miércoles, 2 de mayo de 2012

Trabajar por turnos y la esclerosis múltiple

Dr. Sergio Martínez
Las personas que tienen que trabajar fuera del horario laboral estándar sufren en el día a día inconvenientes en torno a la alimentación y al sueño, lo que les puede provocar problemas de salud por la interrupción del ritmo natural de la vida. Sin embargo, las contraindicaciones para los empleados de horarios intempestivos no acaban aquí.
Según una investigación del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) publicada en Annals of Neurology, estas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar esclerosis múltiple si han realizado trabajos por turnos antes de los 20 años.
El problema radica en que al trabajar de noche y dormir de día se interrumpen los ritmos cardíacos y los patrones de sueño. Estos factores perturban la secreción de melatonina e incrementan la respuesta inflamatoria, promoviendo enfermedades.
La dolencia tiene su origen en un desorden inflamatorio autoinmune del sistema nervioso central. En esta dolencia el componente ambiental es muy importante, por eso la investigación de los factores de riesgo que están relacionados con el ritmo de vida es imprescindible.
Los riegos no sólo se centran en la esclerosis múltiple, sino que también se incrementan las posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares, desórdenes de tiroides o cáncer.
El equipo de la investigadora Anna Karin Hedström contrastó datos de estudios poblacionales correspondientes a más de 6.000 personas con la enfermedad, de forma prevalente o con episodios aislados, con los de más de 6.000 personas que no sufrían el trastorno.
Se comparó la aparición de esclerosis múltiple entre los sujetos, de entre 16 y 70 años, que habían estado expuestos a un trabajo por turnos con personas que nunca habían trabajado por la noche, entre las 21.00 y las 7.00 horas.
Este análisis reveló una significativa asociación entre el trabajo por turnos en las edades más tempranas y la aparición de la esclerosis múltiple.
El estudio demuestra que las personas con episodios de esclerosis múltiple que habían trabajado por turnos durante tres o más años y que lo habían hecho antes de los 20 años doblaban el riesgo de padecer en el futuro la dolencia al compararlas con las que no habían tenido un empleo nocturno.
Los datos son muchos más claros para los enfermos con esclerosis múltiple prevalente. En estos casos el riesgo es más del doble respecto a los que nunca habían trabajado por turnos.
Está poco claro el mecanismo exacto que hay detrás de este mayor riesgo, por lo que, serán necesarios más estudios sobre este asunto. Sí sugieren que la interrupción del ritmo circadiano y la pérdida de sueño podría jugar un papel en el desarrollo de la enfermedad.
La esclerosis múltiple aumenta su prevalencia en la población que vive más alejada del Ecuador, por lo que es bastante común entre los suecos de entre 20 y 40 años. Por eso, se cree que la falta de vitamina D, las enfermedades hereditarias y el tabaquismo son factores determinantes.