miércoles, 5 de enero de 2011

Los neumáticos recauchutados y su impacto ambiental

Un neumático está formado por más de 200 compuestos diferentes, ya sea de origen vegetal, metales o productos petroleros. Casi todos los neumáticos utilizan una parte de caucho natural, que se elabora a partir del látex, la savia de unos árboles tropicales y que resulta necesario para dar adherencia a la rueda y para que la conducción sea más cómoda. Pero, además, la formulación también incluye caucho sintético para darle más resistencia y durabilidad.

La fabricación de un neumático tiene un impacto ambiental considerable. Una rueda de un turismo requiere de 35 litros de petróleo. la diferencia está que en el recauchutado de un neumático de turismo sólo se requieren 5,5 litros de petróleo, un ahorro, ambiental y económico, que va creciendo según lo haga el tamaño de la rueda. Con este sistema se ha duplicado la vida del neumático, con la calidad similar al de uno nuevo y con el ahorro económico que conlleva.

Si no cumple los requisitos para volver a usarse en un automóvil, el neumático puede ser entonces reciclado para aprovechar el caucho en otras aplicaciones, aunque no se trata de un ciclo que vuelva al comienzo, sino más bien de buscar nuevas salidas en otras áreas muy distintas. En los últimos años, es cada vez más habitual encontrar este material reciclado en pavimentos de parques infantiles o en forma de pequeñas partículas en campos de hierba artificial (también se utiliza como aislante o como aditivo en mezclas asfálticas).

Paradójicamente, a pesar de todos estos beneficios para nuestro medio ambiente y para nuestros bolsillos, a la hora de sustituir los neumáticos de un coche, y a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, los consumidores españoles todavía suelen preferir de forma mayoritaria comprar unas ruedas nuevas antes que colocar recauchutadas.