viernes, 25 de noviembre de 2011

Vacunas ¿si o no?

Algunas personas se niegan a que sus hijos sean vacunados, incluso existen colectivos antivacunas. Existen diferentes factores como algunos estudios, modas, creencias, la superprotección de nuestros hijos mal entendida, presiones de grandes empresas farmaceúticas y temas como el de la gripe A ha llevado a crear entre algunos padres algunas dudas sobre la necesidad o no de que sus hijos sean vacunados, o lo que es peor, que las vacunas pueden poner en peligro sus vidas.Esta forma de pensar y de actuar hace que vuelvan enfermedades que teníamos por olvidadas, como la tosferina, polio con sus nefastas paralasis y sobre todo el sarampión.
Vamos a poner el ejemplo del sarampión, se vuelven a ver muertes y encefalitis por sarampión, más de 1000 casos en España en lo que llevamos de año a estas alturas llevamos el doble de lo habido el año pasado. Y estos casos no son debidos a los inmigrantes que vienen sin vacunar, ya que de los 1000 casos solo 30 son de extranjeros. El virus siempre siempre existió y seguirá existiendo, se le puede tener apartado si la cantidad de personas vacunadas es alta, pero si por ejemplo, en una clase de primaria todos los niños están vacunados menos uno se produce el efecto de protección de grupo y ese niño esta protegido por sus amigos. Pero, si aparece la enfermedad, quien la sufrirá será el niño que no fue vacunado. Y hay que tener en cuenta que el sarampión puede matar, puede provocar encefalitis y meningitis e ingresos en uvi, y el temido sarampión hemorragico del adulto. En cambio, vacunar no mata; el que haya alguna vacuna dudosa, no significa que todas sean malas.
Cuando una madre me dice que está pensando en no vacunar a sus hijos y me pide opinión siempre le digo lo mismo, que a su hijo no le pasará nada y que será un niño tan sano o tan enfermo como los demás. Ahora bien, si esto se extiende y muchos padres optan por esta opción es posible que el niño coja alguna enfermedad que a los niños vacunados muy posiblemente no les afecte. Dicha enfermedad no tiene por qué ser demasiado problemática para el niño y probablemente la pase sin más (pese a que algunos casos se complican), sin embargo el niño se convierte en vehículo de dicha enfermedad y podría contagiar a otros niños sin vacunar y, lo que es peor, a bebés que aún no han sido vacunados por calendario.
Por tanto, desde aquí seguimos recomendando que se sigan las pautas vacunales de los expertos, háblalo con tu pediatra.