viernes, 29 de junio de 2012

Los videojuegos, no más de dos horas

Los pediatras aconsejan que los adolescentes no usen los videojuegos durante más de dos horas seguidas al día, ya que esto puede causar adicción a las pantallas.
Cuando el niño alcanza la adolescencia abandona los juguetes clásicos para incorporar otros más sofisticados de estructura electrónica, como ordenadores o videojuegos.“Es precisamente en esta etapa cuando los padres deben estar más pendientes del juego sus hijos y de su contenido.
En este sentido, los juegos electrónicos pueden ayudar a medir las habilidades del jugador y acrecentar la autoestima del niño si se utilizan con mesura. Sin embargo, cuando el niño se desentiende de sus amigos, se desconecta de su familia y se refugia en el mundo de los audiovisuales se puede caer en lo que se denomina como el “botellón electrónico”, es decir, adolescentes que se quedan recluidos en casa para satisfacción de sus padres, pero que pueden estar elaborando una “adicción a las pantallas”.
El principal problema, es que “este enganche exclusivo impide al niño relacionarse con el mundo real que le envuelve, y menores que presentan cierta fragilidad en su personalidad, que son inhibidos, introvertidos e inseguros, pueden llegar a desconectarse del mundo real”.
Pero no todo es negativo en el mundo de los videojuegos, también hay que decir cosas positivas de los de última generación controlados a través de gestos y movimientos que favorecen la práctica de actividad física y el aumento del consumo energético. Asi si este tipo de actividad se realiza a diario y por un período de tiempo de 30 minutos al día, durante la mayoría de los días de la semana, podría resultar equivalente a otras actividades físicas recomendables, como por ejemplo, caminar a paso ligero”. Al promover el ejercicio físico, los expertos recomiendan actividades que resulten divertidas para las personas que las realizan, pues cualquier incremento de la actividad física, sobre todo entre la población sedentaria, es beneficioso para su salud. De este modo, es más fácil conseguir que un número mayor de gente comience a realizar actividad física de forma regular, y además, mantenerla a lo largo del tiempo.