miércoles, 29 de enero de 2014

Obesidad abdominal y riesgo para la salud

Medir con regularidad la circunferencia de la cintura de los niños y adolescentes mejoraría la detección de los menores que están expuestos a riesgos cardiometabólicos, es decir aquellos que tienen más predisposición a padecer arteriosclerosis o diabetes tipo 2.
Hay personas, tanto adultas como jóvenes, que a pesar de tener un peso completamente normal tienen obesidad abdominal, y a la inversa, personas con sobrepeso que tienen la grasa repartida por todo el cuerpo y, por lo tanto, un menor riesgo cardiometabólico.
La grasa abdominal es importante a la hora de padecer enfermedades cardiovasculares o metabólicas en edades muy tempranas y se ha observado que, con las medidas tradicionales, hay un porcentaje de niños y adolescentes que no son detectados y que tienen este riesgo cardiometabólico.

Hoy en día, tener barriga, llamada obesidad abdominal, es el síntoma más visible de un síndrome metabólico, llamado como Síndrome de Civilización, pues también incluye una serie de patologías como el estrés, la depresión o la ansiedad, propias de una dinámica sedentaria y que, por muchos años, el ser humano no había desarrollado ya que, se alimentaba mejor y procuraba realizar ejercicio con sus traslados cotidianos y dinámica de vida mucho más activa.

La obesidad abdominal, puede acumularse rápidamente, por lo que es más difícil de perder que la subcutánea, ya que rodea los órganos internos y sirve como reserva de energía. Sin embargo, es posible eliminarla, consiguiendo una pérdida de medio kilo por semana, si se hace una dieta apropiada y se combina con ejercicios adecuados. Por ejemplo, muchos hombres se equivocan en pensar que haciendo abdominales, reducirán la grasa acumulada en la zona de la barriga, más bien sería un ejercicio contraproducente y hasta peligroso en casos extremos.
Por lo que, en la primera etapa de reducción de obesidad abdominal, hay que realizar ejercicio mixto, aeróbico y anaeróbico, moderado ya que subiendo escaleras, nadando o haciendo una caminata ligera, al menos 30 minutos en la mayoría de los días de la semana, se puede potencializar la creación de masa muscular y, así, facilitar la quema de grasa.
Estos ejercicios se pueden complementar con una dieta anti-inflamatoria, con el fin de eliminar la obesidad abdominal y ayuda a controlar el sobrepeso durante toda la vida, previniendo enfermedades degenerativas ya que, alivia el trabajo del páncreas, el intestino y el hígado graso. Dicha dieta, que para muchos es una variación de la dieta mediterránea, consiste en: comer frutas y verduras,; minimizar el consumo de grasas saturadas; ingerir ácidos grasos Omega-3, presentes en alimentos como el pescado o las nueces, vigilar la ingesta de carbohidratos refinados como la pasta y el arroz blanco; así como, consumir abundantemente cereales integrales; frecuentar las fuentes de proteínas magras como el pollo, el pavo, los pescados y mariscos; asimismo, moderar el consumo de carne roja y alimentos lácteos ricos en grasa y evitar los alimentos refinados y/o procesados. Todo ello, acompañadazo de una salud mental estable, supervisada por un experto o realizando actividades como Yoga meditación, puede eliminar las consecuencias de la obesidad abdominal.
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