lunes, 14 de marzo de 2011

Seis millones de conductores no ven bien

Uno de cada cuatro españoles, o lo que es lo mismo, seis millones de personas en España, conduce por debajo de sus facultades visuales, lo que pone de manifiesto que la salud visual de los conductores es deficiente y que se hace imprescindibl" un mayor rigor en las pruebas de aptitud psicofísicas para la obtención del permiso de circulación.


El 4% de los conductores posee un valor de agudeza visual binocular inferior al 0,5%, que es el límite que establece la ley para obtener o renovar el permiso de conducir. Esto significa que millones de españoles están conduciendo sin cumplir los requisitos que marca la norma.

Asimismo, más de la mitad de los conductores lleva gafas o lentes de contacto con una graduación inadecuada, pues posee una agudeza visual en visión de lejos igual o inferior a 0,8% (siendo lo normal en torno al 1%), un dato que los expertos consideran preocupante.

Existen seis factores que influyen de forma determinante en la salud visual de los conductores: la agudeza visual en visión de lejos, el campo visual binocular, el deslumbramiento, la sensibilidad al contraste, la percepción cromática y la estereoagudeza. Estas seis capacidades visuales intervienen en todo momento a la hora de conducir y, si son deficientes, pueden provocar problemas para reconocer las señales de tráfico, confundir unas con otras, no visualizar a los peatones o no distinguir los colores de los semáforos, entre otros muchos.

En lo que respecta a la amplitud del campo visual, más de un millón de españoles obtiene una extensión inferior a 85 grados, la mayoría de ellos, personas mayores de 65 años. La edad está muy relacionada con la pérdida de campo visual asociada al DMAE y al glaucoma y, en estos casos, se pierde visión periférica para visualizar a los peatones o los cruces.

A la luz de estos datos, se reclama al Estado modificaciones en el contenido de los exámenes visuales para la obtención o la renovación del permiso, añadiendo pruebas como la medición de la sensibilidad al contraste o la estereoagudeza, que ahora mismo no se contemplan. Del mismo modo, se pide facilitar a los centros una correcta formación profesional y la tecnología adecuada para aplicar estas mejoras.

Fuente: Jano