lunes, 9 de mayo de 2011

La importancia del sueño para la vida

Todos sabemos que debemos dormir un mínimo de ocho horas al día. Sin embargo, y a pesar de ello, cada vez dormimos menos, estamos tan ocupados que tenemos que sacrificar horas de sueño para cumplir todo lo que tenemos que hacer a lo largo del día.
El dormir menos de lo que debemos no sólo hace que nos sintamos más cansados y malhumorados, sino que además puede afectar a procesos neurológicos, y aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y el propio cáncer. Incluso se sabe que el riesgo de obesidad aumenta al disminuir el número de horas y la calidad de nuestro descanso nocturno; esto se ha visto sobre todo en niños y jóvenes. Además, parece que el dormir la siesta no compensa la disminución del descanso nocturno; lo cual echa por tierra nuestro mito de la siesta.
Por tanto, a la hora de prevenir y tratar la obesidad no solamente debemos concentrarnos en lo más evidente, es decir, en la nutrición y la actividad física, sino que debemos empezar a incluir entre nuestros mensajes la importancia del descanso nocturno.Sin embargo, es importante puntualizar que no hay que excederse ya que dormir demasiado, por encima de las 10 horas, supone el mismo riesgo de obesidad que el dormir menos de lo recomendado.
No entramos aquí en la cuestión de los trabajadores a turnos o con guardias periódicas que no tienen un ritmo constante de sueño nocturno. Mi experiencia de años es que cuando trabajo de noche al dia siguiente no voy directo a la cama sino que aguanto hasta la hora de comer, me echo un rato y luego me acuesto por la noche algo más temprano, por lo menos evito la resaca de tenerte que levantar para acostarte de nuevo.