martes, 3 de diciembre de 2013

Nunca es tarde para empezar a hacer deporte y beneficiarse de ello

Según un estudio reciente publicado en el "British Journal of Sports Medicine", iniciar ejercicios físicos pasados los 60 años ayuda a evitar enfermedades y el desarrollo de demencia.
Este trabajo estudió a 3.500 personas que estaban retiradas o por jubilarse durante un periodo de ocho años, para conocer la influencia de el ejercicio físico en su salud, comprobando que las personas que realizaban una actividad física de manera regular tenían tres veces más posibilidades de mantener una vida más saludable frente a los que llevaban una vida sedentaria.
El ejercicio, hacía que se reduciera el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes, apoplejías, depresión y alzheimer. Además, los que hacían ejercicios tenían menos problemas para realizar las actividades diarias, como lavar la ropa o vestirse.
Está claro y más que demostrado que hacer ejercicio de forma habitual desde la infancia es lo ideal, pero con este estudio está claro que ya los mayores no pueden poner como excusa no haberlo hecho antes, ya que hay beneficios incluso si se empieza después, pasados los 60 años, como bien lo han demostrado estos investigadores del University College London.
Por tanto desde aquí seguimos recomendando el ejercicio físico moderado, desde la infancia y, por supuesto, que hay que seguir haciéndolo cuando uno es anciano, siempre teniendo en cuenta que hacer actividad física no significa ir al gimnasio o a correr, sino que también incluye el  salir a caminar, bailar, nadar, dedicarse a labores como la jardinería, etc etc.