martes, 23 de octubre de 2012

Los problemas de infertilidad pueden aumentar el riesgo de defectos congénitos

Sergio Martínez
Médico
Un titular alarmante para un hecho bien conocido. Así se podría resumir el trabajo que acaba de publicar la prestigiosa 'New England Journal of Medicine (NEJM)', que afirma que los niños nacidos con técnicas de reproducción asistida y, en concreto con una de ellas, la microinyección espermática intracitoplasmática (ISCI), tienen casi un 40% más de riesgo de venir al mundo con defectos congénitos.

Sin embargo, el estudio no deja claro que el problema sea atribuible a las técnicas de reproducción asistida y deja la puerta abierta a que los defectos los provoque la infertilidad que hace necesario su uso.

Los datos del estudio de NEJM afirman que en los embarazos espontáneos la tasa de defectos congénitos es de un 5,8%, porcentaje que se eleva al 8,3% en los que son fruto de las técnicas de reproducción asistida (TRA). Sin embargo, al dividir los resultados según el tipo de técnica usada, se ve que la que más eleva la media es precisamente la ICSI, con la que nace con algún tipo de problema el 9,9% de los niños, siempre según los datos de Davies.

"Las buenas noticias son que hemos demostrado que el riesgo es menor si se inserta solo un embrión por ciclo (los embarazos múltiples son una de las principales complicaciones de las TRA) y si se utilizan embriones congelados en lugar de frescos.

Las mujeres que conciben espontáneamente tras haber sufrido infertilidad tienen un riesgo similar de dar a luz niños con defectos congénitos que las que sí buscan ayuda para ser madres.

El porcentaje de madres de entre 35 y 39 años que optaron por las TRA es de 26,2%, mientras que sólo el 10,5% de los nacimientos espontáneos se dieron en mujeres de este grupo de edad. La maternidad tardía es un factor de riesgo para este tipo de defectos congénitos.

El propio autor principal también apunta a un sesgo del estudio. "Se empezó a llevar a cabo hace diez años, porque se ha vigilado a los niños durante cinco años; en este tiempo la ICSI ha mejorado y ha podido aumentar la calidad de los embriones",

Sin embargo, su conclusión sigue siendo algo críptica. Aunque cree que "no hay que alarmarse", considera que quizás "hay que ser más conservador" a la hora de optar por una ISCI.

Fuente: El Mundo.es