viernes, 15 de abril de 2011

Corazón y deporte

El ejercicio de resistencia continuado durante años podría provocar alteraciones en la estructura y función cardíaca y crear un sustrato para padecer arritmias. Así lo demuestra un estudio reciente de experimentación animal, donde se observaron anomalías en la estructura del corazón que se había sometido a ejercicio intenso durante un tiempo prolongado. Esto sugiere una relación directa del esfuerzo de resistencia realizado durante años de forma continuada con las probabilidades de sufrir una arritmia cardíaca. La investigación demostró también que estos daños son reversibles; tras un período de reposo, los corazones de atletas empiezan a recuperarse; no obstante, los investigadores consideran que hay un punto de no retorno.

Esta investigación demuestra científicamente por vez primera lo que los médicos ya intuíamos por nuestra experiencia clínica diaria y, desde el punto de vista práctico, nos permite extraer tres conclusiones, que el ejercicio físico es beneficioso, salva vidas y previene la muerte súbita; que antes de practicarlo o de reanudar su práctica si lo habíamos abandonado durante un tiempo debemos estar seguros de que nuestro corazón funciona con normalidad y, por último, que cualquier persona que practique ejercicio físico de resistencia de forma prolongada debe pasar controles regularmente para estar seguro de que su corazón sigue respondiendo bien al sobreesfuerzo.

Los expertos recomiendan la obligatoriedad de un certificado de aptitud cardiológica antes de practicar deporte, e incluso algunos van más allá, a todos los niños se les debería realizar una exploración física y un electrocardiograma, ya que todos practican algún tipo de deporte en la escuela y fuera de ella, y sólo en el caso de que haya alguna sospecha de que algo va mal, se deberían hacer otras pruebas.