jueves, 11 de julio de 2013

El peligro del coche y el calor en los niños

Hoy quiero llamar la atención sobre un accidente que ocurre sin casi darnos cuenta en el verano. Durante las vacaciones muchas veces nuestros hijos nos acompañan a hacer los recados, los llevamos en el coche de aquí para allá mientras realizamos todas esas tareas que durante el período escolar podíamos hacer sin tenerlos que llevar con nosotros. El problema es que con el calor el coche alcanza unas temperaturas en su interior muy altas que el simple hecho de dejar al niño durante un cierto tiempo en su interior puede provocarles un golpe de calor, sobre todo en aquellos menores de cuatro años.
Esto es debido a que la temperatura corporal del niño sube de tres a cinco veces más rápido que en el adulto debido a que posee una menor reserva de agua, siendo por tanto las principales víctimas de los casos de hipertermia, un trastorno grave que se produce como consecuencia del aumento de la temperatura corporal, que suele ocurrir en menos de 20 minutos y que puede llegar a provocar la muerte en dos horas.
Según los expertos, durante los meses de verano la temperatura en el interior del coche puede subir de 10 a 15 grados en menos de un cuarto de hora. Además, dejar las ventanillas abiertas total o parcialmente tampoco es seguro, ya que el aire no consigue reducir ese ritmo de aumento de temperatura y el aparato respiratorio de los niños, que aún se encuentra en desarrollo, los hace más vulnerable al agotamiento por calor. Si esto se prolonga y no se le dan los líquidos suficientes para reponer las pérdidas de agua que está sufriendo su pequeño organismo, se produce el golpe de calor que es la forma más severa de daño ocasionado por altas temperaturas y que pone en peligro inminente la vida del niño, lo que constituye una emergencia real.

Debido a ello, los especialistas han aconsejado que si nota síntomas del golpe de calor en los niños lo lleve cuanto antes al Servicio de Urgencias en a un lugar fresco y ventilado, se le quite la ropa y se le ofrezca una solución de rehidratación oral. Asimismo, es recomendable refrescarle la nuca y las muñecas con un paño húmedo, elevar los pies del suelo y abanicarle para facilitar la transpiración. 
Nosotros aconsejamos que en época de calor el niño en coche cuanto menos mejor, darle mucha agua, no dejar aparcado el coche al sol y dejarlo ventilar antes de meter al niño.

Fuente: el mundo