamina C, es antioxidante. Ambas sustancias, junto con las vitaminas A y E, actúan de forma beneficiosa sobre nuestro sistema inmunológico y protegen al organismo gracias a la reducción del efecto nocivo de los radicales libres.

La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud por su capacidad de alterar los genes, las proteínas y las grasas. Existen situaciones que aumentan la producción de radicales libres: el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, el estrés, dietas ricas en grasas y la sobre exposición al sol.

La relación entre antioxidantes y la prevención de enfermedades cardiovasculares es hoy una afirmación bien sustentada. Se sabe que es la modificación del llamado "mal colesterol" la que desempeña un papel fundamental en el inicio y desarrollo de la aterosclerosis. Los antioxidantes pueden bloquear los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol, contribuyendo a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Por tanto, el consumo de tomate, tal y como han puesto de manifiesto numerosos estudios científicos, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares y de cáncer. Numerosos estudios científicos han puesto de manifiesto que el licopeno tiene propiedades antioxidantes y que, consumido habitualmente en la dieta (10 o más tomas semanales de alimentos ricos en licopeno: sandía, salsa de tomate, uva rosada, pomelo rosado...), contribuye a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, en especial el de próstata, y también de páncreas, pulmón y colon. Además, con 200 gramos de tomate al día se cubren el 80% de las necesidades diarias de vitamina C.

Fuente: Eroski Consumer

sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad y Próspero 2012


Desde aquí les deseo de todo corazón, que paséis una Feliz Navidad y un Próspero Año 2012 en compañía de familiares y amigos.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Propiedades del Magnesio

El magnesio, metal alcalino, es el elemento más prolífico de la corteza terrestre y uno de los minerales más abundantes en el cuerpo humano (0,05% del peso total del organismo). La distribución del magnesio en
adultos en el hueso 55%, en músculo 27% y en tejidos blandos 20%. Alrededor del 80% está ionizado y es difusible. El resto va ligado a proteínas séricas. El magnesio es el segundo catión del medio intracelular. Tiene una participación fundamental en la actividad electrolítica de las células, en el equilibrio ácido-base y en los fenómenos de óxidorreducción. Juega un papel fundamental en la respiración celular y en los intercambios celulares. Nos podemos hacer una idea de la importancia de esta acción, reteniendo que es debido a este juego que la célula asegura sus necesidades y expulsa los desechos.
El magnesio juega un papel crucial en el metabolismo de los seres vivos; de hecho, participa como coenzima en 350 enzimas. Desempeña un papel fundamental en el metabolismo de los lípidos, de los glúcidos y de las
proteínas. Interviene en el metabolismo de los carbohidratos. Activa enzimas del proceso glicolítico, para oxidar la glucosa (fosforilación oxidativa). Activa otras muchas enzimas como la fosfatasa alcalina, la hexoquinasa, la fructoquinasa, la creatina, las fosforilasas, la difosfopiridina y la fosfoglucomatasa.
Interviene en el metabolismo de las proteínas como coenzima de la síntesis que tiene lugar en los ribosomas celulares.
También toma parte en la transferencia de grupos metilo (transmetilación) y en la activación de formiato. Es cofactor en las reacciones de descarboxilación. El magnesio en el citoplasma participa en la síntesis de ATP, cada molécula del citoplasma celular de ADP y de ATP está conectada al magnesio, que la estabiliza y permite el uso en un momento de necesidad. Así pues, activa todas las reacciones bioquímicas en las que interviene el ATP, importante para los huesos, activa también muchas enzimas, fundamentalmente en la
biosíntesis de ADN y ARN. Preside los mecanismos de transporte iónico.Permite la contracción muscular y la función de las bombas de las células. En la célula, el magnesio activa las bombas del sodio y del calcio que
expulsan sodio y calcio fuera de la célula contra gradiente, consumiendo grandes cantidades de energía. De esto se puede desprender que el magnesio es muy importante para el metabolismo del calcio, del potasio y del fósforo, así como para las funciones de la vitamina C. Es antagonista del calcio, efectivo contra la deposición de cal.

El magnesio es esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso y músculos, puesto que participa en la transmisión de los impulsos nerviosos y es activador de las contracciones musculares. Está presente en los tejidos óseos, ejerce una actividad como la de la vitamina D, en la medida en que participa en la acción reguladora de la osificación, en el equilibrio fosfo-cálcico.
El magnesio es el relajador corporal por excelencia. Es un sedante nervioso, puesto que disminuye la excitabilidad eléctrica del organismo. Cuando falta en funciones metabólicas vitales, lo extraemos sin contemplaciones de huesos y músculos provocando un desequilibrio calcio/magnesio, a favor del calcio. El exceso del calcio en estos tejidos se traduce en la incapacidad de relajar la musculatura, lo cual, provoca contracturas, fatiga y calambres musculares.

El magnesio debería estar presente en la higiene de todos los individuos, particularmente en la tercera edad, debido al desequilibrio mineral que marca esta fase de la existencia y un signo de envejecimiento, sobre todo
por lo que concierne al tejido óseo.

martes, 20 de diciembre de 2011

Los tics en los niños

Si tu hijo ha desarrollado un tic nervioso, no te desesperes puede desaparecer con el tiempo sin mayor importancia, y no responde a ninguna enfermedad ni problema. Los tics pueden ser una forma que el niño encuentra para liberar tensiones. Si algo necesitan los tics, es paciencia.

Un tic nervioso es la repentina, imperiosa e involuntaria ejecución, a intervalos irregulares, pero relacionados, de movimientos sencillos, aislados o unidos, que, objetivamente, parecerían tender a un objetivo concreto. Su ejecución va precedida, con frecuencia, de una necesidad que, si se reprime, produce malestar. La voluntad y la distracción pueden suspenderlos. Generalmente, también desaparecen durante el sueño.

Los constantes parpadeos, guiños, muecas, carrasperas, chasquidos de lengua, crujir de nudillos o levantar de cejas son tics nerviosos, que preocupan a muchos padres porque piensan que sus hijos lo hacen a propósito o porque quieren. Y no es así. Un tic no es una mala costumbre, sino un acto involuntario. Es un acto compulsivo que, probablemente, ayuda a los niños liberar sus tensiones.

Los tics nerviosos pueden aparecer inesperadamente como desaparecer por sorpresa, de la misma forma. Los padres deben preocuparse cuando ven que su hijo sufre con su tic nervioso. Si este hábito le está molestando o perjudicando en su vida cotidiana es necesario consultar con su pediatra.

En cambio, en los demás casos, cuando el niño no se siente molesto, es importante no hablar a todas horas del tema con ellos, y esperar con paciencia a que les pase. La duración de un tic es variable, puede durar de un mes hasta más de un año. El más común es un parpadeo o un movimiento facial, aunque también pueden verse afectada toda la cabeza, el torso o las extremidades.

Más información: guiainfantil.com

viernes, 16 de diciembre de 2011

Propiedades del pescado llamado Gallo

por: Juliana Martín
Enfermera
El gallo es un pescado blanco de muy bajo contenido graso, por lo que si se cocina sin en la manera adecuada resulta idóneo en dietas hipocalóricas. Hay que tener en cuenta que muchas veces este pescado se fríe o se empana, por lo que el contenido calórico será mayor que si se cocina a la plancha o al horno.

A pesar de que las proteínas que aporta son de elevado valor biológico, su contenido en este nutriente es inferior al de la mayoría de pescados. Contiene diferentes vitaminas y minerales. En relación con las vitaminas, en la composición del gallo destaca la presencia de la B6 y B9. El contenido de B6 en el gallo es similar a la de la mayor parte de los pescados. Esta vitamina interviene en la formación de anticuerpos y hemoglobina, en la síntesis de material genético, en la formación de la vitamina B3 y en el correcto funcionamiento de las neuronas. Además participa en la obtención de energía a partir de hidratos de carbono, grasas y proteínas. La cantidad de vitamina B9 en el gallo es similar al contenido medio que posee el resto de pescados. Las principales funciones de esta vitamina son la producción y maduración de los glóbulos rojos y blancos, y la síntesis de material genético.

En cuanto a la presencia de minerales en el gallo, cabe destacar el contenido de fósforo, potasio, magnesio y yodo, si bien sus cantidades no son muy elevadas si se comparan con las que se registran en otras especies. El fósforo, mineral presente en huesos y dientes, al igual que el potasio, colabora en el balance de agua dentro y fuera de las células y en la actividad nerviosa y muscular, pero además paticipa en la utilización de la energía. El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos. También mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El yodo es un mineral con importantes funciones y es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides que regula el metabolismo, así como el crecimiento del feto y el desarrollo de su cerebro.

Del análisis químico del gallo no podemos olvidar la presencia de otro mineral, el sodio. En relación con el resto de pescados frescos, el gallo posee un contenido en sodio elevado. Sin embargo, si se compara con otros alimentos ricos en este mineral como los quesos o las propias conservas de pescado, se observa que la cantidad de sodio presente en el gallo no es relevante.

El gallo es uno de los pescados más fáciles de incluir en la alimentación de los niños por su textura y sabor suaves, quitando con sumo cuidado sus espinas. En caso de que los más pequeños lo rechacen, el gallo puede prepararse rebozado para que resulte más sabroso o acompañarse de unos frutos secos, una crema de guisantes que dé color al plato, o hacer unas croquetas para que los niños comprueben que algunos de sus alimentos preferidos también se elaboran con pescado.

El gallo se puede emplear como ingrediente de paellas, un plato que los pequeños no rechazan. Otra idea es prepararlo de un modo que sorprenda a los niños, como, por ejemplo, gratinado al horno, o relleno tanto de verduras como de jamón o de queso. Existen otras recetas como el gallo a la florentina, un plato en el que el pescado se escalda en un caldo de verduras y se cubre con una salsa bechamel ligera, que resulta una delicia, tanto para los mayores como para los más pequeños de la casa.
Fuente: Eroski Consumer