martes, 13 de marzo de 2012

Más consejos para ganar peso

Sí, sí, ha escuchado bien. No todas las dietas que se siguen tienen como objetivo perder peso. Mientras que muchas personas están preocupadas por perder esos kilos que les sobran, otras pretenden justo lo contrario: engordar. El fin es el mismo en ambos casos: conseguir una figura con la que sentirse mejor y recuperar la salud. Más allá del motivo concreto, el esfuerzo que debe hacer una persona que desea ganar unos kilos es tan importante como el de quien necesita perderlo. En el aspecto dietético, ingerir más calorías de las que se gastan es la principal vía para conseguirlo, pero a algunas personas les resulta muy difícil, casi imposible, engordar por encima de un peso determinado, a pesar de comer de todo lo que quieren y tanto como quieren. Estas personas alcanzan el peso que el organismo entiende como "propio" del individuo, aunque no se corresponda con el estimado por la persona. Otras personas como las que padecen trastornos alimenticios (por ejemplo anorexia) no consiguen engordar porque no quieren, pese a que una "dieta para aumentar peso" se convierte para ellas en parte esencial de la terapia. Algo esencial también en el caso de los enfermos en cuidados paliativos, con cáncer en determinadas fases de la enfermedad, inmunodeprimidos, etc. Y es que una buena alimentación y la preparación de platos que estimulen el apetito ayudan a afrontar con mayor garantía de éxito la recuperación de la desnutrición e, incluso, la curación de la enfermedad.

La primera condición para ganar peso es aumentar grasa (hasta un límite saludable) y masa muscular. La base de este propósito es seguir una dieta equilibrada que aporte más calorías de las que gasta el organismo. Quien esté sano y delgado puede pensar que tiene vía libre para comer lo que ?menos conviene? en la cantidad que se le antoje y con la frecuencia que desee. Pero no todo vale para engordar sin comprometer la salud. No es conveniente desayunar a diario productos de bollería y repostería, tomar pasteles de postre, untar el pan con mantequilla o acompañar las comidas con natas, mayonesas o salsas similares. La recomendación de un consumo esporádico de este tipo de productos por ser demasiado grasientos y/o azucarados sirve para toda la población, sin matices. No hay duda de que con esta práctica se consigue aumentar de peso, pero no es la vía más adecuada ni saludable para hacerlo.

El objetivo para engordar de una forma sana, sin comprometer la salud ni el funcionamiento correcto de los distintos órganos (corazón, sistema circulatorio, hígado...) es elegir alimentos que destaquen en lo nutricional por ser concentrados en energía pero con una composición en nutrientes de calidad: proteínas de alto valor biológico, hidratos de carbono complejos en más proporción que simples, y preferencia por las grasas insaturadas sobre las saturadas, sin hueco para las grasas trans (ácidos grasos parcialmente hidrogenados).

El resultado es una dieta que combine alimentos y recetas apetitosas, del gusto de quien precisa comer más, con la característica nutricional de ser energéticas, proteicas y reconstituyentes. En este marco dietético, el aporte extra de calorías se realizará a través de la ingesta de cereales y derivados (arroz, cuscús, pasta, pan, con preferencia por las versiones integrales), legumbres, frutos secos, semillas de sésamo, aceite de oliva y alimentos grasos como las aceitunas o el aguacate. El huevo (sobre todo la clara), los pescados y las carnes magras garantizan el aporte proteico de calidad junto con la combinación acertada de leguminosas y cereales, y sin que falten los lácteos.

Una condición que debe acompañar a la dieta es la práctica de ejercicio físico regular, una combinación que optimiza el aumento de la masa muscular. Los ejercicios localizados de brazo, abdominales, piernas o glúteos tienen como finalidad aumentar la masa muscular del cuerpo. El músculo que se va formando pesa, y así se refleja en la báscula. Otra ventaja de la práctica de ejercicio sobre el aumento de peso es que estimula el apetito y mejora el estado de ánimo.

Fuente: EROSKI CONSUMER