lunes, 4 de julio de 2011

Beneficios para la salud de la soja

Después de la polémica surgida en Alemania, con el brote de E. Coli que originó una alarma social importante hemos recibido una petición pidiéndonos consejo sobre los beneficios de este vegetal, por ello les pongo como referencia este artículo del portal salud.es que nos refrescará sin duda alguna las ideas acerca de los beneficios de la soja.
"Desde hace años se están estudiando los beneficios en cuanto a la posible disminución del colesterol de la alimentación rica en productos vegetales, y en particular de la soja; los estudios científicos demuestran que al sustituir parte de las proteínas de la dieta por proteínas de la soja disminuye el colesterol total y el colesterol malo, que se deposita en las paredes arteriales. Este efecto es más importante cuanto mayor sea la cifra de colesterol total inicial.
Este posible beneficio se debería a los efectos antioxidantes y estrogénicos principalmente, aunque también el tipo de la proteína parece desarrollar un papel. Aunque todavía no está totalmente claro el mecanismo causal, esto podría conllevar una posible disminución del riesgo cardiovascular. Los estudios científicos realizados en este campo han motivado que la Food and Drug Administration, que es el Organismo para el control de fármacos y alimentos en los EEUU, permita el etiquetado de los productos que contengan al menos 6.25 g de proteína de soja por ración, como que ”pueden reducir el riesgo cardiovascular”. Los mecanismos de este efecto todavía no están completamente aclarados pero podría estar mediado por un aumento de la secreción de ácidos biliares o por la inhibición de la oxidación del colesterol-LDL.
Los estrógenos son las hormonas sexuales femeninas cuyos niveles caen definitivamente con la menopausia. Este efecto “estrogénico” explicaría la falta de “sofocos” menopáusicos observada en las mujeres orientales. Cuando llega la menopausia y los ovarios dejan de producir de forma brusca las hormonas sexuales se suele recomendar el tratamiento hormonal sustitutivo, con fármacos (siempre que no existan contraindicaciones) con varias finalidades: disminuir los síntomas asociados a la menopausia, evitar el aumento del riesgo cardiovascular que se produce al faltar la acción protectora de las hormonas sexuales femeninas y evitar la pérdida acelerada de masa ósea que se produce en esta etapa disminuyendo así la posible aparición de osteoporosis y fracturas.
Sin embargo, uno de los principales problemas que se producen en la práctica es el gran número de abandonos de este tratamiento, bien por mala tolerancia al mismo, o por falta de información. En este sentido, es posible que el consumo regular de soja no solo disminuya los sofocos menopáusicos sino que también podría igualmente prevenir la osteoporosis y evitar el incremento del riesgo cardiovascular que se produce en la menopausia, al igual que se ha demostrado en poblaciones orientales.
El consumo de este alimento sería conveniente pues en mujeres menopáusicas que no deseen o presenten contraindicaciones para el tratamiento hormonal sustitutivo. Pero aún hay más: el bajo riesgo de padecer cáncer de mama en Japón con respecto a Europa Occidental (de 5 a 8 veces menor) se ha atribuido al mayor consumo de fitoestrógenos de la soja, donde la ingesta promedio es de 20-50 mg/día frente a Europa donde el consumo medio no llega a 1 mg/día.
Por todo ello, es posible que la soja en un futuro sea considerada casi un medicamento. Sin embargo, es difícil la introducción en nuestra alimentación tradicional diaria de un producto al que no estamos acostumbrados y en cantidades suficientes para garantizar la ingesta mínima de 40 mg dl día de isoflavonas".

Fuente: http://www.salud.es/