lunes, 20 de diciembre de 2010

Propiedades del albaricoque

La comunidad de los Hunza, pueblo indígena que habita en el Valle que lleva su nombre, situado en el norte de Pakistán, a unos 2400 metros de altura, se le conoce como la” tierra de la eterna juventud”, ya que sus habitantes pueden llegar fácilmente al centenario de vida, con una salud envidiable.
Dos científicos, los doctores White y Toomey, estudiaron a esta población y encontraron que en sus hábitos de vida, aparte de tener unos niveles de estrés muy bajos y vivir sin la presencia de contaminación, seguían una dieta vegetariana que se centraba sobre todo en el albaricoque.
Y es que el albaricoque destaca por su contenido en beta-caroteno o provitamina A, de acción antioxidante, muy recomendable para prevenir enfermedades cardiovasculares o degenerativas como el cáncer. Esta sustancia se transforma en nuestro organismo en vitamina A, la cual es escencial para la vista, la piel, el pelo y los huesos. Esto podría explicar el que los ancianos habitantes de la comunidad Hunza posean una vista envidiable a pesar de su avanzada edad.
Esta fruta también posse una cantidad importante de minerales, tales como el potasio, necesario para llevar a cabo la actividad muscular normal, además de un adecuado funcionamiento del sistema neurológico.
Del hueso de la almendra dulce del albaricoque se extrae un aceite muy utilizado en la elaboración de cosméticos para mascarillas faciales y aceites corporales.
Además, esta fruta también se ha rodeado de cierta polémica de bido a una sustancia, el “laetril”, un producto químico que se encuentra en el corazón de la semilla y que se ha vendido como un antídoto natural contra el cáncer, sobre todo a través de portales de internet, prometiendo curas milagrosas. A este respecto decir que según Malazzo y cols, en su revisión publicada en la revista Support Care Cancer, en 2007, concluyen que no están demostrados los efectos beneficiosos de esta molécula en los pacientes con cáncer.