jueves, 3 de febrero de 2011

Las espinacas

Después de muchos años un estudio  ha demostrado que Popeye tenía razón al jactarse de que su fuerza le venía de las espinacas. El famoso marinero, personaje de una tira cómica norteamericana y luego de películas de dibujos animados, engullía el contenido de un bote de espinacas cada vez que tenía que emplear sus músculos para salir de un aprieto. Ahora, los investigadores han descubierto que comer un plato de espinacas diariamente aumenta realmente la eficiencia muscular. El consumo de 300 gramos de espinacas reduce en un cinco por ciento la cantidad de oxígeno necesaria para el funcionamiento de los músculos cuando se hace ejercicio.
El secreto no está en el hierro sino en los nitratos, muy abundantes en esa hortaliza y que vuelven más eficientes las mitocondrias, que son las que dan energía a las células. Es como si pusiéramos combustible en los músculos, hace que funcionen con mucha mayor suavidad y eficacia.
Sus hojas de verde intenso y oscuro esconden gran cantidad de vitaminas y minerales. Las vitaminas A y C son las que están más presentes en esta verdura, aunque el mejor modo de aprovecharse de estos nutrientes es comiendo las hojas en crudo, en ensaladas por ejemplo. Existen gran variedad de espinacas, todas ellas clasificadas por el tipo de hoja. No sólo son nutritivas y deliciosas, sino que además contribuyen a mejorar nuestra salud ayudan a hacer la digestión y alivian el estreñimiento gracias a la fibra; y además disminuyen la presión arterial.
Esta planta tiene excelentes propiedades medicinales al comerla, pero también por vía tópica podemos solucionar algunos problemas de la dermis. Si tenemos la piel irritada, recurriremos a un ungüento de espinacas elaborado con hojas cocidas y aplicado directamente con una gasa sobre la zona afectada.