miércoles, 11 de febrero de 2015

La hipoacusia del adulto mayor


Hoy voy a tratar de una cuestión que se plantean muchas personas mayores ¿es normal que entre más mayor seamos también nos vayamos haciendo más sordos?. Pues bien, aunque no hay ninguna causa única conocida para la hipoacusia relacionada con la edad, pudiendo contribuir cambios en las vías nerviosas auditivas cerebrales, sí que hay factores que pueden hacer que se tenga más probabilidad a padecerla, como son los antecedentes familiares, la exposición repetitiva a ruidos fuertes, el hábito tabaquico,  la diabetes o el uso de ciertos medicamentos.

La pérdida de la audición a estas edades ocurre lentamente con el tiempo y nos podemos dar cuenta porque presentamos cierta dificultad para escuchar a las personas que están a nuestro alrededor, tenemos problemas para escuchar en áreas con mucho ruido, a veces aparecen zumbidos, etc.. Afecta a alrededor del 30-35% de las personas con edades comprendidas entre los 65 a 75 años y a alrededor del 40-50% de las personas mayores de 75 años.

Si usted cree que está perdiendo audición acuda a su médico, el cual llevará a cabo un examen físico completo, con el fin de encontrar si hay alguna causa tratable que la esté provocando, por ejemplo un simple tapón de cerumen. Si no es así lo remitirá a un especialista en Otorrinolaringología y un audiólogo los cuales, mediante un examen cuidadoso y valiéndose de pruebas como la audiometría podrá determinar si efectivamente existe una pérdida auditiva significativa.
Lo más frecuente es que no se encuentre una causa tratable para dicho problema, para lo cual existen de ciertas medidas que aliviarán muy mucho esa pérdida auditiva. Nos referimos al implante coclear o al uso de los audífonos, que son como unos amplificadores telefónicos. 
En cuanto al implante coclear se puede recomendar para personas con pérdida de la audición muy severas, se realiza por medio de una cirugía, con lo que permite que la persona detecte sonidos de nuevo y, con práctica, puede permitirle entender el lenguaje, aunque no se restablece la capacidad auditiva normal.

En relación a los audífonos la indicación debe ser realizada por profesionales acreditados en su uso, supervisado por parte del especialista en Otorrinolaringología . Es un dispositivo destinado a mejorar, corregir o rehabilitar la audición de los deficientes auditivos, para una adaptación específica o apropiada a sus capacidades de percepción y de tolerancia.

Actualmente, los avances tecnológicos han permitido el desarrollo de audífonos con un alto nivel de prestaciones como son el control automático de ganancia, múltiples canales de procesado de la señal, algoritmos enfatizados del habla, gestores anti-feedback, audiometrías in-situ para lograr una gran precisión en su adaptación, sistemas de micrófonos direccionales adaptativos, etc. 
Además se hace mucho hincapié en la estética, con lo que llevar un audífono pase lo más desapercibido posible. Así aparecen audífonos situados totalmente dentro del conducto auditivo resultando prácticamente invisibles, modelos intracanal de gran discreción y retroauriculares de pequeño tamaño. La elección de uno u otro modelo está condicionada por el nivel de pérdida auditiva, la forma del conducto auditivo externo y el precio.

El audífono capta las variaciones de presión acústica o sonido mediante un transductor de entrada denominado micrófono; la señal es modificada en función de las posibilidades técnicas del mismo, posteriormente es recogida por un transductor de salida o auricular, que se encarga de transformar esta señal en variaciones de presión acústica. Una vez tratado, el sonido es enviado al conducto auditivo externo mediante un adaptador anatómico denominado molde.

Por tanto, desde aquí te recomendamos que si eres una persona mayor y consideras que has perdido progresivamente audición, no lo des como algo normal de la edad, que sí que lo es, pero sin resignarnos a que puede haber una solución a nuestro problema debemos consultar con los especialistas, quienes te ofertarán el tratamiento más idóneo, que seguramente será la utilización de audífonos y, aunque el grado de beneficio puede variar dependiendo de las características de la pérdida auditiva, la mayor parte de las personas con presbiacusia pueden beneficiarse de su uso. Y si queréis más información sobre la hipoacusia en Audifonofactory.com podréis conseguirla"