viernes, 5 de agosto de 2011

Formas de venir al mundo

Aunque esta pregunta nos haga pensar que realmente existe la opción al momento de tener nuestro bebé, debes recordar que el nacimiento natural o por cesárea lo determinará tu situación durante la labor, la posición del bebé, si se trata de un embarazo de alto riesgo, si hay sufrimiento fetal y otro tipo de cuestiones que los médicos revisarán.

Tanto el parto natural como por cesárea tienen sus ventajas e inconvenientes una respecto a la otra que los vamos a enumerar aquí:

El Parto natural tiene como ventajas una  más rápida recuperación, la hospitalización es más breve, la vuelta a la normalidad del cuerpo es más rápida, puedes reintegrarte pronto a tu vida normal, hay menos pérdida de sangre, hay menor riesgo de infecciones, después del nacimiento puedes cargar a tu bebé y alimentarlo, por lo que el vínculo puede iniciarse más pronto. Y como desventajas tiene el riesgo de desgarro en la zona perianal, que puede haber dolor y entumecimiento en la zona perianal (tanto si hubo como si no hubo episiotomía), pueden presentarse molestias relacionadas a la episiotomía como estreñimiento (debido al miedo al esfuerzo físico).

En cambio la Cesárea tiene como ventajas que no hay entumecimiento ni dolor en la zona perianal, no hay dolores de parto, es un procedimiento rápido (la operación suele tomar 1 hora como mucho). Y como desventajas presenta que aunque durante la cirugía no se siente dolor, el post-operatorio suele ser bastante doloroso, la recuperación es más lenta, no puedes cargar al bebé ni alimentarlo inmediatamente después del nacimiento, se tarda más tiempo en volver a la rutina cotidiana, pueden presentarse problemas como estreñimiento por temor al esfuerzo físico, el gasto de hospitalización, así como en medicamentos post-operatorios suele ser mayor que el de un parto natural.