miércoles, 14 de agosto de 2013

Sinusitis en los niños


Los catarros y las infecciones respiratorias son el principal motivo de acudir a las consultas,  especialmente en invierno. Se curan solos, aunque hasta un 10% pueden evolucionar a una sinusitis.
 Los gérmenes más frecuentes son el  S pneumoniae (35-42%), H influenzae (21 a 28%) , M catharralis (21 a 28%), S pyogenes (3 a 7%).
La forma más frecuente es la sinusitis aguda bacteriana. Se puede sospechar en los niños con síntomas catarrales prolongados que persisten sin mejoría durante más de 10 días. 
También puede producirse tras un catarro que empeora, sobre todo a partir de los 6 o 7 días de evolución.
La manifestación de enfermedad más preocupante es aquella que cursa con fiebre elevada y rinorrea purulenta durante al menos tres días consecutivos.  

El diagnóstico es clínico. No se deben realizar radiografías. Salvo que se sospeche que hay complicaciones y en ese caso la tomografía craneal es la que ofrece mejor rendimiento diagnóstico.  
La curación espontánea de la sinusitis aguda no complicada es alta (60-80%), por lo que la tendencia es recomendar la prescripción de antibióticos solo para los casos persistentes o complicados. El tratamiento no estaría indicado en aquellos niños que tienen una evolución favorable de los síntomas. 
Cuando esté indicado habrá que recetar antibióticos que en nuestro medio es de elección la amoxicilina, con buena actividad frente al neumococo. En áreas con altas coberturas de vacunación antineumocócia hay disminución de la colonización nasofaríngea por neumococo y un aumento de los aislamientos de H. influenzae no tipificable y deM. catarrhalis. En estos casos se puede utilizar amoxicilina-ácido clavulánico ya que la mayoría de M. catarrhalis y del 10 al 20% de los H. influenzae son resistentes.