lunes, 22 de agosto de 2011

El acné

El acné es un padecimiento que puede afectar seriamente la autoestima de tu hijo y su relación con los demás durante la adolescencia. Además de que puede convertirse en un obstáculo para su desarrollo profesional.
La piel tiene poros o folículos que contienen glándulas sebáceas que producen una especie de grasa para lubricar el vello y la piel. El acné es una enfermedad inflamatoria que afecta el folículo pilosebáceo, provocando la aparición de protuberancias en la piel. Se manifiesta con lesiones llamadas comedones (espinillas, puntos blancos o negros), pápulas, pústulas, nódulos, quistes comúnmente llamados “barros o granos” y en fase final puede dejar diferentes tipos de cicatrices.
Es un padecimiento que predomina en la adolescencia y afecta al 80% de la población entre los 13 y 20 años, debido a que durante este período se alteran los niveles de producción de grasa.
Por lo general las lesiones se localizan en áreas donde existe una mayor concentración de glándulas sebáceas como en la cara, pecho y espalda que son muy visibles, lo que afecta de manera importante su autoestima, pudiendo contribuir a problemas psico-sociales como depresión, aislamiento y, en casos severos, puede conducir al suicidio.
El acné puede ser provocado por diferentes factores como herencia o genética, hormonales (especialmente por los niveles de testosterona), producción excesiva de sebo (grasa) por parte de la glándula sebácea, causas infecciosas (bacterias). En ocasiones, algunos tipos de maquillaje y cremas no apropiadas para la cara, medicamentos, la auto prescripción, el abuso de vitaminas y las alteraciones hormonales pueden agravarlo.
De acuerdo a su severidad, el acné puede ser: leve, moderado o severo. Y por el tipo de lesiones: inflamatorio o no inflamatorio.
El acné representa uno de los motivos más frecuentes de consulta dermatológica. Es importante que si tu hijo padece de esta enfermedad acudan con un especialista cualificado para que sea él quien elija el tratamiento más adecuado para el tipo de acné que presenta.
De todas formas daremos unas medidas generales e higiénicas que si no curan si que ayudan a su control, es recomendable el aseo diario con agua y jabón y no manipular o pellizcar las lesiones, así como secar con cuidado las zonas afectadas. Aunque es recomendable lavarse la cara dos veces al día con agua y un jabón suave, hacerlo en exceso puede producir sequedad e irritación, provocando más brotes de acné. Cuidado con tomar el sol en la cara en exceso, podría empeorar la enfermedad.

Fuente: bbmundo