viernes, 22 de abril de 2011

El bebe a los 6 meses

Llegan los seis meses y parece que el bebé empieza a hacerse mayor. Ahora puede empezar a comer cositas, coge cosas con ambas manos y las manipula, llevándose a la boca todo lo que atrapa. El bebé ya se va haciendo mayor y tiene la capacidad de dormir toda la noche por lo que sería recomendable pasarlo ya a su habitación.

El bebé ha estado tomando leche en exclusiva y a demanda hasta este momento. Al cumplir seis meses se le puede empezar a ofrecer la alimentación complementaria, que es todo aquel alimento que, como su nombre indica, complementa (pero no sustituye) a la leche, para que los bebés empiecen a probar nuevos alimentos, nuevos sabores, texturas y nuevas maneras de comer.

A pesar de que, muchos piensan que un bebé a los seis meses debería dormir toda la noche, se considera normal que un bebé tenga despertares frecuentes incluso hasta los 2 y 3 años.

Sobre si es necesario llevar al niño a su habitación o no, cada familia debe decidir qué es mejor para todos, puesto que no hay evidencia que pueda demostrar que un bebé que duerme desde los seis meses en su habitación tiene un mejor desarrollo o es más autónomo ni hay estudios que digan que un bebé que sigue en la habitación de sus padres al cumplir seis meses vaya a crecer con algún déficit madurativo o psicológico.

A los 6 meses se les administra a los bebés la tercera dosis de la vacuna hexavalente con los virus polio, hepatitis B, tétanos, difteria, tos ferina e influenza y la segunda dosis de la vacuna MCC (meningococo C) a aquellos niños a los que no se les haya administrado a los 4 meses.

A esta edad empiezan a darse cuenta de que aquellas cosas que desaparecen de su visión siguen existiendo. Hasta este momento, todo aquello que dejaba de estar en su ángulo de visión era entendido como desaparecido, dejaba de existir. Ahora es capaz de asomarse a buscar un objeto que se le ha caído e incluso de tirarlo para buscarlo después. En cuanto al lenguaje llega uno de los momentos más esperados por los padres, ya que el bebé empieza a balbucear (algunos incluso son capaces de decir algo así como “pff-pff”, que los padres interpretamos rápidamente como “papá”, aunque no sea cierto).

Un bebé de seis meses es capaz de coger objetos con una mano, con las dos e incluso de pasárselo de una mano a la otra. Muchos empiezan a ser conscientes de su entorno y si les tapamos la cara con un pañuelo son capaces de quitárselo. A esta edad suelen darse la vuelta pasando de estar boca arriba a boca abajo, aunque algunos se quedan en un término medio con el brazo atrapado bajo su cuerpo. Los seis meses es también el momento en que empiezan a tener un poco de equilibrio estando sentados y muchos bebés incluso consiguen hacerlo sin nada que les sujete.

Lo ideal es que empiecen a pasar bastante tiempo en el suelo, sobre una alfombrita o un puzzle de goma, ya que una sábana o manta puede hacer que el bebé resbale cuando quiera empezar a moverse. De esta manera son ellos mismos los que empiezan a girarse y a ver qué movimientos necesitan para llegar hasta uno u otro lugar o juguete y por lo tanto empezarán a desarrollar diferentes gestos y movimientos precursores del gateo.