jueves, 24 de febrero de 2011

Y siguen las agresiones contra los médicos...

Contamos la historia de un paciente que amenazó a un médico, le metió casi a la fuerza en la consulta donde ejerce de médico de familia  y le intentó agredir. Tuvo suerte, había gente en el centro de salud y la cosa no fue a más. Esta vez, el médico lo denunció. Unos meses después,  un juez condenó a su agresor a seis meses de alejamiento y a pagar las costas del juicio. Este caso no es único, ya que en 2010, los médicos denunciaron 451 agresiones, según el primer informe del Observatorio de Agresiones de la Organización Médica Colegial.
Las agresiones reales, sin embargo, pueden ser muchas más, ya que gran parte de los sucesos no se llegan a denunciar nunca. Tres son los principales desencadenantes de los incidentes: discrepancias sobre la atención médica, la negativa del médico a recetar un fármaco que demanda el enfermo o problemas personales con el profesional. Los más afectados son los médicos de atención primaria. El 57% de las agresiones reportadas el año pasado se produjeron en sus consultas, seguidas por las ocurridas en hospitales (12,3%), en las urgencias hospitalarias (12%) y en las urgencias extrahospitalarias (8%).
El médico en cuestión, cuenta que no era la primera vez que se había tenido que enfrentar con una situación de violencia en su puesto de trabajo. Lleva 15 años ejerciendo y ha tenido muchos conatos de agresión, en la puerta de los hospitales la tensión es una constante, sobre todo, las agresiones verbales y las amenazas.
Una de las demandas de la Organización Médica Colegial es que todas las comunidades autónomas consideren la agresión a un médico como atentado contra la autoridad, lo que las fiscalías ya vienen haciendo desde hace tiempo -de hecho, solo en Madrid ha habido al menos seis condenas por este delito en 2010-. Otra, que los afectados denuncien (el año pasado lo hizo el 70%).
Nueve de cada diez ataques contabilizados por los colegios de médicos ocurrieron en servicios sanitarios públicos. Menos del 10% ocurrió en el sector privado. El estudio no distingue entre agresiones verbales y físicas, pero al menos un 18% de las denunciadas fueron ataques físicos porque implicaron lesiones. En un 13% de los casos los médicos agredidos necesitaron una baja.
Las víctimas se dividen a partes iguales entre hombres y mujeres. Sí existen diferencias por edades: los profesionales entre 46 y 55 años conforman el grupo más afectado. Las agresiones a los más jóvenes o a los mayores son inferiores. Además, no siempre es el propio paciente quien agrede. En un tercio de los casos el agresor es familiar del paciente. Sin embargo, no existe un perfil del atacante, aunque un 9% tiene antecedentes psiquiátricos y un 8%, antecedentes de toxicomanía.
La cifra de 451 agresiones no ha sorprendido a los expertos que creen que estos números van a subir, ya que en cuanto los médicos se sientan respaldados van a aumentar las denuncias.

Fuente: El País