martes, 10 de enero de 2012

La obesidad infantil es peor ahora que antes

La Asociación Española de Pediatría (AEP) alerta de que el sobrepeso y la obesidad infantil que sufre España es mucho más peligrosa que la que padecían los niños de hace 20 años, y no sólo porque ésta esté aumentando y afecte ya a casi la mitad de los niños de 6 a 9 años, sino porque conlleva complicaciones más graves que entonces.

No obstante, y pese a que las causas probablemente sean las mismas, una mala alimentación y la falta de ejercicio físico, sí se puede establecer una distinción entre la gravedad de la obesidad infantil de antes y la actual. Hace años, las complicaciones de la obesidad infantil eran apenas psicológicas, ya que los niños con sobrepeso tenían que soportar que sus amigos les llamasen gordos. En cambio, a este problema emocional que ahora siguen sufriendo y en ocasiones causa cuadros agresivos o depresivos, también hay que añadir la aparición de diferentes problemas cardiovasculares más propios de la edad adulta pero que cada vez debutan antes.

Hay algunos niños, con sólo 10 años, que ya tienen prediabetes tipo 2, son tendentes a la hipertensión o presentan niveles de triglicéridos elevados. Ante esta situación, y dado que no se puede decir que hayamos tocado techo, los expertos piden que se tome en serio este problema y se tomen medidas desde todos los ámbitos implicados, tanto por parte de las autoridades sanitarias como en los propios hogares.

Para ello es fundamental que los padres prediquen con el ejemplo, cuidando la alimentación de sus hijos. Los niños tienen que comer lo mismo que sus padres, pero el problema es cuando los padres no comen bien, entonces tenemos un problema. Una buena nutrición es fundamental para el crecimiento sano del niño. Así, durante el período de lactancia y hasta los 3 o 4 años vigilan mucho su alimentación pero luego se descuidan e incluso no les dan en algunos casos las 5 comidas básicas del día. Además sólo un porcentaje muy pequeño cumplen una de las reglas clave de una alimentación saludable: 5 piezas de frutas y verduras al día.

Aunque a veces se le echa la culpa al colegio, en los centros escolares sólo hacen el almuerzo y como mucho se merienda. De hecho, los estudios muestran que los niños que comen en casa tienen más obesidad que los que se quedan en los comedores.

Junto a la responsabilidad de las familias, los pediatras también reclaman medidas a la Administración, para que se fomenten los buenos hábitos alimenticios y el ejercicio físico desde la escuela y a través de los propios profesionales sanitarios.