martes, 20 de mayo de 2014

No descuidar la faceta psicológica a la hora del tratamiento de la psoriasis

El autor de este blog, paciente con psoriasis
La psoriasis es una enfermedad de la piel muy frecuente que provoca no sólo trastornos físicos sino problemas emocionales que pueden afectar de forma significativa a la calidad de vida de los que la padecen. Llega esto a tal punto que un porcentaje importante de pacientes con psoriasis ha tenido que abandonar su puesto de trabajo o ha sido despedido a causa de su enfermedad.
Además esta enfermedad hace que muchos pacientes se crean que están en inferioridad de condiciones con respecto a sus compañeros de estudio y trabajo, es decir les afecta de forma significativa en su autoestima. Muchos jóvenes, incluso, abandonan los estudios o no realizan aquellos que deseaban por el miedo al qué dirán los demás por su aspecto físico.

Esta enfermedad que afecta al 3% de la población en el mundo, no provoca en los pacientes sólo un problema estético, sino que tiene un gran impacto en la calidad de vida de las personas. Todas las enfermedades de la piel y, por tanto, la psoriasis por ser la más frecuente, afectan a las personas en términos de imagen, estilo de vida y relaciones interpersonales, lo que tiene enormes consecuencias psicológicas.

Por tanto, no hay que descuidar en el tratamiento de estos pacientes la faceta psicológica con el fin de garantizar su bienestar ya que pueden llegar a ser muy incapacitantes.

La presencia de lesiones en la piel de una persona con psoriasis provoca en los demás un gran impacto visual que es notado por los pacientes, que se sienten rechazados lo que hace que lleguen a evitar sitios públicos como piscinas, gimnasios y playas, afectándoles  de tal forma psicológicamente que les convierte en pacientes con una mayor tasa de ansiedad y depresión que la población general.

Aunque cada vez se están utilizando medicamentos más eficaces y seguros, capaces de solucionar en un porcentaje mayor problemas que antes no se resolvían y con menos efectos secundarios, no hay que descuidar esas otras facetas en el tratamiento integral del paciente con psoriasis como es detectar sus necesidades psicológicas que si se detectan y se tratan seguramente ayudarán a tener una mayor tasa de éxitos de la terapia farmacológica.