martes, 29 de junio de 2010

Remedios naturales contra la tos y la irritación de garganta



La irritación de la garganta y de las vías respiratorias es un síntoma común, especialmente en los niños, y en los días de frío en invierno, que habitualmente se presenta más fuerte por la mañana y mejora a medida que transcurre el día. Hay quienes notan molestias en la garganta al comienzo de cada resfriado, pero al igual que ocurre con éstos, la mayoría de las irritaciones de garganta son causadas por infecciones virales comunes, lo que significa que no responden a los antibióticos. Estas irritaciones pueden provenir de infecciones en la nariz o los senos paranasales, o es la garganta en sí la que puede estar infectada.
El aire seco del invierno provoca que algunas personas despierten con la garganta irritada, aunque estas molestias generalmente desaparecen después de tomar algo. Las personas fumadoras y quienes manipulan o inhalan sustancias irritantes son más propensas a presentar estos síntomas. Síntomas que pueden sobrevenirnos después de una noche de fiesta, cuando se ha fumado más -o inhalado el humo de los demás- y se han ingerido bebidas frías o con hielos.

La mayoría de las irritaciones leves de garganta desaparecen pronto, y como ya hemos señalado, sin necesidad de antibióticos. Para acelerar la mejoría se pueden seguir los siguientes consejos, que ayudan a calmar el malestar y a aliviar la tos:
-Tomar varias veces al día un vaso de agua templada con zumo de limón y una cucharita de miel, o un vaso caliente de leche con miel. La miel ejerce una acción sedante, antitusígena y suavizante de las mucosas de las vías respiratorias; y el ácido cítrico, abundante en el limón, potencia la acción de la vitamina C, y posee un notable efecto antiséptico y antibacteriano. Por esto, ambos alimentos, tomados combinados o por separado, ayudan a calma el malestar de garganta, aunque al ingerirlos se note cierto escozor
-Hacer gárgaras varias veces al día con agua tibia con sal (mezclar media cucharadita de sal en una taza de agua).
-Chupar (no masticar) caramelos duros o pastillas para la garganta, resulta muy refrescante e incrementa la producción de saliva. Esta medida no debe aplicarse en niños ni bebés, pues encierra cierto riesgo de ahogamiento.
-Inhalar la esencia que desprende la cebolla cruda ayuda a aliviar la tos. Son los compuestos azufrados los que le confieren a la cebolla su reconocida acción expectorante y mucolítica, es decir, que facilita la eliminación de la mucosidad. Para aprovechar al máximo sus virtudes es preferible tomarla cruda, o simplemente inhalar su esencia.
-El ajo crudo comparte con la cebolla la virtud de actuar como antibacteriano y mucolítico. Puesto que su esencia se elimina por la vía respiratoria a los pocos minutos de ingerirlo, resulta idóneo para tratar infecciones respiratorias.
-Verduras como la borraja y el calabacín son abundantes en mucílagos, sustancias con acción emoliente (suavizante) de las mucosas. El caldo de estas verduras también resulta beneficioso.