jueves, 23 de mayo de 2013

La música ayuda a la medicina


La ventilación mecánica les ayuda a respirar, pero no consigue aliviar su angustia. Muchos de los pacientes con insuficiencia respiratoria aguda que están en la UCI, no sólo precisan esta estrategia terapéutica para sobrevivir también requieren medicación específica para reducir la ansiedad que les produce esta situación crítica. Ahora, un grupo de científicos propone la musicoterapia como tratamiento complementario que, además de 'tratar' la ansiedad, logra disminuir las dosis e intensidad de los analgésicos.
Este tipo de pacientes "suelen recibir sedación intravenosa y altas dosis de analgésicos, lo que está asociado con efectos secundarios como la bradicardia, hipotensión, inmovilidad, debilidad y delirios..." y aun así, "siguen experimentando niveles significativos de ansiedad", argumentan los autores del estudio que acaba de publicar la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA). "Son necesarias nuevas intervenciones capaces de reducir la ansiedad y minimizar el uso de medicación sedante".
Dados los resultados de esta investigación, la terapia musical  apunta alto como terapia complementaria y, de hecho, en algunos hospitales de España ya se está utilizando en la UCI pediátrica del Hospital La Paz de Madrid. Como explica Francisco Ruza, pediatra y director del máster de musicoterapia y creador de la UCI pediátrica del Hospital La Paz, "llevamos seis años trabajando con esta terapia complementaria y hemos hecho un estudio [publicado en 'Journal of Music Therapy'] que confirma sus beneficios sobre los parámetros biológicos (al margen de la medicación): reduce la frecuencia cardiaca, la respiratoria y la saturación y, además, aumenta el grado de tranquilidad de los niños ingresados".
En la actual investigación, Linda Chlan y su equipo, de la Universidad del Estado de Ohio (Columbus, EEUU), examinaron a 373 pacientes con ventilación mecánica ingresados en 12 Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs) de cinco hospitales de EEUU (desde 2006 hasta 2011).
Aquellos a los que se les brindó la posibilidad de escuchar músicamostraron avances significativos. "Al quinto día, su ansiedad había decrecido en un 36,5%. En comparación con el grupo de pacientes sometidos a los cuidados normales, su ansiedad estaba en 19,5 puntos por debajo". Y las ventajas no se limitan a estas. También al quinto día se observó que los pacientes que escuchaban sus canciones favoritas recibían dos dosis menos de sedación (lo que supone una reducción del 38%) y además más bajas (36% menos).
La música tiene la capacidad de evadir. Como explican los responsables del estudio, "mantiene ocupado al cerebro y modifica los niveles de percepción de la ansiedad". Dado que son ellos mismos, con apoyo de un terapeuta, quienes eligen sus canciones y los momentos del día en los que prefieren escucharlas, "esta terapia le ofrece la posibilidad de manejar su propia ansiedad".
En definitiva, los puntos a favor de esta terapia, subraya el artículo, complementaria, son varios: "no es un tratamiento caro, no tiene efectos secundarios, reduce la ansiedad y la frecuencia y la intensidad de las dosis de la medicación sedante", concluyen los expertos, quienes reconocen que, aunque los resultados son muy prometedores, habría que seguir investigando en la misma línea.
En un editorial que acompaña al estudio, Elie Azoulay, de la Universidad Diderot París, señala que el estudio de Chlan ofrece información suficiente para diseñar otro ensayo clínico más amplio que confirme los efectos positivos de la musicoterapia. "Reducir la ansiedad y la cantidad de sedación es de máxima importancia en estos pacientes, sobre todo teniendo en cuenta las complicaciones asociadas a esta medicación.
Fuente: EL MUNDO.es