miércoles, 9 de mayo de 2012

Las terapias naturales cuestionadas por sanidad

Dr. Sergio Martínez Cuéllar
La acupuntura puede resultar efectiva para controlar las náuseas y vómitos postoperatorios y los provocados por la quimioterapia, pero no hay indicios que apoyen su uso para dejar de fumar o adelgazar. Los estudios sobre homeopatía apuntan más a un efecto placebo que una eficacia real, mientras que en las terapias físicas y manuales (como la quiropraxia o la osteopatía) se han observado efectos positivos sobre algunas dolencias, aunque los expertos recomiendan nuevas investigaciones.
Estas son algunas de las conclusiones que deja un informe elaborado por el Ministerio de Sanidad sobre las llamadas terapias alternativas o naturales, aquellas que se salen del canon de la medicina establecida pero cuya popularidad y uso se ha extendido en los últimos años. El Congreso encargó en 2007 a Sanidad que estudiara la situación de estas terapias y valorara la posibilidad de una futura regulación. Los resultados revelan un panorama muy heterogéneo con prácticamente un único punto en común: la eficacia de estas técnicas, medida en ensayos clínicos, no ha sido demostrada en casi ningún caso.
El estudio, en el que también han participado el Instituto de Salud Carlos III y algunas comunidades autónomas, ha analizado 139 terapias. Solo una parte tiene influencia directa sobre la salud, mientras que la mayoría pretende ayudar, sobre todo, al bienestar y el confort del usuario.
La acupuntura es la que sale mejor parada. Se han realizado ensayos clínicos que demuestran que ayuda a controlar las náuseas y vómitos postoperatorios y los causados por la quimioterapia. Además, podría ser “útil” para pacientes con cefalea tensional o ataques de migrañas y en casos de dolor lumbar crónico. Aunque el estudio advierte de que en varias aplicaciones se obtenían ligeras mejoras tanto si se usaba bien como si se hacía mal, lo que apunta a un fuerte efecto placebo.
Menos evidencias científicas hay sobre el uso de la acupuntura para tratar otras patologías como la fibromialgia, la artritis de rodilla, el insomnio, la epicondilitis o el dolor de espada, aunque los expertos creen que los indicios son “prometedores”. Sin embargo, no hay datos que respalden su uso para dejar de fumar o perder peso y tampoco hay pruebas de que sirva para tratar el cáncer y el asma. Eso sí, como la mayoría de estas terapias, tiene la ventaja de que es un tratamiento seguro, con apenas efectos adversos, más allá de algún pequeño hematoma o sangrado en el lugar de la inyección.
Sobre homeopatía, el grupo que ha elaborado el informe ha analizado nueve estudios que pueden considerarse científicos. Los ensayos se referían a un amplio abanico de supuestas utilidades, como gripe y otras infecciones, cáncer y efectos adversos de la quimioterapia, osteoartritis, inducción al parto, asma, demencia, depresión y cólico del lactante. Pero los resultados son “muy contradictorios” y muchos apuntan al “efecto placebo”. En cualquier caso, los medicamentos homeopáticos utilizados bajo la supervisión de profesionales se consideran “seguros”, sobre todo porque se suelen preparar en disoluciones muy altas y el paciente prácticamente agua.
El informe ha analizado también la eficacia de terapias físicas y manuales, centradas casi siempre en masajes. Los estudios realizados hasta ahora demuestran efectos beneficiosos sobre determinadas dolencias. En el caso del dolor lumbar, por ejemplo, el informe considera que el masaje, la quiropraxia o la manipulación espinal pueden ser beneficiosos para determinados pacientes, “especialmente cuando se combina con ejercicios y consejo”. Con todo, el estudio considera necesarios nuevos informes que confirmen estos datos a largo plazo. Por otra parte, el masaje espinal no se ha demostrado útil para paliar el dolor de cabeza, pero los masajes sí pueden tener beneficios psicológicos para los pacientes con cáncer.