viernes, 4 de febrero de 2011

Vitamina C un aliado contra el invierno

Debido a la disponibilidad de frutas durante todo el año al poder importarlas de otras zonas, o simplemente a las técnicas de conservación de las mismas, a todos nos parece lo más normal del mundo tomar un refrescante zumo de naranja en una calurosa tarde de invierno. Pero refrescarnos no es ni mucho menos la función principal de esta fruta. Ya que, tanto ésta como la mandarina crecen de forma natural entre septiembre y abril aproximadamente. La naranja es la portadora más famosa de vitamina C o ácido ascórbico. Su fama es acertada, ya que, con medio vaso de zumo (suponiendo que las propiedades de la naranja sean óptimas) tomaremos suficiente vitamina C para todo el día.
Los efectos que tiene sobre nuestro organismo son muchos. La vitamina C es, por ejemplo, un excelente antioxidante y previene, por tanto, el envejecimiento celular y la formación de tumores. Pero lo que más nos interesa de ella en esta época es que refuerza nuestro sistema inmunitario, ayudándonos a defendernos con éxito de las enfermedades respiratorias típicas en esta época. Las bajas temperaturas e incluso los bruscos cambios a los que nos exponemos al entrar y salir de las casas con calefacción debilitan nuestras defensas y por eso es importante que ayudemos a nuestro cuerpo con una buena alimentación.
La vitamina C se encuentra en cantidades importantes en muchas otras frutas. En todos los cítricos podemos encontrarla de forma abundante; en mandarinas, limones, pomelos, limas¿ Pero también son fuentes de esta vitamina las verduras (coles, coles de bruselas, coliflor¿) aunque existe un inconveniente en este caso, y es que, al comerse generalmente cocinadas perdemos las ventajas de la vitamina, que es destruida por el calor. La temperatura que alcanza la digestión de las comidas es elevada, por ello, es muy recomendable tomar la fruta en ayunas o con media hora de separación de una gran comida, para lograr una adecuada absorción de la vitamina C.
El kiwi ha de ser tenido en cuenta a la hora de buscar ácido ascórbico, ya que, su concentración es de las más elevadas. El resto de las frutas también contiene vitamina C, pero hay que consumir más cantidad para obtener la misma dosis que proporciona un cítrico o un kiwi. Además el ácido cítrico potencia la acción del ácido ascórbico.

Fuente: facilisimo.com