viernes, 7 de octubre de 2011

El corte de digestión

Por: Juliana Martin
Enfermera
Hospital Dr Negrín (Las Palmas de G.C)
La digestión consiste en un conjunto de procesos que tienen como fin la obtención de nutrientes a partir de los alimentos. Paradójicamente, cuando nos referimos de forma cotidiana a 'hacer la digestión' no nos referimos a todo el proceso, sino sólo a aquel que se produce en el estómago y que puede durar desde minutos a 2-3 o incluso más horas (depende de lo que se ingiera).
Cuando "hacemos la digestión" el estómago recibe los alimentos, segrega enzimas que los degradan y va haciendo una mezcla de todo gracias al importante componente muscular que posee. Cuando ha terminado, el contenido del estómago se vacía en el intestino delgado. Durante todo este proceso, el estómago necesita gran cantidad de oxígeno, que no tiene otro remedio que tomarlo de los vasos sanguíneos.
Por esa razón, cuando estamos haciendo la digestión, los vasos del aparato digestivo se dilatan, para favorecer el proceso. Como consecuencia de ello, otras zonas del cuerpo, como puede ser el cerebro, reciben una cantidad menor de sangre. No es casualidad que tras comidas copiosas nos entre sueño (de ahí la famosa siesta) o nos cueste concentrarnos, el cerebro recibe menos aporte sanguíneo porque el aparato digestivo tiene preferencia en esos momentos.
Entonces ¿cuando nos podemos bañar después de comer?
Depende, la medicina no es una ciencia exacta. Si ha tomado una buena comilona como una fabada asturiana o un cocido madrileño, con sus correspondientes acompañamientos y postres que cuando termine cuesta hasta levantarse de la silla es recomendable esperarse 5 ó 6 horas. Si por el contrario se ha tomado una ensaladita, un sándwitch o bocadillo ligero y poco más, en una hora, hora y media ya es seguro adentrarse en el agua.
Recomendaciones:
-Nunca zambullirse de sopetón en el agua, especialmente si antes se ha hecho ejercicio físico o se ha estado al sol y/o el agua está fría. Es recomendable introducirse poco a poco en el agua para que el cuerpo se vaya acostumbrando.
-Esperar, tras haber ingerido alimentos, un tiempo prudencial para bañarse según lo que se ha ingerido y su cantidad. Salvo potentes comilonas, en general un tiempo de espera de 3 horas suele ser más que suficiente.