martes, 27 de mayo de 2014

La delgadez tampoco es buena

Imagen de Palabras de Blogger
La obesidad es la enfermedad de nuestro tiempo, claramente relacionada con múltiples problemas de salud por todos conocidos. Pero, ¿estar muy delgado influye también en la salud? . En esta línea un grupo de investigadores llevaron a cabo un estudio, publicado recientemente en la prestigiosa revista "Journal of Epidemiology and Public Health", donde llegan a la conclusión que la delgadez excesiva también está relacionada con un mayor riesgo de mortalidad. Estos autores llegan a afirmar que las personas con un Indice de Masa Corporal (IMC) inferior a 18,5 tenían casi dos veces más riesgo de morir que aquellos cuyo peso se encontraba dentro de los parámetros considerados normales; siendo esta probabilidad similar a la de las personas con exceso de peso u obesidad. 

En este tema de la delgadez extrema influye mucho la imagen corporal, la deformidad en la misma que se da en los medios de comunicación y en las redes sociales, que pone en peligro la vida de muchos jóvenes y adolescentes al tener alterada la imagen en sí mismo. Aquí tienen los padres un papel importantísimo para actuar de forma precoz ante cualquier cambio de conducta alimentaria que surja en sus hijos y que tratados a tiempo puede tener cura, pero que dejados pasar en el tiempo se cronifica y se complican las posibilidades de curación.

Así se ha relacionado algunas patologías con la delgadez importante, tales como la osteoporosis, que es una enfermedad que debilita los huesos y aumenta la posibilidad de fracturas; esta enfermedad es más común entre mujeres de edad avanzada, las de talla pequeña y delgada, los familiares de pacientes con osteoporosis y la raza blanca
Otra enfermedad relacionada con la delgadez es la infertilidad, tanto en los hombres como en las mujeres.
Además también se ha relacionado el estar flaco o flaca con la disminución del poder inmunológico, es decir con la capacidad que tiene el organismo humano para luchar contra las infecciones.

Este es un mal que,afortunadamente tiene cura y no comiendo lo que sea y mal, sino llevando a cabo una dieta equilibrada, mediterránea, acompañada de ejercicio físico moderado.