viernes, 25 de marzo de 2011

Tenemos mucho que aprender de los países pobres en materia sanitaria

En esta ocasión, me ha hecho reflexionar un tema que toca la fibra de la sensibilidad de cualquier humano, que es portada de noticias en telediarios y periódicos de tirada nacional casi a diario…las condiciones sanitarias en las que viven muchos países del tercer mundo.
Así por ejemplo es bien conocido que niños de los paises pobres son utilizados como cobayas para estudios clínicos donde se prueban fármacos.
También se sabe que los países más pobres consumen hasta un 50% de medicinas bamba (es decir medicamentos falsos). Los elevados precios de algunos medicamentos hace que se conviertan en un negocio muy rentable para los traficantes, que pueden sacarles un beneficio enorme.
Es conocido por las autoridades sanitarias internacionales que el foco principal de SIDA en el mundo está en los países pobres; una enfermedad que ha dejado de ser mortal en los paises desarrollados y que, sin embargo, en estos paises al carecer de medicinas para tratarlo sigue siendo una causa muy frecuente de muerte.
Y qué decir, de otra de las enfermedades que más mata a personas en el mundo, la tuberculosis. Y aunque la tuberculosis no puede seguir considerándose una enfermedad de países pobres ya que en España la tasa de infectados es de 30 por cada 100.000 habitantes, situándola como la tercera enfermedad infecciosa, después de la gripe y la varicela. El 50% de los afectados son emigrantes, y ello por dos razones, primero, porque vienen infectados de sus países (sobre todo desde el África subsahariana y del Asia suroriental) y, segundo, por sus condiciones de vida cuando llegan a nuestro país (mala alimentación, dificultades para adoptar conductas higiénicas, hacinamiento) De hecho, la tuberculosis es el primer indicador de sida en el mundo (la infección que indica que el sistema inmunitario del paciente está debilitado).
La tuberculosis, esa enfermedad que ataca a los pobres por vivir en condiciones infrahumanas, no se cura con antibióticos. Se cura con justicia social; es decir, con un salario digno que satisfaga las necesidades de todo ser humano como son una buena vivienda y una buena educación. La tuberculosis es una enfermedad que no se cura sólo con medicamentos, ya que si se les medica pero no se hace frente a las fuertes demandas sociales y económicas de nada sirve toda esa inversión en dichos países.
Con todos estos antecedentes, sabiendo lo que está pasando esos países, ¿qué piensas cuándo oyes quejas y críticas sobre nuestra sanidad?. Cuando trabajas aquí, con todos los avances tecnológicos y con todos los medios, realmente no valoras lo que tienes hasta que no te ves en una situación en la que te falta de todo.
Aquí nos quejamos constantemente porque tenemos que esperar, porque una prueba no llega... allí la gente lo que más valora es el trato humano y el médico trabaja más con el ojo clínico, sin pruebas complementarias y lo que es peor sin medicinas.