viernes, 24 de febrero de 2012

La apendicitis

La apendicitis (inflamación del apéndice) requiere atención médica inmediata, por lo que es importante aprender a reconocer sus síntomas y saberlos distinguir de los de un dolor de estomago común y corriente a fin de poder solicitar atención medica de inmediato.
Los síntomas de la apendicitis comienzan con febrícula y dolor alrededor del ombligo, y pueden ir acompañados de vómitos, diarrea o estreñimiento. El dolor suele empeorar y desplazarse hacia la parte inferior derecha del abdomen.
Llame al pediatra inmediatamente si sospecha que su hijo tiene apendicitis. Cuanto antes se detecta una apendicitis, más fácil resulta su tratamiento.
El apéndice es un órgano del tamaño de un dedo que está adosado al intestino grueso en la parte inferior derecha del abdomen. El interior del apéndice es una especie de callejón sin salida que generalmente conecta con el intestino grueso. Cuando la salida al intestino grueso se obstruye, el apéndice se hincha y es fácil que se infecte con las bacterias contenidas en las heces.
Si el apéndice infectado no se extirpa, puede reventar y diseminar las bacterias y la infección por todo el abdomen, lo que puede generar graves problemas de salud.
La apendicitis afecta mucho más a menudo a niños de edades comprendidas entre los 11 y los 20 años, y es muy poco frecuente en lactantes y niños pequeños. La mayoría de los casos de apendicitis ocurren entre octubre y mayo. Los antecedentes familiares de apendicitis pueden incrementar el riesgo de padecerla.