jueves, 7 de marzo de 2013

Consejos para comer saludable a pesar de la crisis


Hoy les dejo con tres consejos para comer saludable y barato en estos momentos de crisis económica que estamos atravesando. Espero que les sea útil:

1. Evitar las comidas basadas en la papa o patata. 
Las patatas y otros tubérculos (como la yuca, menos conocido en España) son los alimentos más recurridos y recurrentes en época de dificultades económicas. Siempre se han considerado alimentos básicos y así queda plasmado en la Pirámide de la Alimentación Saludable. No obstante, su aporte energético como fuente de hidratos de carbono, es decir, como la fuente principal de energía para el organismo, es mucho más limitada que la que proveen los cereales. El consejo para comer mejor, aún en tiempos críticos, es recurrir al arroz, la pasta y las legumbres -también alimentos básicos a precios asequibles- como plato principal y relegar las patatas como acompañamiento o como un ingrediente más de distintas recetas.
Comer patatas con mucha frecuencia o en gran cantidad no es conveniente para quienes sufren dolencias articulares. Por su contenido en solanina, las patatas y otros vegetales de su misma familia (como tomates, berenjenas y pimientos) favorecen la inflamación celular, lo que explica el malestar articular en personas que sufren artritis y son sensibles a estos compuestos químicos. Con la cocción se reduce hasta en un 50% la concentración de estas sustancias, más abundantes en las patatas viejas o en las zonas verdosas, aunque puede resultar insuficiente para personas sensibles. Por otra parte, la tentación de comerlas fritas con el pensamiento de saciar más y calmar el apetito tiene una contraprestación: demasiadas calorías que en poco tiempo se convierten en kilos de más. Una solución puede ser preparar platos mixtos en los que se mezclen los cereales o las legumbres con tropiezos de carnes, pescados o huevos.
2. Volver a los buenos potajes o a los riquísimos ranchos. 
Las carnes y los pescados siempre son productos más caros que el kilo de arroz, de pasta o de legumbres secas. Por ello, pensar en recetas que conjuguen ambos tipos de alimentos da como resultado un plato contundente, muy sabroso, nutritivo y equilibrado, que sirve como plato único de la comida principal. Como propuestas de platos de legumbres como alimento principal figuran, entre otras, el potaje de acelgas con bacalao, mezclado con garbanzos, las judías blancas con pollo o el potaje de lentejas con calamares.
Asegurar la ingesta de legumbres, como mínimo, dos o tres días por semana es una acertada decisión alimentaria. El resto de días se puede alternar con platos mixtos de arroz o pasta con proteína animal. Algunas ideas para cocinar el arroz son: arroz atomatado con bacalao ajoarriero, arroz cremoso con zanahoria, calabacín y pollo, paella de espinacas y sardina o al estilo senegalés. En cuestión de platos mixtos con pasta y cereales, se puede alternar el consabido plato de espaguetis a la boloñesa con el de macarrones con atún para introducir el pescado. También se puede preparar unos tagliatelle con salmón fresco, mejillones y gambas, un cuscús o fideuá con guisantes y pavo a la cazuela.
Los potajes de legumbres y arroz u otros cereales, como el cuscús, también son un buen recurso gastronómico que cumple un doble objetivo: saciar y llenar el estómago y ser un plato equilibrado en el aspecto nutricional. Las opciones van desde el típico potaje de legumbres con arroz, al plato que combina las legumbres con cuscús.
3. Hacer uso de los Congelados.
La congelación de los alimentos, tanto doméstica como industrial, si se ha realizado de forma correcta y con rapidez, no altera ni la calidad ni el sabor de alimentos como carnes, pescados u hortalizas. La tarea del consumidor es asegurar que no se rompa la cadena de frío del producto congelado desde que lo adquiere hasta que lo introduce en su congelador doméstico. La escarcha o pequeños charcos de hielo en las bolsas de congelados o el apelmazamiento de los alimentos dentro de las bolsas hace sospechar que en algún momento el producto se ha descongelado, al menos en parte, por lo que se escogerá otro que esté en buenas condiciones.
Fuente: EROSKI CONSUMER