miércoles, 14 de julio de 2010

Reflexionemos sobre el efecto de la crisis en sanidad


Una noticia leída recientemente en la prensa me ha llevado a hacer la siguiente reflexión. “España es el país europeo donde la población más acude al médico. Se estima que cada persona hace una media de 10 visitas al año, sobre todo por consultas banales y por cuestiones burocráticas como la solicitud de recetas, bajas laborales, etc.. A esto hay que sumar que la medicina avanza y cada vez se solicitan más pruebas complementarias a los pacientes, lo que sumado al incremento en la esperanza de vida de la población hace que las personas acudan con mucha mayor frecuencia a sus médicos que hace 30 años”.
Esto constituye un importante problema para el sistema sanitario actual que tiene muchas dificultades para dar respuesta a esta situación, dando lugar a hechos como que la cita que solicitas para el médico de cabecera te la den en una semana (muchas veces cuando ya se ha solucionado el problema que se le iba a consultar) o si solicitas hora para el oculista o al ginecólogo te la pueden dar un año después.
Y si esto es ahora cuando aún la crisis no ha afectado al sistema sanitario, ¿Cómo va a repercutir la crisis en el tratamiento de nuestros enfermos?. Porque se recorta en presupuestos en carreteras, en financiación a ayuntamientos y entidades locales, pero qué pasa con el sistema sanitario. Todos debemos hacer un acto de reflexión, tanto los sanitarios como los usuarios. Todos podremos poner nuestro granito de arena ya que nosotros mismos o algún familiar cercano puede necesitar en algún momento de los servicios sanitarios de calidad que se están ofreciendo actualmente. Esperemos no llegar a oir el que no se le ofrece un tratamiento a personas con ciertas enfermedades por falta de presupuestos, o que se deje de investigar en enfermedades en las que se ha logrado un importante avance en los últimos años como el cáncer o el sida.
Ya se pueden leer noticias en la prensa diaria donde se prevee que para el verano se van a cerrar plantas enteras, quirófanos y consultas en grandes hospitales. Todo por esta dichosa crisis que hace que no se pueda contratar más personal, o donde los recortes de presupuestos hace que se tomen medidas que afectan a aquél que menos puede chillar, a aquel que menos puede protestar, a aquél que le falta el aliento porque le han diagnosticado una enfermedad terminal o que está esperando para que le operen de un cáncer desde hace 6 meses con la cruz a cuestas de que la enfermedad avanza y mientras él esperando a esa llamada que por fin le diga que se le puede operar.
Y con la salud no se juega señores porque todos queremos el bienestar (tener videoconsolas, vacaciones en el sur o en fuerteventura…) pero cuando nos llega el momento de la enfermedad también queremos que nos atiendan como si la crisis no existiera. Reflexionemos señores usuarios de la sanidad no solicitando bajas injustificadas, ni acudiendo al médico por cuestiones banales que hace que otros que necesitan de nuestro sistema sanitario no puedan acceder a él. Pero también reflexionemos los trabajadores del sistema sanitario, haciendo uso del sistema sanitario que nos han encomendado con responsabilidad y una concienzuda política de gestión de calidad. Y, por último, a los gestores sanitarios, que les puedo decir yo que no sepan…..