domingo, 15 de marzo de 2015

Uno de cada 3 hipertensos no lo sabe

Según cifras publicadas recientemente, unos 14 millones de españoles presenta la tensión alta, pero eso no es lo peor, lo malo es que un tercio de éstos no lo sabe. Se trata de pacientes entre 30 y 40 años, a los que resulta difícil diagnosticar debido a que al encontrarse bien no van al médico, por su aparente buena salud, y no se someten a ningún control médico ni se toman la tensión.

Cuando hablamos de salud cardiovascular hay que decir que ésta comienza, en gran medida, desde la infancia. La presencia de factores psicosociales positivos durante la infancia y la juventud, de los 3 a los 18 años, aumenta el índice de salud cardiovascular en la edad adulta, según un estudio realizado en Finlandia y publicado recientemente en la revista Circulation. Según este trabajo, los niños y adolescentes que tenían mayor presencia de estos factores favorables (entorno socioeconómico, el entorno emocional, los hábitos saludables de los padres, la ausencia de posibles acontecimientos estresantes, la capacidad de autorregulación del niño y su adaptación social) durante la infancia tenían un 35% más de probabilidades de tener una buena salud cardiovascular en la edad adulta en comparación con los que presentaron menos factores favorables
 
Todo esto es muy importante, pero no debemos olvidar la importancia que tiene la dieta en el control de la hipertensión. Así la Fundación Española del Corazón, en su página web, recomienda una dieta tipo a seguir para los pacientes con problemas de tensión alta que pueden descargar directamente a través de la página de la Fundación picando en este link.

Por tanto, desde este blog les recomendamos que cuiden de este problema desde la infancia, sobre todo si hay antecedentes familiares de tensión alta, que los jóvenes y adultos jóvenes que aprovechen cuando acuden al médico por cualquier motivo se tomen la presión, con el fin de poder diagnosticarla cuando aún no ha dado síntomas, es decir, cuando aún no haya afectado irreversiblemente a órganos diana como son el cerebro, corazón, riñón o la retina.