martes, 27 de enero de 2015

Desarrollo intelectual en el niño; Método Doman


Hace unos años, Pino, una amiga que se dedica a este mundo de la estimulación psicomotriz en los niños me habló del Método Doman y me decidí a "experimentarlo" con mi hijo. Este método trata de aprovechar al máximo la capacidad natural y espontanea de aprendizaje que tienen los niños, con el objetivo de desarrollar al máximo sus capacidades. Éste no sólo tiene la finalidad de ayudar en el desarrollo intelectual, sino que también va a ayudarle en otras facetas como la  física, emocional y social.

El Método Doman, surge en la década de los 60, gracias a las investigaciones de un grupo de neurólogos y especialistas, dirigidos por el doctor Doman que trabajaba con niños con lesiones cerebrales. Según sus investigaciones durante los primeros años de vida la plasticidad neuronal es impresionante, se producen todas las conexiones neuronales, que son las claves del desarrollo de procesos y habilidades complejos. Doman, trabaja sobre esta base, considerando que a estos niños con lesiones cerebrales y con la estimulación adecuada en una edad temprana, pueden aprender y establecer las conexiones necesarias para hacer la función de las neuronas que ya no están. Siguiendo esta idea, consiguieron importantes avances en niños y niñas con parálisis cerebral, demostrando que con sólo la mitad de su cerebro funcionante podían lograr un desarrollo físico e intelectual igual e incluso superior al de los niños sanos.

Pero Doman no se quedó aquí sino que pensó  que si se aplicaba este Método a los niños sanos potenciaría su capacidad de aprendizaje al estimular las conexiones neurológicas del cerebro que se crean en los primeros siete años de vida, consiguiendo importantes resultados positivos en cuanto al aprendizaje y desarrollo intelectual, físico, social y emocional. Llega a afirmar que cualquier niño puede alcanzar las mismas capacidades si se le proporciona una estimulación eficaz.

El Método Doman se basa en presentar al niño una serie de estímulos auditivos (palabras, sonidos), visuales (palabras escritas, imagenes, etc.), táctil (formas, texturas, peso,…), olfativa y gustativa que el acabará repitiendo una vez asimiladas. Estos estímulos, llamados Bits de Inteligencia, se agrupan en categorías que se clasifican según la rama del conocimiento al que pertenecen: zoología, botánica, fisiología, tecnología, matemáticas, lengua, etc…En cada rama se seleccionan en función de la edad y nivel de desarrollo de los niños. Se presentarán los Bits uno a uno, rápidamente, no más de un segundo por Bit y sin intervalo de tiempo entre ellos, dejando unos momentos entre un grupo de bits y el siguiente, repitiendo la sesión durante varios días y aumentando paulatinamente el número de Bits.

Desde aquí les animamos que lo prueben, como un juego más, y verán resultados a medio plazo.